El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, endureció su retórica frente al conflicto en Medio Oriente y aseguró que el régimen iraní está siendo «completamente destruido»
A través de sus redes sociales, el mandatario republicano afirmó que la capacidad bélica de Teherán ha sido diezmada y que la cúpula de mando que gobernó durante casi cinco décadas ha dejado de existir tras las recientes ofensivas.
“La Armada iraní ha desaparecido, su Fuerza Aérea ya no existe y sus líderes han sido borrados de la faz de la tierra”, sentenció Trump en un mensaje que marca el punto más alto de la tensión bélica.
Ofensiva total y dominio militar
Trump destacó el rol de las fuerzas armadas estadounidenses, calificándolas de «insuperables», y subrayó que el ataque no solo es militar, sino también económico. Según el presidente, el nivel de destrucción sobre la infraestructura de misiles y drones de Irán es irreversible, contradiciendo versiones de medios internacionales que sugieren un escenario de mayor paridad.
En un tono desafiante, el mandatario vinculó su posición como el 47.º presidente con el fin de un ciclo de 47 años de influencia del régimen teocrático. “Han estado matando a personas inocentes en todo el mundo durante décadas, y ahora yo los estoy matando a ellos”, aseveró, mientras las operaciones militares avanzan sobre puntos estratégicos del territorio persa.
Resistencia en Teherán: Mojtaba Jamenei toma el mando
A pesar de las declaraciones de victoria de la Casa Blanca, la situación en Irán lejos está de la rendición. El nuevo líder supremo, Mojtaba Jamenei (hijo del fallecido Alí Jamenei), asumió el poder con una promesa de resistencia extrema y aseguró que la confrontación continuará hasta las últimas consecuencias.
Este choque de posturas anticipa una profundización de la guerra, con un Washington decidido a desmantelar por completo la estructura de la Guardia Revolucionaria y un Teherán que, pese a las bajas, intenta reagrupar sus fuerzas bajo una nueva conducción familiar y religiosa.




