Más de veinte futbolistas que regresaron de sus préstamos no están en los planes de Úbeda para 2026 y realizan trabajos diferenciados en el Predio.
Mientras el plantel principal de Boca Juniors inició su preparación de cara a la temporada 2026, una realidad paralela se vive en el Predio de Ezeiza. Un grupo numeroso de jugadores, más de veinte futbolistas que regresaron al club tras finalizar sus cesiones, quedó marginado de la órbita del técnico Claudio Úbeda y realiza tareas diferenciadas. Esta escena, habitual en cada verano, pone en evidencia la necesidad del club de reducir su plantel y definir destinos para quienes no están en los planes inmediatos.
La decisión, tomada desde el primer día de la pretemporada, busca generar espacios para posibles refuerzos y liberar cupos, especialmente de extranjeros. Entre los nombres más conocidos que entrenan aparte se encuentran Juan Ramírez, Nicolás Orsini, Norberto Briasco y Bruno Valdez, este último en tratativas avanzadas para rescindir su contrato. Según TyC.
Los jugadores con mayor experiencia que quedaron al margen
La lista de futbolistas marginados incluye a varios con un amplio recorrido tanto en Boca como en otros clubes. Uno de los casos más resonantes es el del paraguayo Bruno Valdez. El defensor, que no cuenta para el cuerpo técnico, está en negociaciones para una rescisión de contrato, una movida que le permitiría a Boca liberar uno de los preciados cupos para jugadores extranjeros en el plantel profesional.
Junto a él, otros nombres con experiencia en Primera División conforman este grupo. Juan Ramírez, mediocampista que acaba de salir campeón de la Copa Sudamericana con Lanús, y los delanteros Nicolás Orsini y Norberto Briasco también fueron apartados. Estos jugadores, junto a otros, deberán esperar por una definición sobre su futuro, que podría ser una nueva salida a préstamo, una venta definitiva o, en algunos casos, la rescisión de su vínculo.
Juveniles y otros casos que esperan una oportunidad o una salida
La nómina se completa con una serie de futbolistas surgidos de las inferiores del club y otros con experiencia en el fútbol argentino e internacional. Entre los juveniles o con pasado xeneize que no están considerados se encuentran Marcelo Weigandt (que regresó tras su paso por el Inter Miami de la MLS), Renzo Giampaoli, Oscar Salomón, Jabes Saralegui -quien tendría chances de volver a Tigre-, y Gonzalo Maroni.
A ellos se suman otros como Gabriel Aranda, Gonzalo Morales, Agustín Obando e Ignacio «Nacho» Rodríguez, quienes también trabajan en el segundo grupo a la espera de una salida. La información sobre la conformación de estos grupos y los jugadores marginados fue reportada en primera instancia por el portal TyC Sports.
La situación deja en claro la estrategia del club de cara al mercado de pases: reducir costos, liberar espacio en el plantel y abrir la puerta a nuevas incorporaciones. Mientras tanto, en Ezeiza conviven dos realidades muy distintas: la de quienes sueñan con la Libertadores y la de quienes solo esperan una llamada de su representante para definir su próximo destino.




