La Cumbre de Líderes del G20 de este 22 y 23 de noviembre en Sudáfrica enfrenta un escenario inesperado: la ausencia simultánea de Estados Unidos, China, Rusia, México y Argentina.
Un cuadro sin precedentes que, según información extraída del medio DW, pone en duda la relevancia del foro global en un momento de fuerte tensión geopolítica.
Un G20 sin sus figuras centrales
El boicot del presidente estadounidense Donald Trump, sumado a la ausencia de Vladímir Putin, Xi Jinping, Claudia Sheinbaum y Javier Milei, configura uno de los encuentros más debilitados de la historia del grupo. La falta de representación de las principales potencias genera interrogantes sobre la capacidad del G20 para coordinar políticas globales en pleno clima de disputas estratégicas.
Sheinbaum prioriza agenda interna
La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, decidió no viajar a Johannesburgo para enfocarse en compromisos nacionales. Según su oficina, la mandataria —quien ya había asistido a la cumbre previa en Río de Janeiro— mantiene un perfil internacional limitado desde que asumió el cargo.
En los encuentros globales suele ser representada por su canciller, Juan Ramón de la Fuente.
Un detalle curioso es que los afiches oficiales de la cumbre, que incluyen los retratos de Milei, Sheinbaum y otros líderes ausentes, contrastan con un escenario donde varios de los rostros destacados no estarán presentes.
Milei sigue la línea de su aliado Trump
En Argentina, fuentes gubernamentales citadas por la prensa local confirmaron que Javier Milei tampoco viajará al encuentro. En su lugar, asistirá el ministro de Asuntos Exteriores, Pablo Quirno.
La decisión refleja la sintonía política entre Milei y Trump, cuyo respaldo financiero y discursivo ha sido clave para la avanzada económica libertaria del presidente argentino.
La polémica justificación de Trump
Trump declaró el 7 de noviembre que no asistiría al G20. Lo justificó al mencionar supuestas “masacres” contra afrikáners en Sudáfrica. Además, insistió en que “es una auténtica vergüenza que la cumbre del G20 se celebre en Sudáfrica… están siendo asesinados y sus tierras confiscadas ilegalmente”. Con esas palabras, buscó reforzar su postura de rechazo.
Por lo tanto, Estados Unidos no enviará ningún representante. Y esto, vale remarcarlo, constituye un hecho sin precedentes desde la creación del grupo en 1999.
A partir de estas declaraciones, la controversia volvió a encender el debate. También añadió tensión a un foro integrado por 19 países y dos bloques regionales, donde EE.UU. suele jugar un rol central.
Mientras tanto, las múltiples ausencias de líderes en la cumbre de Sudáfrica alimentan un interrogante clave. ¿Puede el G20 mantenerse como un espacio influyente sin quienes encabezan las principales economías del mundo? La cita de 2025, en definitiva, quedará señalada como un punto de inflexión para evaluar el peso político real del organismo.




