Gremios navales en alerta por recorte salarial tras suba del canon.
El conflicto en el sector pesquero de Chubut se agudiza tras una decisión administrativa que impacta directamente en la estructura de costos de la actividad y, consecuentemente, en los ingresos de los trabajadores. El Sindicato de Conductores Navales (SICONARA) ha declarado el «estado de alerta y movilización» ante una medida que consideran arbitraria y que pone en riesgo la estabilidad económica de las familias que dependen del recurso marítimo. La tensión crece en los puertos provinciales, mientras los gremios coordinan acciones ante lo que califican como un ajuste injustificado.
El impacto del nuevo canon en el bolsillo del trabajador
La controversia se centra en la Resolución 0476/25 de la Agencia de Recaudación del Chubut (ARECH), la cual establece un incremento drástico en el canon pesquero del langostino. Según Noticias Argentinas, la intención oficial es elevar el valor de $1200 a $3000,13 por kilo, aplicando la medida de forma retroactiva al 1 de diciembre de 2025. Jorge Maldonado, secretario regional en Rawson, advirtió que este crecimiento del 100% afecta de forma inmediata a los salarios, dado que los trabajadores embarcados deben absorber el 50% de dicho costo por los gastos de embarcación.
Desde los gremios denuncian que este aumento no responde a una necesidad de fomento del sector, sino a un intento de la provincia por cubrir las indemnizaciones de la firma Red Chamber S.A. Los representantes sindicales calificaron la situación como una exposición de «desmanejos de los fondos públicos», donde se pretenden absorber pagos multimillonarios de «trabajadores mal desvinculados» mediante incrementos que consideran absurdos e irracionales para la operatividad actual.
Rechazo a la reforma laboral y amenazas de medidas directas
El descontento gremial trasciende lo estrictamente salarial y se enmarca en un rechazo general a las políticas laborales impulsadas desde el Ejecutivo provincial. Mariano Vilar, secretario general del SICONARA, fue tajante al vincular esta medida con el contexto nacional: “En una provincia donde el Gobernador va a apoyar la reforma laboral y en donde la única variable de ajuste sigue siendo el bolsillo del trabajador no nos sorprende que se pretendan tomar estas decisiones”.
Ante este panorama, el SICONARA y el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) no descartan iniciar medidas de acción directa en el corto plazo. Vilar sentenció que harán «lo imposible porque la reforma laboral no salga y porque el trabajador no siga siendo la única variable de ajuste». La posibilidad de un freno en la zafra de langostino genera preocupación en toda la cadena productiva de la Patagonia, en un momento donde la previsibilidad económica es el reclamo principal de los trabajadores del mar.




