El Gobierno nacional oficializó un nuevo aumento en los impuestos que gravan a los combustibles líquidos, que entrará en vigencia el 1° de septiembre de 2025. Esta decisión impactará directamente en el precio final de la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil, sumando una carga tributaria actualizada en línea con la inflación medida por el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
El aumento, dispuesto por el Decreto 617/2025 y autorizado por el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Guillermo Francos y el ministro de Economía Luis Caputo, se aplicará de forma parcial en septiembre para completar la actualización plena a partir de octubre.
IMPACTO EN PRECIOS Y OBJETIVOS ECONÓMICOS
De acuerdo con ADNSUR. La decisión de diferir parcialmente los aumentos tiene como explícito objetivo estimular el crecimiento económico del país y mantener un sendero fiscal sustentable. Al aplicar el incremento en forma gradual, el Gobierno busca mitigar un impacto brusco en los precios de los combustibles en los surtidores, lo cual repercutiría directamente en la inflación general y en los costos de transporte y producción.
En este contexto, se estima que una vez aplicados plenamente los incrementos, los precios al consumidor experimentarán un ajuste en línea con la actualización impositiva, afectando fundamentalmente al consumidor final en todo el territorio nacional.
El incremento en el impuesto a los combustibles también se relaciona con los mayores costos logísticos, especialmente en el transporte de cargas que utiliza gasoil, cuya carga impositiva se incrementa no solo en montos fijos sino también por región, considerando un tratamiento diferencial para zonas como la Patagonia. Asimismo, esta actualización responde a la necesidad de adecuar la política tributaria a la inflación real y a los desafíos fiscales del país, buscando así un mecanismo de recaudación más viable y sostenible en el tiempo.
Este esquema impositivo tiene una gran influencia en la estructura de precios de los combustibles, y aunque busca amortiguar el impacto en la economía doméstica, implica una subida ineludible en los costos del litro de combustible. En este contexto, se recomienda a los consumidores y empresas prepararse para este nuevo escenario tarifario desde septiembre 2025 en adelante.
CONFIRMARON AUMENTO EN LOS IMPUESTOS AL COMBUSTIBLES
El incremento parcial anunciado establece que el impuesto sobre los combustibles líquidos para la nafta sin plomo y la nafta virgen será de $10.523 por litro. En cuanto al gasoil, la actualización del impuesto consistirá en $8.577 por litro por el monto fijo actualizado, más un adicional de $4.644 correspondiente al gravamen con tratamiento diferencial para ciertas regiones, alcanzando así un total significativo en la carga tributaria.
Además, el impuesto al dióxido de carbono, que también grava estos combustibles, se actualizará a $0.645 por litro para las naftas y $0.978 por litro para el gasoil. Esta actualización se da en el marco de la Ley 23.966, que establece revisiones trimestrales de estos tributos de acuerdo con la inflación oficial del IPC calculada por el INDEC.
El sistema de actualización de impuestos fue reglamentado inicialmente por el Decreto 501/2018, con revisiones previstas cada enero, abril, julio y octubre. No obstante, diversos decretos sucesivos postergaron la implementación completa de estos aumentos, dando lugar a cronogramas especiales de diferimiento para cada periodo impositivo.
El Decreto 617/2025 normatiza la eliminación definitiva de estas postergaciones, permitiendo la aplicación remanente de incrementos atrasados desde 2024 hasta el segundo trimestre de 2025, buscando un equilibrio entre la necesidad fiscal y el impacto económico. Además, el Decreto 770/2024 prorrogó la postergación de incrementos acumulados hasta el primer trimestre de 2025, que ahora comenzarán a implementarse en conjunto con los nuevos ajustes desde septiembre.