Un control rutinario de la Policía Rural en Puerto Madryn derivó en la detención de dos individuos que transportaban tres ovinos con las patas atadas en el asiento trasero y un perro galgo encerrado en el maletero de su automóvil.
Un operativo de la División Seguridad Rural de la Comisaría Quinta de Puerto Madryn terminó con dos personas detenidas este martes. Durante un control vehicular en la intersección de las rutas provinciales 1 y 5, los efectivos detuvieron un Volkswagen Vento cuyo conductor mantenía la ventanilla parcialmente bajada. Al solicitar la documentación, descubrieron a simple vista la presencia de tres animales ovinos (dos ovejas y un cordero) maniatados en el asiento trasero. Según Jornada.
Según el parte policial difundido por medios locales, del vehículo descendieron tres personas: dos adultos masculinos y un menor de edad. Al solicitar que se abriera el baúl del automóvil, se encontró con otro animal: un perro de raza galgo, de color blanco y negro, encerrado en ese compartimiento.
El procedimiento y lo secuestrado en el control
El hallazgo motivó la inmediata detención de los dos adultos. El menor no fue aprehendido. Además de las personas, se procedió al secuestro de varios elementos clave para la investigación.
Según se informó, quedaron incautados:
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El vehículo Volkswagen Vento, a disposición del Ministerio Público Fiscal para una requisa posterior.
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Los tres animales: las dos ovejas, el cordero y el perro galgo.
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Para el análisis correspondiente, también intervino en el operativo personal de la Dirección de Veterinaria y Zoonosis y de la Policía Científica.
Los detenidos, identificados como I.O.A. y G.M., ambos de 27 años, permanecerán en esa condición a la espera de la audiencia de control de detención, donde se definirán sus situaciones legales. El hecho se enmarca en posibles delitos de maltrato animal y violación a las normativas de transporte y tenencia de ganado.
Una práctica ilegal y peligrosa para los animales
Este caso pone de manifiesto una práctica ilegal y de alto riesgo para el bienestar animal. Transportar animales de granja sin las condiciones mínimas de seguridad, higiene y espacio, y mucho menos maniatados en el habitáculo de un auto, constituye un claro acto de maltrato. Encerrar un perro en el baúl, un espacio sin ventilación adecuada y sujeto a altas temperaturas, también representa un grave peligro para su salud e integridad física.
Operativos como el realizado por la División Seguridad Rural son fundamentales para desarticular este tipo de conductas, que no solo atentan contra los animales sino que también pueden estar vinculadas a otras actividades ilícitas, como el abigeato (robo de ganado). La intervención de las autoridades evitó que estos cuatro animales continuaran en una situación de sufrimiento y permitirá avanzar en una investigación para establecer el origen de los mismos y el destino que tenían previsto.




