Alivio en Los Alerces: las lluvias frenan el avance del incendio.
La lucha contra el fuego en el Parque Nacional Los Alerces ha dado un giro esperanzador durante la jornada de este martes. El ingreso de un frente de tormentas, que se adelantó a los pronósticos meteorológicos, trajo un alivio inmediato a las zonas más castigadas por las llamas. Con un promedio de precipitaciones que alcanzó los 6 milímetros, el escenario actual permite a los equipos de emergencia replantear la estrategia de combate y enfocarse en la consolidación de las líneas de control ya establecidas.
Este fenómeno climático ha impactado de manera directa en la logística del operativo. Según Canal 4 Esquel, el interventor del Parque Nacional Los Alerces, Ariel Rodríguez, confirmó que las lluvias representan un beneficio sustancial, aunque obligaron al repliegue preventivo de los brigadistas por razones de seguridad. «Muchas líneas ya estaban frías y, con la acumulación de agua, no tenía sentido mantener al personal bajo la lluvia», explicó el funcionario, subrayando que la prioridad ahora es monitorear el comportamiento del suelo tras el ingreso de humedad.
El impacto de las precipitaciones en los sectores críticos
El registro de lluvias no fue uniforme en toda la extensión del parque, mostrando una mayor intensidad en la zona sur y desde el sector de Lago Verde. Estos valores, que en algunos puntos podrían superar los 10 milímetros hacia el final del día, son fundamentales para humectar la vegetación y el suelo orgánico. Sin embargo, el comando operativo mantiene la atención sobre el «Sector 3», en la zona de Laguna Froilán, donde se ubica una importante isla de bosque de lenga que ha quedado rodeada por el fuego y que se pretende preservar a toda costa.
Rodríguez detalló que las líneas de control en Bahía Rosales, la Portada Norte y Lago Hito han demostrado una solidez notable, resistiendo incluso ráfagas de viento de hasta 70 km/h antes de la llegada del agua. La humedad actual facilita que estas barreras se vuelvan definitivas, aunque el estatus técnico del incendio se mantendrá bajo análisis riguroso antes de declarar que el foco está totalmente contenido.
Logística, recambio de brigadistas y seguridad vial
En medio de la tregua climática, se llevó adelante un importante recambio de personal. Mediante dos vuelos de la Fuerza Aérea Argentina, se concretó el relevo de aproximadamente 70 combatientes. Esta rotación asegura que, una vez que el clima permita el regreso a las líneas de fuego, la dotación cuente con personal descansado y operativo. Actualmente, el despliegue se mantiene estable, alternando tareas de monitoreo con periodos de recuperación para los brigadistas que han enfrentado jornadas extenuantes.
Por otro lado, la lluvia trae consigo nuevos desafíos logísticos. El personal de Parques Nacionales, en conjunto con Vialidad Provincial, ha intensificado el control en las rutas internas ante el riesgo de deslizamientos de tierra, caída de árboles debilitados por el fuego o desprendimiento de troncos. La maquinaria pesada se encuentra apostada en puntos estratégicos para garantizar que los vehículos de emergencia puedan circular sin contratiempos si se detectan reactivaciones.
Hacia una nueva fase del operativo de control
A pesar del optimismo que generan las precipitaciones en el Parque Nacional Los Alerces, las autoridades insisten en la prudencia. «Primero hay que recorrer, controlar y confirmar que no haya reactivaciones», advirtió Rodríguez. El protocolo para lo que resta de la temporada estival incluye un monitoreo constante y un sistema de ataque inicial permanente para sofocar cualquier punto caliente que pueda resurgir cuando las temperaturas vuelvan a subir.
La coordinación entre los niveles nacional y provincial continuará activa durante todo el verano. El objetivo es aprovechar esta ventana de humedad para cerrar los perímetros y asegurar que el patrimonio natural del Parque Nacional no sufra nuevas degradaciones, manteniendo la guardia alta ante un ecosistema que aún se recupera de uno de los siniestros más complejos de los últimos años.




