Tag

Jair Bolsonaro

Browsing

Michelle de Paula Firmo, de 38 años y esposa del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, tiene coronavirus. El mandatario se recuperó el pasado fin de semana de la enfermedad.

“La primera dama Michelle Bolsonaro testó positivo de COVID-19 este jueves. Presenta un buen estado de salud y seguirá todos los protocolos establecidos, acompañada por el equipo médico de la Presidencia”, según una nota divulgada por el Gobierno.

Bolsonaro se recuperó el pasado fin de semana de la enfermedad que había llegado a tildar de “gripecita” y por la que permaneció recluido 20 días, tras dar positivo el 7 de julio.

El resultado del examen de la primera dama fue conocido en momentos en que el mandatario se encuentra en un viaje oficial por el noreste del país, el primero que realiza desde su recuperación.

Según detalla Infobae, este mismo jueves, el Gobierno confirmó que también dio positivo el ministro de Ciencia y Tecnología, Marcos Pontes, quien se transformó en el quinto miembro del gabinete de Bolsonaro que contrae COVID-19.

El ministro explicó que se sometió a una prueba la víspera después de presentar “una sensación de gripe” y que el positivo fue confirmado este jueves. “Me encuentro bien, (tengo) solo un poco de síntomas de gripe y dolor de cabeza”, dijo Pontes, quien indicó que seguirá trabajando de forma remota y cumplirá el aislamiento social obligatorio.

Brasil es el segundo país del mundo más afectados por la emergencia sanitaria, por detrás de Estados Unidos, y ya acumula más de 90.000 muertos y 2,55 millones de contagiados por coronavirus.

Mientras el presidente brasileño Jair Bolsonaro insiste con minimizar el impacto del coronavirus, su país hoy registró un nuevo récord de muertes en las últimas 24 horas. Con 421 nuevos fallecimientos y 4.970 contagios, Brasil superó en número de infectados a China, el país donde se originó la pandemia. Con los nuevos números, ascendió a 6.750 y se registraron en total 96.559 enfermos.

Los estados y municipios recomiendan el distanciamiento, pero este sábado el presidente Bolsonaro, por cuarto fin de semana consecutivo, violó las indicaciones médicas: visitó bares y panaderías en Cristalina, estado de Goiás, vecino a Brasilia, y acusó a gobernadores e intendentes de querer derrocarlo. Mientras tanto, Brasil se posicionó como el noveno país en el ranking de la universidad Johns Hopkins de Estados Unidos que supera a China.

De acuerdo a los datos del Ministerio de Salud, el estado de San Pablo, el más poblado del país tiene 31.174 enfermos y 2.586 muertes. La ciudad de San Pablo prepara para la próxima semana el corte de avenidas y accesos para impedir el traslado de personas: los gobiernos estaduales y municipales no tornaron obligatoria la cuarentena todavía.

El segundo estado más afectado es el de Río de Janeiro, donde se contabilizaron 971 muertes y 10.546 infectados. Le siguen en cantidad de muertos los estados de Ceará (noreste) con 638, Pernambuco (noreste) con 628 y Amazonas (norte) con 501.

El Ministerio de Salud también informó que hay 1.330 decesos en investigación y que 40.937 personas registradas con Covid-19 se recuperaron. El intendente de Manaos, Arhtur Virgilio Neto, pidió hoy ayuda por las redes sociales a la activista ambiental sueca Greta Thunberg, en el marco del colapso sanitario y ambiental que sufre la mayor ciudad de la Amazonía.

Por otra parte, una magistrada de un tribunal de segunda instancia suspendió provisionalmente el fallo judicial que obligaba al presidente Jair Bolsonaro a divulgar los exámenes de Covid-19 a los que se sometió y que, según él, dieron negativo, informaron este sábado fuentes oficiales. El caso se originó en un pedido del diario O Estado de Sao Paulo, que solicitó los exámenes del jefe de Estado, no publicados hasta la fecha, por tratarse de un asunto de «interés público».

Una jueza de primera instancia falló entonces a favor del diario y el jueves dio a Bolsonaro 48 horas para divulgar los resultados de los análisis, pero el mandatario le remitió, a través de los abogados del estado, un informe de la Dirección de Gestión de Personas y Coordinación de Salud de la Presidencia que garantiza que Bolsonaro fue sometido a exámenes los pasados 12 y 17 de marzo y que los resultados fueron negativos.

La magistrada Nobre decidió alargar ese plazo por cinco días hasta que el juez del TRF3 instructor del caso se pronuncie al respecto y analice los argumentos expuestos por los abogados del Estado.

Brasil cerró formalmente este viernes (17.04.2020) su misión exterior en Venezuela al repatriar a sus últimos diplomáticos y funcionarios de la embajada y los consulados con sus familias, informaron las autoridades.

Según un comunicado conjunto entre la cancillería y el ministerio de Defensa, un total de 38 personas, entre diplomáticos y funcionarios de la embajada y los consulados, agregados militares y familiares fueron repatriados en un vuelo de la Fuerza Aérea Brasileña (FAB) con llegada a Brasilia.

En el operativo fueron repatriados, además, otros 12 brasileños y se anunció que los conciudadanos brasileños que vivan en Venezuela podrán comunicarse con la cancillería de su país a través de un número telefónico.

El pasado 5 de marzo, el gobierno de Jair Bolsonaro ordenó el retiro de «todos» sus diplomáticos y funcionarios brasileños en Venezuela, en un endurecimiento de las relaciones con la gestión de Nicolás Maduro.

Entonces, Brasilia anunció la salida de cuatro diplomáticos, incluido el jefe de la embajada Rodolfo Braga y la cónsul general Elza Moreira Marcelino de Castro, así como de una decena de funcionarios que trabajaban en sus consulados.

Las autoridades brasileñas también notificaron al gobierno de Maduro, calificado por Bolsonaro de «dictadura», para que retirara a sus representantes en territorio brasileño.

Brasil apoya una propuesta de Estados Unidos para superar la crisis en Venezuela, que prevé la salida del poder de Maduro y también del opositor Juan Guaidó, reconocido por decenas de países como mandatario interino.

Fuente: Deutsche Welle

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, anunció este jueves durante rueda de prensa realizada en el Palacio Planalto el nombramiento como nuevo ministro de Salud al oncólogo Nelson Teich, quien sustituirá a Luiz Henrique Mandetta, destituido por el mandatario.

El nuevo titular de la cartera de Salud es oriundo de la ciudad de Río de Janeiro, médico graduado de la Universidad Estatal de Río de Janeiro (UERJ), y especializado en oncología en el Instituto Nacional del Cáncer (Inca).

El designado para el sistema sanitario realizó una especialización en salud económica para profesionales de la salud de la Universidad de York de Inglaterra, durante los años 2007 y 2008, seguidamente hizo una extensión universitaria en el programa de gestión ejecutiva en la escuela de negocios de Harvard.

Teich, quien es reconocido por ser cercano a las filas políticas del actual presidente, estuvo como consultor informal en la campaña electoral de Bolsonaro en el año 2018, y ha estado vinculado a los sectores de la extrema derecha brasileña.

El nuevo encargado del sistema sanitario de Brasil es conocido por ser un empresario y negociante del sector salud. Teich fue fundador y presidente del  Grupo Clínicas Oncológicas Integradas (COI), igualmente ha asesorado clínicas privadas, como el Hospital Albert Einstein de Sao Paulo que brinda atención al mandatario y a las familias más adineradas del país.

El empresario y responsable para combatir al coronavirus y ofrecer atención en salud a los brasileños, también ejerce como director ejecutivo de la empresa consultora en economía MedInsight – Decisions in Health Care, fundada en el año 2016.

No obstante, el ministro aseguro que seguirá fielmente las políticas y orientaciones del presidente Bolsonaro frente a las nuevas medidas que se implementarán para dar tratamiento a la pandemia del coronavirus que hasta la fecha, según datos oficiales de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Brasil registra un total de 30.683 casos de personas contagiadas por Covid-19, y 1.947 fallecimientos producto de la pandemia.

Asimismo, Bolsonaro informó en que empezará a evaluar junto a los ministros la posibilidad de decretar el retorno a los puestos laborales para proteger la economía, «La vida no tiene precio, pero la economía tiene que volver a la normalidad, no lo más rápido posible» enfatizó el presidente brasileño.

Fuente: Telesur

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, comparó la pandemia del coronavirus con las muertes por accidentes de tránsito. «¿Algunos van a morir? Van a morir, lo siento. Así es la vida. No se puede detener una fábrica de automóviles porque hay muertes en accidentes de tráfico», declaró el mandatario este viernes en una entrevista al canal Band TV.

Además, sugirió que algunos estados del país podrían estar manipulando las estadísticas: «¿Cuántos mueren de H1N1 [gripe A]? Unas 700 personas por ahí. ¿Y todos tienen coronavirus? Esta es una señal de que el estado [de Sao Paulo] está manipulando, queriendo hacer un uso político de los números».

Bolsonaro también cuestionó los datos de muertos por el covid-19 en el estado de Sao Paulo y acusó al gobernador de la región, Joao Doria, de inflar estas cifras para dañar la imagen del Gobierno federal.

«En Río de Janeiro, hasta los datos de ayer [26 de marzo] había 9 muertos, y 58 en Sao Paulo. Sé que hay una diferencia de población, pero es una cifra demasiado grande para Sao Paulo. No puede haber un juego de números para favorecer intereses políticos. No me creo esos números de Sao Paulo, sobre todo por las medidas que tomó [el gobernador Joao Doria]», subrayó el presidente.

Este miércoles, Bolsonaro reiteró su rechazo a las medidas para combatir el coronavirus que han tomado algunos alcaldes y gobernadores en su país y las catalogó como «un crimen». «Lo que están haciendo en Brasil, unos pocos gobernadores y algunos alcaldes, es un crimen. Están despedazando Brasil, están destruyendo empleos», dijo.

Según el mandatario, a los brasileños no les afectará el coronavirus porque pueden «sumergirse en una alcantarilla y no les pasa nada».

El presidente, quien previamente declaró que el coronavirus es una «gripecita» y que los medios de comunicación han causado alarma en la población, dijo también que piensa que «mucha gente ya fue infectada en Brasil, hace pocas semanas o meses, y que ellos ya desarrollaron anticuerpos que ayudan a que el virus no prolifere».

De acuerdo a los últimos datos del Ministerio de Salud, la cifra de fallecidos en Brasil ha ascendido a 92 este 27 de marzo y la de casos a 3.417.

Según las cifras oficiales, la región más afectada es la «Sudeste», donde se han registrado 1.952 de los casos, es decir el 57 % de los diagnósticos positivos. Esa región alberga dos de los estados con mayor número de casos: Sao Paulo, con 1.223; y Río de Janeiro, con 493.

El coronavirus ha causado en Brasil 57 muertos, once más que la víspera, informaron autoridades sanitarias que además, han decidido utilizar a partir de ahora la cloroquina para el tratamiento de pacientes «críticos».

El número de casos confirmados ha llegado a 2.433, frente a los 2.201 del día anterior, lo cual supone «un crecimiento a un ritmo más o menos igual al de los últimos días», explicó el ministro de Salud, Luiz Henrique Mandetta, quien alertó en rueda de prensa de que la incidencia del patógeno seguirá aumentando durante semanas.

Panorama estable

Los estados de Sao Paulo y Río de Janeiro concentran la mayor parte de los casos y muertes, en tanto que en las últimas 24 horas se registraron los primeros fallecidos en las regiones amazónica y nordeste el país.

«Está todo dentro de lo esperado para este mes», dijo el ministro en alusión a que el primer caso, que fue también el primero en toda América Latina, fue detectado en Brasil el pasado 26 de febrero.

Mandetta anunció que, solamente en hospitales y apenas con aquellos casos considerados «críticos», el Ministerio de Salud ha decidido comenzar a utilizar la cloroquina, un medicamento usado contra la malaria y otras enfermedades, cuya real eficacia contra el coronavirus aún no ha sido totalmente comprobada.

«No está indicado para la prevención» y se ofrecerá «de forma complementaria y con el máximo de control», subrayó el ministro, quien dejó bien claro que sólo será en aquellos casos «críticos».

Tratamiento controlado

El secretario de Ciencia y Tecnología en Salud, Denizar Vianna, instó en la misma rueda de prensa a que los brasileños «no usen ese medicamento fuera del ámbito hospitalario», pues una utilización no adecuada podría causar problemas «cardíacos y de visión».

Vianna consideró que la cloroquina «es actualmente un medicamento muy prometedor» y valoró la larga experiencia que tiene Brasil con ese antipalúdico, con el que se tratan unos 200.000 casos de malaria en el país cada año.

La cloroquina ha sido promocionada por el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, quien hoy mismo sostuvo que «en los próximos días» serán presentados «resultados» de estudios en curso que podrían «traer el necesario ambiente de tranquilidad y serenidad a Brasil y al mundo».

La visión polémica de Bolsonaro

Desde la llegada del coronavirus a Brasil, Bolsonaro ha intentado minimizar la pandemia y este martes generó una polémica nacional al afirmar, en un

pronunciamiento en cadena de radio y televisión, que los gobernadores de los 27 estados del país deberían levantar todas las medidas restrictivas aplicadas en los últimos días.

Según dijo Bolsonaro, la «vida debe seguir», los «empleos tienen que ser mantenidos» y el «ingreso de las familias tiene que ser preservado», por lo que no pueden suspenderse todas las actividades económicas por «histeria» frente a lo que calificó de «gripecita».

Esas declaraciones fueron censuradas de forma unánime por los gobernadores de los 27 estados del país, que además reafirmaron que mantendrán todas las medidas restrictivas que han aplicado en mayor o menor medida, según las diversas regiones del país.

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, ha dado negativo de coronavirus, tres días después de concluir una visita a Miami, que incluyó numerosos actos públicos y una cena con el mandatario estadounidense, Donald Trump, informó este viernes el gobierno brasileño.

Bolsonaro se sometió a los exámenes después de que se confirmó que la enfermedad había sido contraída por el jefe de la Secretaría Especial de Comunicación de la Presidencia, Fabio Wajngarten, quien integró la comitiva oficial que viajó a Miami.

El propio mandatario informó del negativo en su perfil de Twitter.

Además, el hijo del mandatario, Eduardo Bolsonaro, manifestó de igual manera a Fox News que la prueba había dado negativa, luego de que dicho medio internacional informó lo contrario este viernes por la mañana.

Jair Bolsonaro realizó este jueves su tradicional directo en redes sociales con una mascarilla, tras el contagio de su jefe de prensa, y solicitó a los brasileños que se abstengan de ir a las protestas convocadas el próximo domingo a favor de su gobierno.

El mandatario reforzó su pedido durante un breve pronunciamiento a la nación transmitido en la red nacional de radio y televisión, en el que afirmó que “existe la recomendación de las autoridades sanitarias” de “evitar grandes concentraciones populares”.

“Jamás podemos colocar en riesgo la salud de nuestra gente (…) Nuestra salud y la de nuestros familias deben ser preservada”, indicó en el pronunciamiento, donde no señaló ninguna medida adicional para contener la propagación del COVID-19.

Brasil registra hasta el momento cerca de 80 casos confirmados de coronavirus, la mayoría de ellos en el estado de Sao Paulo, el más poblado e industrializado del país, e investiga otros 1,500 considerados como sospechosos.

“Pedimos a Dios que ese problema se disipe pronto en el país y volvamos a la normalidad. Estamos teniendo problemas: la bolsa desplomándose, el dólar que sube y eso está ocurriendo en todo el mundo”, apuntó.

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, anunció hoy que expulsó de su gobierno al secretario de Cultura, Roberto Alvim, quien había citado al ministro de Propaganda del dictador Adolf Hitler, Joseph Goebbels, para defender la política hacia las artes del gobierno.

«Un pronunciamiento infeliz, aún pidiendo disculpas, hicieron insostenible su permanencia en el gobierno», dijo Bolsonaro en un comunicado enviado a Télam por el Palacio del Planalto.

Bolsonaro dijo que repudia ideologías totalitarias y genocidas «así como cualquier tipo de vinculación con las mismas» y que apoya en forma irrestricta a la comunidad judía.

Alvim había provocado un escándalo al divulgar un video en el que tomaba como ejemplo un discurso de Goebbels y hablaba de una «nueva civiilización brasileña» que nacerá a partir de formas de arte novedosas bajo el actual gobierno.

En el video institucional para convocar al Premio Nacional de Artes, el secretario de Cultura, un área que era Ministerio antes de la asunción hace un año de Bolsonaro, usaba un tono solemne en un discurso que tenía como música de fondo la ópera Lohengrin, del compositor Richard Wagner, el más admirado por el dictador de la Alemania nazi, Adolf Hitler.

En el video, Alvim tomaba parte de un discurso de Goebbels para destacar el inicio de una nueva era a partir de 2020 del arte en Brasil, en un gobierno que se ha caracterizado por enfrentarse con el ambiente artístico, sobre todo la música, el cine y el teatro y la plástica.

Respeto a Dios y la religión y defensa del orden y del derecho armarse son algunos de los preceptos de la Alianza por Brasil.

Respeto a Dios y a la religión, defensa de la vida, del orden y la seguridad, y del derecho a armarse. Con esos preceptos, el preisidente Jair Bolsonaro presentó el jueves en Brasilia su nuevo partido político, Alianza por Brasil.

La lectura de los principios partidarios fue saludada con gritos y ovaciones por quienes asistieron al acto realizado en un lujoso hotel de Brasilia.

“Nuestra bandera jamás será roja”, gritó el público al escuchar arengas contra el “globalismo” y la promesa de un férreo “repudio al socialismo y al comunismo” de la nueva agrupación, que aún está en formación y todavía no fue reconocida por la justicia electoral brasileña.

Bolsonaro dejó el Partido Social Liberal (PSL) por el que se eligió presidente el año pasado tras un duro enfrentamiento con el titular de esa agrupación, que tiene aún la segunda mayor bancada en la Cámara de Diputados, con 53 parlamentarios.

La implosión del PSL incluyó insultos y amenazas al propio Bolsonaro por parte de aliados, y una feroz pelea del jefe de Estado con el titular del partido, el diputado Luciano Bivar, que quedará comandando una bancada de cerca 25 legisladores considerados infieles por el grupo político que se espera que migre hacia la Alianza por Brasil, que será dirigida por la familia del mandatario.

Jair Bolsonaro será el presidente de la nueva agrupación y su hijo 01, Flavio, senador, será el vicepresidente.

En la convención de lanzamiento del nuevo partido, el nombre de la agrupación fue diseñado en una suerte de mural de unos 50 kilos de peso hecho con unos 4.000 cartuchos de armas de fuego y que sirvió como fondo para que muchos participantes del acto tomen selfies para registrar el momento.

“El nuevo partido declaradamente conservador, de derecha, del presidente Jair Bolsonaro, quiere competir en la elección municipal del año que viene. Para eso necesita reunir al menos 500.000 firmas de electores. Para acelerar el proceso está pidiendo a la justicia electoral recolectar firmas por vía electrónica. Será un gran desafío a la capacidad de movilización política del presidente, pese a que aún esta capacidad es alta”, dijo el analista político Paulo Kramer.

Al presentar la agrupación, la abogada partidaria Karina Kufa dijo que la Alianza por Brasil buscará estrechar relaciones con partidos de países “que vencieron al comunismo”, citando como ejemplo a los de Europa del Este.

Bolsonaro, en tanto, hizo un llamado a la justicia electoral para que permita recoger las firmas necesarias para dar personaría al partido por vía electrónica.

Crítico del voto electrónico y partidario del uso de papeletas, desterradas hace años del sistema electoral brasileño, Bolsonaro dijo que “esperamos la decisión del TSE (Tribunal Superior Electoral)” y preguntó: “¿Voto electrónico se puede y firma electrónica no se puede?”.

El mandatario también condicionó la participación del nuevo partido en las elecciones municipales de octubre del año próximo, cuando se elegirán alcaldes en las más de 5.500 ciudades de Brasil,a que el TSE apruebe la creación de la agrupación hasta marzo próximo y manifestó su disposición a viajar por el país para movilizar en busca de obtención de la personería partidaria, informó Clarín.

Lo afirmó el canciller brasileño Ernesto Araujo: “En nuestra percepción, asumió constitucionalmente la presidencia”.

El gobierno de Brasil informó este martes que reconoce a la senadora Jeanine Añez como legítima presidenta interina de Bolivia.

«Fue declarada vacante la presidencia y ella (Añez) asumió la presidencia del Senado, que también estaba vacante. Y asume constitucionalmente la presidencia. Entonces esa es nuestra percepción, que la Constitución boliviana está siendo seguida», dijo el canciller de Brasil, Ernesto Araújo, citado por el diario Folha de S.Paulo.

El jefe de la diplomacia del gobierno del presidente Jair Bolsonaro agregó que «interinamente, claro, creo que es importante el compromiso de convocar elecciones. Entonces nuestra primera percepción es que está siendo cumplido el rito constitucional boliviano, y queremos que eso contribuya para la pacificación y la normalización del país», completó Araújo.

Más temprano, el gobierno de Brasil dijo que el proceso constitucional está siendo preservado íntegramente en Bolivia y aseguró que está listo para colaborar con las autoridades interinas del país, su principal proveedor de gas natural y con el que desea «mantener y profundizar su amistad y cooperación» en todas las áreas.

La cancillería brasileña, por medio de una nota, reiteró también su «entero rechazo» a la tesis que indica que en Bolivia hubo un «golpe», indicando que lo que se produjo fue una «repulsa popular» tras un intento de fraude electoral que favorecería al renunciante presidente Evo Morales, ahora asilado en México.

Según Itamaraty, ese «intento de fraude» constatado por la OEA llevó a la deslegitimación de Morales como presidente y al consecuente «clamor de amplios sectores de la sociedad boliviana» por la renuncia del ahora ex mandatario.

En ese sentido, consideró que la renuncia de Evo Morales «abrió el camino para la preservación democrática, que estaba amenazada «por la permanencia en el poder de un presidente beneficiado por «fraude electoral».

Así, dijo, «la restauración de la paz social en Bolivia depende fundamentalmente de la colaboración de todas las fuerzas políticas con el funcionamiento normal de las instituciones y con la transición democrática, de modo de que se rechace la vía de la violencia».

Brasil posee una frontera común de cerca de 3.000 kilómetros con Bolivia, informó Clarín.