La petrolera estatal YPF atraviesa un momento bisagra en su historia al registrar el nivel de producción más alto desde 1923
Este récord no es un techo, sino el punto de partida del «Plan 4×4», una ambiciosa estrategia que busca cuadruplicar el valor de la compañía hacia 2028 y convertir a la Argentina en un exportador neto de energía a escala global.
El Plan 4×4 y el objetivo 2031
La hoja de ruta diseñada por la conducción de YPF, encabezada por Horacio Marín, apunta a superar los 30.000 millones de dólares en exportaciones energéticas para el año 2031. Los pilares de este plan incluyen:
- Maximizar la eficiencia en Vaca Muerta.
- Desinversión en activos maduros que ya no resultan rentables.
- Aceleración de infraestructura clave para el transporte de hidrocarburos.
Expansión en Vaca Muerta: nuevas áreas y concesiones
La provincia de Neuquén está próxima a otorgar cinco nuevas concesiones no convencionales a YPF bajo el proyecto Argentina LNG. Estas áreas (Las Tacanas, Meseta Buena Esperanza y Aguada Villanueva) se dividirán en cinco bloques operativos. A cambio, la provincia recibirá una compensación de US$ 200 millones en obras y tasas.
Se estima que la región recibirá inversiones por un total de 130.000 millones de dólares en el próximo lustro, consolidando a Vaca Muerta como uno de los reservorios no convencionales más competitivos del mundo.
Un futuro de divisas y empleo
»Cuando existen condiciones de mercado claras, el sector responde con crecimiento», afirmó Marín, destacando que se abre un «período extraordinario» para la industria. La meta final es duplicar la producción actual en solo tres años, transformando el potencial geológico en un motor de desarrollo económico sostenible y un ingreso masivo de divisas para el país.
