El gobierno de Donald Trump acusó a los sancionados de «socavar la seguridad regional» por un proyecto de cable submarino con China. El canciller chileno calificó la medida de «inédita» y las acusaciones de «falsas».
Una nueva tormenta diplomática sacude la región. Estados Unidos anunció el viernes la revocación de los visados de tres funcionarios chilenos, acusándolos de supuestas actividades que «socavaron la seguridad regional». La respuesta de Chile no se hizo esperar: el gobierno de Gabriel Boric rechazó la medida «en los términos más enérgicos» y entregó una nota de protesta formal a la administración de Donald Trump.
Según Deutsche Welle , entre los afectados figura el ministro de Transportes y Telecomunicaciones de Chile, Juan Carlos Muñoz, quien confirmó ser uno de los sancionados.
El comunicado de Rubio: «El legado de Boric quedará empañado»
En un comunicado durísimo, el Departamento de Estado, a través del secretario Marco Rubio, no identificó a los tres sancionados pero apuntó directamente contra el gobierno saliente del izquierdista Gabriel Boric.
«El legado del gobierno de Boric quedará aún más empañado por acciones que socavan la seguridad regional en detrimento último del pueblo chileno», advirtió el texto, en una escalada retórica inusual entre ambos países.
La causa: un cable submarino con China que pone nerviosa a Washington
El canciller chileno, Alberto van Klaveren, reveló el trasfondo del conflicto. Las sanciones se producen a raíz de un proyecto «que está en evaluación» para construir un cable submarino de fibra óptica que una a China con Chile.
Dos empresas chinas que no fueron identificadas solicitaron autorización «para el tendido de un cable submarino que uniría la costa chilena con Hong Kong, en la República Popular China», informó el canciller tras la reunión con el embajador estadounidense.
La administración de Donald Trump «estima que podría representar una amenaza a su seguridad», lo que desencadenó la sanción contra los funcionarios chilenos involucrados en la evaluación del proyecto.
Chile niega y contraataca: «Las acusaciones son falsas»
Van Klaveren fue contundente: calificó la sanción de «inédita» y las acusaciones de «falsas». El canciller citó al embajador de Estados Unidos en Santiago, Brandon Judd, para conocer detalles de la acusación, pero dejó en claro que no hubo ningún tipo de justificación válida.
Chile entregó una nota de protesta formal al gobierno estadounidense, en un gesto que marca la primera crisis diplomática de relevancia entre ambos países en años.
El privilegio que Chile podría perder
El conflicto adquiere una dimensión adicional porque Chile es el único país sudamericano incluido en el Programa de Exención de Visados de Estados Unidos. Eso permite a los ciudadanos chilenos ingresar a territorio estadounidense por turismo, negocios o tránsito y permanecer un máximo de 90 días sin portar visa, solo con una autorización de viaje electrónica.
La sanción a tres funcionarios no afecta ese programa, pero la tensión diplomática podría tener consecuencias impredecibles si el conflicto escala.
Una relación que entra en terreno pantanoso
La medida de Trump contra funcionarios chilenos es un hecho inédito en la relación bilateral. Mientras Chile busca diversificar sus alianzas comerciales y tecnológicas con China, Estados Unidos mira con lupa cualquier movimiento que considere una amenaza a su seguridad regional.
El gobierno de Boric, a poco de dejar el poder, enfrenta así una crisis diplomática de alto voltaje, justo cuando la región observa atenta el avance de la influencia china en América Latina.




