La jefa de la diplomacia de la Unión Europea respondió a las críticas de Donald Trump sobre la inmigración masiva y celebró el cambio de tono del secretario de Estado Marco Rubio en la Conferencia de Seguridad de Múnich.
En la jornada de cierre de la Conferencia de Seguridad de Múnich, la alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, salió al cruce de las declaraciones que denigran al bloque y rechazó las afirmaciones sobre una supuesta decadencia europea.
Según Deutsche Welle , Kallas respondió implícitamente a las críticas del presidente estadounidense Donald Trump, quien ha señalado en repetidas ocasiones que tanto Europa como Estados Unidos están amenazados por la inmigración masiva.
«Europa no es decadente ni woke»
«Cada vez que escucho denigrar a la región, algo que está muy de moda en este momento, pienso en todo lo que Europa nos ha aportado», expresó Kallas ante los asistentes a la cumbre en Alemania.
Y fue contundente: «Contrariamente a lo que dirían algunos, Europa no es decadente ni woke, ni su civilización está amenazada», insistió, utilizando términos que han sido empleados por sectores conservadores estadounidenses para criticar las políticas progresistas del continente.
Celebración por el cambio de tono de Rubio
La jefa de la diplomacia europea también se refirió al discurso del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quien el sábado tranquilizó a los aliados europeos al afirmar que Estados Unidos desea una «alianza revitalizada» con el continente.
«El mensaje que hemos escuchado es que Estados Unidos y Europa están vinculados, tanto en el pasado como en el futuro, y creo que eso es importante», dijo Kallas, aunque con matices: «Está claro, sin embargo, que no estamos de acuerdo en todo y eso va a continuar».
Firmeza con Rusia y advertencia sobre Ucrania
En el plano geopolítico, Kallas también defendió mantener una postura firme frente a Rusia en las negociaciones destinadas a poner fin a su invasión de Ucrania. La funcionaria insistió en la necesidad de no hacer concesiones a Moscú.
«La mayor amenaza que plantea ahora Rusia es que obtenga más cosas en la mesa de negociación que en el campo de batalla», advirtió, en un mensaje dirigido tanto a los aliados europeos como a la administración estadounidense, en un momento en que se especula con posibles acercamientos para una solución negociada del conflicto.




