Río Negro tendrá la mayor planta de gas para exportar Vaca Muerta.
La matriz energética de Argentina se encamina hacia una transformación estructural con la confirmación de una obra sin precedentes en la provincia de Río Negro. En el marco del proyecto Argentina LNG, se instalará la planta de fraccionamiento en tierra más grande del país, diseñada para ser el corazón técnico que unirá la riqueza de Vaca Muerta con los mercados internacionales. Esta infraestructura no solo redefine el rol de la provincia en el mapa gasífero, sino que posiciona al país como un jugador de peso en la exportación de hidrocarburos y sus derivados.
Capacidad técnica y conexión con Neuquén
El complejo industrial será el eslabón fundamental para procesar la producción no convencional proveniente de la cuenca neuquina. Según La17, el sistema contará con un poliducto de 22 pulgadas que correrá en paralelo al gasoducto principal, permitiendo transportar hasta 15.000 toneladas diarias de líquidos y gases asociados. Esta capacidad de traslado representa un salto de escala disruptivo para la industria local, facilitando un flujo constante de gas rico y condensados hacia la costa rionegrina para su posterior estabilización y fraccionamiento.
Procesamiento industrial y valor agregado
A diferencia de otros proyectos que solo contemplan el transporte, esta planta permitirá separar productos estratégicos como propano, butano y gasolinas naturales. Al respecto, el gobernador Alberto Weretilneck fue enfático al sostener que la provincia debe incorporar procesos industriales vinculados al gas y sus derivados, en lugar de limitarse al paso del recurso hacia otros puntos del país. El diseño del complejo incluye unidades de separación de última generación, sistemas de almacenamiento masivo y una infraestructura logística alineada con los más estrictos estándares internacionales de seguridad y cuidado ambiental.
Impacto económico y horizonte a largo plazo
Con una vida útil estimada en 30 años, la planta funcionará como un nodo intermedio clave entre la producción en el yacimiento y la exportación final desde el Golfo San Matías. Durante su fase operativa, demandará una estructura estable de empleo calificado y servicios especializados en instrumentación, mantenimiento y gestión ambiental. En términos macroeconómicos, esta obra de ingeniería busca dotar de previsibilidad a los flujos de exportación, un requisito indispensable para la firma de contratos internacionales de largo plazo que fortalezcan el ingreso de divisas al país.




