El presidente del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), Daniel Afione, presentó su renuncia al cargo, efectiva a partir del 1 de septiembre de 2025.
Su salida marca el final de una gestión cargada de conflictos, denuncias por vaciamiento institucional y reclamos gremiales.
Afione, designado en febrero de 2024 por el Gobierno libertario, dejará el INTI tras 18 meses de gestión. En ese período, según fuentes gremiales, se perdieron unos 750 puestos de trabajo entre técnicos, administrativos y profesionales, en el marco de un fuerte ajuste interno.
La renuncia fue presentada mediante una nota dirigida al secretario de Comercio, Pablo Lavigne. Sin embargo, fuentes sindicales sostienen que Afione fue “intimado a abandonar sus funciones” tras el revés judicial que limitó los despidos masivos en el organismo.
Acusaciones de incompatibilidad y conflicto de interés
Un informe televisivo expuso que Afione ejercía funciones simultáneas en AITA, una consultora que brinda servicios similares al INTI, principalmente a la industria automotriz. Esta doble función fue considerada un claro conflicto de interés.
Según Radio3, estas denuncias profundizaron el malestar entre los trabajadores, que ya venían reclamando por salarios atrasados, precarización laboral y la falta de renovación de becas.
El rol de los trabajadores y la derogación del decreto 462/25
Desde la Multisectorial del INTI, los gremios destacaron que la renuncia de Afione se vincula directamente con la reciente derogación del Decreto 462/25, que había puesto en riesgo la continuidad del Instituto.
En un comunicado, los trabajadores advirtieron que quien asuma la presidencia deberá dar respuestas inmediatas a un pliego de reclamos que incluye la actualización salarial, la regularización de contratos y la defensa de la carrera laboral.
Un final marcado por la crisis política
La salida de Afione también se da en un clima de mayor tensión política. Según Tiempo Argentino, la crisis interna del Gobierno, atravesado por denuncias de corrupción que involucran al presidente, su hermana y su círculo más cercano, agravó el escenario que rodeó al INTI.
El futuro del organismo dependerá de la capacidad de recomponer la relación entre la nueva conducción y los trabajadores, quienes exigen un cambio profundo en la gestión.