El expresidente venezolano Nicolás Maduro enfrentará su juicio en Estados Unidos bajo la supervisión del juez federal Alvin Hellerstein, de 92 años, nombrado por Bill Clinton. El proceso podría ser trasladado a Florida por orden del presidente Donald Trump.
Un magistrado veterano del sistema judicial estadounidense tomará las riendas de uno de los juicios más emblemáticos de la década. Según informó la Agencia Noticias Argentinas, el juez federal Alvin Hellerstein, de 92 años, ha sido designado para presidir el proceso judicial contra el expresidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. Según Noticias Argentinas.
La acusación será liderada por la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York, bajo la dirección de Jay Clayton, con el apoyo de fiscales especializados en narcóticos internacionales. Si bien el tribunal natural es el juzgado Daniel Patrick Moynihan en Manhattan, el presidente Donald Trumpdejó abierta la posibilidad de trasladar todo el proceso a Florida, una decisión que podría tener implicancias políticas y logísticas.
El perfil del juez Hellerstein: experiencia y longevidad al servicio
La designación de Hellerstein no es casual. El magistrado, nacido en Nueva York en 1933, es uno de los jueces federales con más años de servicio en los Estados Unidos. Fue nombrado por el entonces presidente Bill Clinton en mayo de 1998, hace casi tres décadas, y desde entonces ha visto pasar por su tribunal algunos de los casos más complejos del país.
Su trayectoria es extensa: sirvió como abogado del Ejército de EE.UU. y tuvo una larga carrera en el sector privado antes de ascender a la corte federal. Conocido por ser judío ortodoxo, Hellerstein se acerca a este caso con una reputación de rigor y una vasta experiencia en asuntos de seguridad nacional, crimen organizado y narcotráfico internacional.
El tribunal del Distrito Sur: un escenario con historial de condenas
El Distrito Sur de Nueva York no es un foro ajeno a los juicios contra mandatarios extranjeros. Este mismo tribunal tiene un antecedente reciente y relevante: el caso del expresidente hondureño Juan Orlando Hernández. Hernández fue juzgado, condenado a 45 años de prisión por narcotráfico y posteriormente indultado por el presidente Donald Trump en una controvertida decisión.
Este precedente indica que el tribunal tiene la experiencia y la capacidad para manejar causas de alta complejidad y repercusión internacional. La designación de Hellerstein sugiere que las autoridades buscan un proceso ordenado, con un juez que no se deje intimidar por la magnitud política del caso.
Incógnitas sobre la defensa y la posible mudanza a Florida
A pesar de la designación del juez, varios aspectos del juicio permanecen en el aire. Según reportes de medios estadounidenses, aún no está del todo claro quién ejercerá la defensa privadade Maduro y Cilia Flores. La conformación del equipo legal será un paso crucial en las próximas semanas.
La otra gran incógnita es la posible mudanza del juicio a Florida. El presidente Trump ha dejado esa puerta abierta, una decisión que tendría un fuerte simbolismo político, ya que el estado de Florida es el hogar de una gran y activa comunidad de exiliados venezolanos opositores al chavismo. Un cambio de sede alteraría por completo la dinámica logística y mediática del proceso.
El juicio a Nicolás Maduro en suelo estadounidense comienza a tomar forma con la designación de un juez experimentado, pero se desarrolla bajo la sombra de las decisiones políticas de la Casa Blanca. Los próximos movimientos definirán el tono de un proceso histórico que mantiene al mundo atento.




