Bajo fuerte custodia y esposado, Nicolás Maduro llegó a Nueva York tras su captura. Será juzgado por cargos de narcoterrorismo vinculados al «Cartel de los Soles».
En un vuelo directamente desde Caracas, el expresidente venezolano Nicolás Maduro arribó este sábado al aeropuerto Stewart de Nueva York para enfrentar la justicia estadounidense. Junto a su esposa, Cilia Flores, el otrora mandatario – que viajaba esposado y con los ojos cubiertos – fue trasladado a una prisión federal en Brooklyn donde permanecerá a la espera de su primera audiencia judicial, prevista para el próximo lunes. Según Noticias Argentinas.
Maduro es acusado por el gobierno de Estados Unidos de liderar el llamado «Cartel de los Soles», una supuesta organización de narcotráfico y lavado de activos que involucra a altos funcionarios y militares venezolanos. La fiscal general estadounidense, Pam Bondi, confirmó los cargos a través de un comunicado en la red social X, acusándolo formalmente de «conspiración narcoterrorista», «conspiración para importar cocaína» y posesión de armas de fuego y «dispositivos destructivos» contra Estados Unidos.
Los cargos históricos contra el ex líder chavista
Los cargos que enfrenta Maduro tienen un largo historial. El Departamento de Justicia de EE.UU.presentó formalmente acusaciones en su contra en marzo de 2020. Según la acusación, Maduro, junto con otros altos funcionarios, habría operado una «alianza narcoterrorista» con las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) durante dos décadas, con el objetivo expreso de «inundar a Estados Unidos con cocaína».
Los fiscales estadounidenses sostienen que el llamado «Cartel de los Soles» es una extensa red de corrupción que se infiltró en las instituciones venezolanas para facilitar el tráfico de drogas hacia Norteamérica y Europa. El Departamento de Estado incluso designó a esta organización como «terrorista extranjera» en noviembre de 2025. El gobierno venezolano, por su parte, ha negado rotundamente estas acusaciones, calificándolas de «infames y viles mentiras» fabricadas para justificar una intervención política.
Un proceso judicial que cambiará el panorama regional
La llegada de Maduro a suelo estadounidense representa un punto de inflexión sin precedentes en la compleja relación entre Washington y Caracas. Su captura y eventual juicio no solo determinan el futuro personal del exmandatario, sino que también tienen el potencial de alterar profundamente la política interna venezolana y las dinámicas regionales.
El caso pone bajo la lupa internacional las acusaciones de narcotráfico de alto nivel que han pesado sobre el chavismo durante años. Mientras algunos expertos y gobiernos regionales apoyan la narrativa estadounidense, otros, como el presidente colombiano Gustavo Petro, han cuestionado la existencia misma del «Cartel de los Soles», tildándolo de «excusa ficticia».
El desarrollo de este juicio en una corte federal de Nueva York será observado con atención por todo el mundo, y su desenlace tendrá repercusiones significativas para la lucha internacional contra el narcotráfico y la geopolítica del continente americano.




