La capital de Ucrania volvió a ser blanco de un ataque aéreo masivo lanzado por Rusia durante la madrugada de este viernes
Drones y misiles impactaron en distintos puntos de Kiev, provocando víctimas fatales, decenas de heridos y daños significativos en edificios residenciales y espacios civiles.
Ataques en múltiples distritos de Kiev
El bombardeo afectó al menos a siete distritos de la ciudad y dejó un saldo inicial de cuatro personas fallecidas y unas 25 heridas, según informaron autoridades locales. Entre las víctimas fatales se encuentran tres residentes de un complejo habitacional y un trabajador del sistema de emergencias de 58 años que murió mientras brindaba asistencia en el lugar del ataque.
Las explosiones dañaron 19 edificios de departamentos, además de instalaciones sensibles como una guardería y un edificio perteneciente a una embajada, lo que elevó la preocupación por el impacto del conflicto en zonas civiles densamente pobladas.
El uso de drones y misiles de largo alcance
De acuerdo con la Fuerza Aérea de Ucrania, Rusia lanzó un total de 242 drones y 36 misiles durante la ofensiva. Entre ellos se detectó un misil balístico de alcance medio disparado desde el campo de pruebas de Kapustin Yar, un sitio estratégico ruso para el lanzamiento de proyectiles.
Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso reconoció la autoría del ataque y confirmó el uso del misil hipersónico Oreshnik, un sistema capaz de transportar cargas convencionales o nucleares, con el objetivo de impactar infraestructuras consideradas críticas por Moscú.
Crece la preocupación por la escalada del conflicto
El nuevo ataque sobre Kiev refuerza el clima de tensión en el conflicto entre Rusia y Ucrania, con un saldo cada vez más grave para la población civil. Personal sanitario, rescatistas y fuerzas de seguridad figuran entre los heridos, lo que da cuenta de la magnitud del impacto y la complejidad de las tareas de emergencia.
Según Noticias Argentinas, las autoridades ucranianas continúan evaluando los daños materiales y no descartan que el número de víctimas pueda aumentar en las próximas horas, mientras se mantienen las alertas ante posibles nuevos ataques.
El ataque vuelve a poner en evidencia la vulnerabilidad de las grandes ciudades ucranianas frente a ofensivas aéreas de gran escala y el costo humano que sigue dejando una guerra sin resolución cercana.




