El Matador fue suplituido entre abucheos tras otra actuación discreta en el empate ante Racing. Desde el palco, Juan Román Riquelme lo aplaudió en soledad mientras la gente perdía la paciencia. El presente del uruguayo, de 39 años, es insostenible: falta de ritmo, lentitud y un crédito que se agota.
La Bombonera tembló, pero no de alegría. El empate ante Racing dejó una imagen mucho más fuerte que el resultado: Edinson Cavani fue reemplazado entre silbidos atronadores que retumbaron en cada rincón del estadio. La paciencia de los hinchas de Boca, que ya venía haciendo agua, finalmente explotó.
Ni bien el cartel electrónico mostró el número 10 en rojo, desde los cuatro costados de la Bombonera cayó una silbatina generalizada para el uruguayo, que dejaba la cancha tras otra actuación para el olvido. En el medio de la bronca popular, una imagen solitaria llamó la atención: desde el palco, Juan Román Riquelme lo aplaudía. Según TyC.
El gesto de Riquelme en medio del repudio
Riquelme, siempre consciente de que las cámaras están sobre él y que ninguno de sus gestos pasa desapercibido, fue uno de los pocos presentes en la Bombonera que le dedicó un aplauso al uruguayo, a quien alguna vez catalogó como «el jugador extranjero más importante de la historia del fútbol argentino» .
Pero ni uno ni otro le escapan a la realidad: Cavani atraviesa un presente muy complicado. En su primera titularidad del año se lo vio falto de ritmo, lento e impreciso. Su crédito, alimentado por años de gloria, parece estar cerca de agotarse.
Una entrada en calor polémica y una jugada que colmó el vaso
El malestar de los hinchas no fue un hecho aislado de este partido. Las imágenes de su polémica entrada en calor en el empate ante Platense habían acentuado un descontento que se venía incubando desde que las lesiones y sus ausencias se hicieron una constante.
Pero lo que terminó de colmar la paciencia fue una jugada, minutos antes de ser sustituido, en la que Cavani frenó un contragolpe para hacer un cambio de frente a la nada. La gente perdió la cabeza. A los 39 años, su palmarés y su récord de goles ya no le alcanzan para ser figura de un club con las exigencias de Boca.
Puertas adentro: la banca de Úbeda y los compañeros
A pesar del repudio popular, Claudio Úbeda y sus compañeros todavía respaldan a Cavani. Aunque su liderazgo ya no es tan preponderante como antes de la llegada de Leandro Paredes, su figura sigue inspirando respeto puertas adentro.
Pero el tiempo juega en contra. La llegada de Ádam Bareiro asoma como una amenaza concreta. El paraguayo podría debutar este martes ante Gimnasia de Chivilcoy por Copa Argentina, y una buena actuación lo posicionaría como potencial ‘9’ titular para el duelo frente a Gimnasia de Mendoza por el Torneo Apertura.
¿Fin de ciclo?
Los silbidos en la Bombonera no son un detalle menor. En un club donde la exigencia es ley, el apoyo de Riquelme desde el palco puede ser un salvavidas, pero no alcanza para callar a 50 mil hinchas que exigen respuestas.
Cavani, el Matador, está en la cuerda floja. Y el próximo partido puede ser definitivo.




