Un estudio privado encargado por la periodista económica Rocío Kalenok revela la percepción de deterioro que tiene la clase media argentina.
Según el informe, un 77% de los encuestadosresponde que sus sueldos perdieron contra la inflación, generando una sensación generalizada de pérdida de poder adquisitivo. Además, 64% de los argentinos se autopercibe como clase media baja o baja.
La periodista, quien difundió estos datos en su espacio de Radio Rivadavia, explicó que el alza de rubros esenciales como servicios públicos, transporte y alimentos “te va comiendo tu poder adquisitivo”, impidiendo que se sienta la desaceleración inflacionaria. Según Noticias Argentinas (NA).
Un poder adquisitivo devorado por los gastos esenciales
La percepción negativa de la ciudadanía no es casual. Se encuentra directamente relacionada con el comportamiento de la inflación durante 2025 y, particularmente, en diciembre. Aunque la inflación interanual de la Ciudad de Buenos Aires (CABA) cerró en 31.8% –muy por debajo de los niveles de 2024–, los rubros que más presionaron son los de consumo ineludible.
En diciembre, la inflación en CABA fue del 2.7%, impulsada por aumentos drásticos en Transporte (5.5%), Alimentos y bebidas (2.4%) –con un salto del 7.4% en carnes–, y Restaurantes y hoteles (4.3%). El incremento del 2.1% en servicios de vivienda (gas, electricidad, alquileres) completó un cuadro que golpea directamente al presupuesto familiar.
La paradoja: la economía personal vs. la nacional
El informe de la consultora Centric, citado por Kalenok, devela una paradoja interesante. Un 55% de los encuestados considera que la situación económica del país es peor que su situación personal. Esto sugiere una percepción de deterioro general que, sin embargo, es aún más severa que la evaluación de la propia economía doméstica.
Esta visión pesimista sobre el contexto nacional se proyectó también en el comportamiento durante las fiestas. Casi la mitad de los consultados (48%) anticipó que sus gastos en Navidad y Año Nuevo serían menores, y algunos incluso cancelaron sus vacaciones debido a la pérdida de poder adquisitivo.
Un 2026 que busca estabilizar precios
El dato de inflación de CABA para diciembre, que marcó 2.7%, es considerado un adelanto de lo que publicará el INDEC a nivel nacional. Las consultoras privadas estiman que el IPC nacional podría ubicarse en un rango similar o superior al 2.5% de noviembre.
Las proyecciones para 2026, según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, apuntan a una desaceleración, con una inflación anual estimada en 20.1%. Sin embargo, para que esta mejora macroeconómica se traduzca en un alivio concreto para el bolsillo, será clave que la moderación de los precios alcance de lleno a los rubros esenciales que hoy tensionan los salarios y definen la percepción de una clase media bajo presión.




