Finalmente hay una solución a la vista para los vecinos de un sector de Trelew que soportaron nueve días sin agua corriente.
La Cooperativa Eléctrica de Trelew confirmó que la compleja reparación del caño dañado finalizó el sábado por la noche, tras una intervención que requirió una maniobra técnica extrema para deprimir la napa freática. La información sobre el cierre del operativo fue difundida por la propia cooperativa y recogida por los medios locales. Sin embargo, la vuelta a la normalidad no será inmediata: el suministro se restablecerá de manera progresiva y con variaciones de presión durante las próximas horas. Según La17.
El problema no fue simplemente una rotura común. El caño se encontraba a aproximadamente ocho metros de profundidad, en un terreno con una napa freática muy alta y saturado de agua. Esta situación impidió durante días el acceso directo a la tubería, transformando una reparación estándar en un operativo de ingeniería hidráulica.
Una maniobra límite: siete bombas para «secar» el terreno
Antes de siquiera pensar en reparar el caño, el equipo técnico debió crear condiciones de trabajo seguras. Para ello, desplegaron un impresionante operativo de achique, manteniendo en funcionamiento continuo siete bombas de extracción, cada una con una capacidad de 6.000 litros por hora.
Esta «maniobra límite», como la describieron desde la Cooperativa, permitió deprimir la napa freática lo suficiente para que los operarios pudieran descender al pozo y trabajar. Solo una vez que el terreno estuvo lo suficientemente seco, pudieron acceder a la tubería rota y comenzar con la reparación definitiva, utilizando dos máquinas especializadas dentro del pozo.
Paciencia y atención: el retorno será progresivo y por etapas
Con la obra físicamente terminada, comienza ahora la fase crítica de restablecimiento del servicio. La Cooperativa ha sido clara en advertir que el agua no volverá de golpe y con presión normal en todos los domicilios al mismo tiempo.
El retorno será gradual y por etapas, lo que implica que algunos barrios y viviendas recuperarán el suministro antes que otros. Además, es probable que durante las primeras horas el caudal sea intermitente o con baja presión, a medida que el sistema se va llenando y estabilizando. Esta metodología evita nuevos daños por golpes de ariete en la red y permite detectar cualquier irregularidad residual.
Para los vecinos, esto significa que deben mantener la paciencia y estar atentos al comportamiento del agua en sus grifos. Tras más de una semana dependiendo de bidones y distribución especial, la luz al final del túnel está cerca, pero el camino hacia la normalidad total aún requiere de algunas horas más. La cooperativa recomienda a los usuarios verificar sus conexiones internas una vez que el servicio se regularice por completo.




