Por el conflicto bélico con Estados Unidos e Israel, el seleccionado persa anunció que no participará en la máxima cita del fútbol.
No es la primera vez que ocurre: desde Uruguay en 1934 hasta la Unión Soviética en 1974, hubo numerosos casos de renuncias políticas, económicas y deportivas. El ministro de Deportes iraní fue contundente: «No hay condiciones para participar». Según TyC.
Por el conflicto bélico que protagonizan Israel y Estados Unidos, uno de los anfitriones del próximo Mundial, frente a Irán, este miércoles el ministro de Deportes Ahmad Doyanmali anunció que el seleccionado iraní no participará en la Copa del Mundo. No es común que un combinado ya clasificado por méritos deportivos se retire de la competición. Sin embargo, es una situación que ha sucedido en numerosas ocasiones en el pasado.
Los antecedentes: de Uruguay 1934 a la URSS en 1974
El primer caso fue en 1934 cuando la regente campeona Uruguay no quiso participar en Italia en señal de protesta, debido a que la Azzurra no había asistido al torneo cuatro años atrás porque se organizó en territorio sudamericano. En la siguiente edición (Francia 1938) la Celeste tampoco estuvo junto con Argentina, ya que la FIFA incumplió la promesa de alternar las sedes entre América y Europa.
Tras la segunda guerra mundial, Francia, Turquía e India se negaron a formar parte de Brasil 1950por los altos costos de logística hacia el continente. Además, el último de estos quiso resguardar presupuesto para la delegación de los Juegos Olímpicos de Helsinki 1952. Por otro lado, Escociase bajó ya que no arribaba al evento como el campeón británico vigente.
Boicot africano y la tragedia de Pinochet
En 1966 se produjo un boicot masivo contra la FIFA por parte de los combinados africanos, ya que para clasificar tenían que disputar sí o sí un repechaje al no contar con cupos directos, como sí tenían UEFA, Conmebol y Concacaf, con diez, cuatro y uno, respectivamente. Para la Copa del Mundo 1974, la Unión Soviética se negó a jugar el repechaje ante Chile en el Estadio Nacional de Santiago porque el recinto había sido utilizado como centro de detención, luego del golpe militar realizado por Augusto Pinochet, un año antes del enfrentamiento.
Como último antecedente, en México 1986 la anfitriona original iba a ser Colombia, pero finalmente, como no tenían la infraestructura requerida por la FIFA para hospedar el certamen, tuvo que cederle la sede al país norteamericano y, de esta manera, bajándose de la competición.
El caso Irán: un hecho inédito por una guerra contra un anfitrión
El caso de Irán es la primera retirada que ocurre por un conflicto bélico ante una de las anfitrionas. «Dado que este gobierno corrupto ha asesinado a nuestro líder (Alí Jamenei), no hay condiciones de que podamos participar. Se nos han impuesto dos guerras en ocho o nueve meses y varios miles de nuestros ciudadanos han sido asesinados. Por lo tanto, no tenemos ninguna posibilidad de competir de esta manera», expresó el ministro de Deportes Ahmad Doyanmali este miércoles.
La historia del fútbol suma un nuevo capítulo de renuncia, esta vez escrito con sangre y fuego en Medio Oriente.




