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El entrenador de River, Marcelo Gallardo también fue autocrítico y reconoció que justamente «después del gol de ellos (por Boca) quedó en el debe no haber salido a buscar el empate».

El entrenador de River Plate, Marcelo Gallardo reconoció que la derrota en cancha de Boca Juniors de este domingo «es un golpe anímico duro» y que la recuperación del mismo «depende ahora del equipo».

«Este fue un partido anímico y dependerá de nosotros levantarnos. Pero tenemos que hacerlo enseguida. El miércoles tenemos el partido con Banfield en casa y allí se verá si nos recuperamos», le confesó Gallardo a los medios que lo esperaban a la salida de la Bombonera luego del 0-1 ante los boquenses.

«El de hoy fue un partido chato de los dos. Nuestro plan de juego era el que utilizamos en el primer tiempo, con los dos laterales avanzados y teniendo salida desde el fondo (utilizó línea de tres). Pero en el segundo pensaba hacer cambios. Y el detalle de la derrota estuvo en un detalle (el gol de cabeza de Darío Benedetto en un córner)», explicó.

Gallardo sostuvo que justamente «después del gol de ellos quedó en el debe no haber salido a buscar el empate».

«Pero siempre uno se puede equivocar con los planteos. Nosotros hicimos poco y Boca también. Ese es el análisis del partido. Después te queda la bronca de haber perdido y no haber jugado como queríamos. Este sistema con el que salimos lo entreno todo el año y no solamente para un partido. A veces sale y otras, como hoy, no sale», admitió.

«Pero atención que el partido lo perdimos en el segundo tiempo, cuando estábamos con línea de cuatro. Ahí llegó el gol de Boca. Este partido es anímico y es un golpe duro. Dependerá de nosotros salir adelante», insistió el «Muñeco» en la despedida del diálogo con la prensa a las apuradas.

El técnico de River tuvo un gesto admirable con Pichi Quiroga, uno de los trabajadores experimentados del Millonario.

Raúl «Pichi» Quiroga es uno de los utileros históricos de River pero ha tenido que sufrir el destrato en otros tiempos del club. Sin embargo, todo cambió con el regreso de Marcelo Gallardo como entrenador principal del Millonario.

«Cuando comencé a trabajar en River como seguridad, iba con él en el 28. Marcelo era pibito y después lo conocí cuando subió a Primera. La relación es muy linda porque nos hemos criado juntos y después vivimos momentos inolvidables», relató Quiroga.

Y contó el gesto que enaltece al Muñeco: «El mejor regalo que me hizo Gallardo fue haberme reincorporado a la utilería, porque Passarella me había mandado a cortar el césped. En la época que River estuvo en la B yo trabajé en Ezeiza cortando el pasto y tapaba pozos en la cancha. Cuando Gallardo se enteró que no estaba más, me fue a buscar».

«Me agarró un día y me dijo: ‘Yo te veía y no podía creer que estabas tapando pozos y cortando el césped. Vos tenés que estar con nosotros porque ese es tu lugar’. Gallardo siempre me quiso al lado suyo. De tal manera, que su madre siempre me decía ‘cuidámelo al nene’ cuando era él era jugador e íbamos de pretemporada. Al tiempo volví a trabajar a la utilería porque Marcelo habló con D´Onofrio y regresé», remarcó en diálogo con Super Deportivo Radio.

Para cerrar, Quiroga señaló: «Lo que hizo este hombre, no creo que lo haga otro entrenador. No sé cómo va a dirigir el técnico que venga con la vara tan alta. Ojalá que el que lo reemplace sea del riñón de River, para que no se le haga tan difícil, porque será bravo. Hace ocho años que el tipo viene ganando todo».

En el regreso del plantel a los entrenamientos, Gallardo no exigió a los jugadores que vienen con molestias musculares y recién entre jueves y viernes tomará decisiones en cuanto a sus convocatorias.

Solari, quien estuvo en kinesiología, sufrió el domingo pasado ante Barracas Central un desgarro leve en el músculo cuadrado femoral y su evolución dependerá de las próximas 48 horas, ya que es una lesión muy poco frecuente en los futbolistas.

Mammana hizo tareas de gimnasio porque tiene una sobrecarga en el músculo posterior derecho que lo sacó en el entretiempo del partido del domingo, luego de jugar durante 9 partidos seguidos de titular y completar los 90 minutos en todos los encuentros.

Al tiempo que Armani, quien hoy trotó liviano, sufrió una dolencia ante Defensa y Justicia por la Copa Argentina, cuando le dejó su lugar a Ezequiel Centurión, un desgarro del pectíneo izquierdo en la zona del aductor y por eso estuvo ausente en el triunfo por 2-0 ante Barracas.

De todos modos, en esta etapa del semestre, el «Muñeco» Gallardo tiene reemplazos confiables en caso de necesitarlos ya que tanto Centurión, como Javier Pinola y Miguel Borja o Matías Suárez están en condiciones de jugar el superclásico.

Las lesiones afectaron todo el semestre de River y en total fueron 18 las veces que Gallardo tuvo que hacer cambios en las alineaciones titulares, a causa de los problemas que atravesaron 14 jugadores de los 27 del plantel.

Ante Defensa por la Copa Argentina, el DT tuvo que realizar dos modificaciones por lesión en el entretiempo, cuando debió sacar a Herrera y a Franco Armani, quienes se lesionaron al chocar en una jugada dentro del área.

Lo cierto es que tal como sucedió en todas las fechas del semestre, Gallardo seguramente no podrá repetir el equipo en dos partidos consecutivos, ya sea por lesiones o por rendimientos irregulares.

Las 16 defensas distintas que dispuso en lo que va de la temporada, que serán 17 el domingo si no llega a jugar Mammana, son toda una muestra de las dificultades que tiene el entrenador en el armado del equipo.

En cuanto al posible once, además de las dudas que generan las lesiones, hay rendimientos individuales que podrían ser causa de otras modificaciones tanto en defensa como en el medio campo.

En la última línea, Andrés Herrera, quien jugó buenos partidos antes de salir lesionado frente a Defensa, no jugó ante Barracas por un golpe en el empeine y podría regresar en lugar de Elías Gómez, y pasaría Milton Casco al lateral izquierdo.

En el medio campo, además del regreso de Enzo Pérez por Bruno Zuculini (fue expulsado ante Barracas y será suspendido), está en duda la continuidad de Juan Fernando Quintero: tienen chances de reemplazarlo Esequiel Barco y Agustín Palavecino.

En la ofensiva, Suárez busca un lugar en caso de que Solari no tenga el alta médica; y Miguel Borja, autor del segundo gol ante Barracas, disputará la titularidad que tiene Lucas Beltrán.

El delantero cordobés ya jugó en la Bombonera en el 1-1 de mayo de 2021, cuando ingresó por Jorge Carrascal, fue titular en la Copa Diego Maradona en enero de ese año en la igualdad 2-2. Además, anotó un gol para Colón en ese estadio el año pasado.

Con este panorama, el plantel «millonario» volvió al trabajo esta mañana en el predio de Ezeiza, en donde se entrenará toda la semana para quedar concentrados el sábado por la tarde en el Monumental, luego de la rutina de pelota parada.

River no pierde en la Liga profesional desde la fecha 11ra., de local ante Sarmiento. Y si se tienen en cuenta las últimas 10 presentaciones, el equipo Millonario ganó 6 partidos y empató 3, con una efectividad del 70 por ciento de puntos obtenidos.

Por esa racha trepó hasta la quinta ubicación con 29 puntos, a 4 de los líderes Gimnasia La Plata y Atlético Tucumán, tras haber estado por debajo de la mitad de la tabla y fuera de la clasificación a la Copa Libertadores.

Además, es el equipo más goleador del torneo con 27 tantos, pero 18 de esos goles fueron conseguidos en la racha mencionada, en donde sólo recibió media docena de goles.

El entrenador de River Plate, Marcelo Gallardo, recuperó luego de 143 días de ausencia al delantero Matías Suárez en un ensayo amistoso frente a Tigre que se jugó en la mañana del miércoles en el predio de Ezeiza y terminó 0-0.

El «Oreja» Suárez, que había sido operado de la rodilla derecha en octubre del año pasado, jugó todo el partido sin inconvenientes y ahora Gallardo deberá decidir si lo incluye en la lista de convocados para el encuentro del domingo ante Racing.

El delantero cordobés, de 33 años, se mostró recuperado de la operación y ahora necesita sumar partidos y prácticas de fútbol para recuperar la velocidad, la explosión y la potencia que mostró durante el 2019 y el 2020.

El desarrollo del amistoso fue parejo y ambos entrenadores aprovecharon el ensayo para que sumen minutos los jugadores que habitualmente no forman parte del equipo. Por eso, no participó ninguno de los que fueron titulares en la última fecha.

El partido se jugó por un espacio de 80 minutos en dos tiempos de 40 minutos. Los arqueros Franco Petrolli y Ezequiel Centurión, en River, y Manuel Roffo -en Tigre- fueron los encargados de evitar que se abra el marcador.

Gallardo les dio minutos al chileno Paulo Díaz, que no jugó el fin de semana por un estado gripal y regresará ante Racing, y a Cristian Ferreira, que no aceptó ninguna de las ofertas que tuvo tras regresar de Colón y permanecerá en el plantel.

River alistó a: Centurión (Petrolli), Andrés Herrera, Emanuel Mammana (Díaz), Javier Pinola y Milton Casco; Tomás Pochettino, Bruno Zuculini y Agustín Palavecino (Ferreira); José Paradela, Braian Romero y Suárez.

Tigre, equipo que dirige Diego Martínez, jugó con: Roffo; Martín Galmarini, Matías Salomón, Nicolás Demartini y Diego Sosa (Blas Armoa); Crístian Zabala y Agustín Baldi; Agustín Obando, Ezequiel Forclaz y Gonzalo Flores (Facundo Giacopuzzi); y Mateo Retegui.

Tigre, que forma parte de la zona B y viene de ganarle a Barracas Central 2-0, empató en las dos fechas iniciales con Central Córdoba y Godoy Cruz, mientras que River -tras caer 0-1 con Unión en el arranque- les ganó a Patronato 4-1 y a Newell´s 2-0.

El partido amistoso se jugó a puertas cerradas en el River Camp, esta mañana, y en el caso del resto del plantel de River, los jugadores que no fueron parte del partido realizaron tareas aeróbicas y de gimnasio.

El que trabajó de manera diferenciada fue el defensor David Martínez, por una distensión ligamentaria, al tiempo que el uruguayo Nicolás De la Cruz tuvo una rutina física especial tras recibir el alta médica ayer.

En cuanto al cordobés Suárez, no jugaba de manera profesional desde el último superclásico disputado el 3 de octubre pasado en el Monumental cuando ingresó faltando 8 minutos por Julián Álvarez del partido que su equipo ganó 2-1.

Luego, a la semana siguiente, ni siquiera fue al banco de suplentes ante Banfield y decidieron operarlo el 12 de octubre para realizarle un tabique quirúrgico en la rodilla derecha para curar una sinovitis crónica.

El semestre pasado fue un calvario para el delantero ya que luego de un buen arranque, donde era el goleador y la figura del equipo, sufrió una lesión ante Lanús y recién volvió a ser titular ante Mineiro tres semanas después.

Después de ese partido contra el Granate, Suárez pareció recuperar el nivel en dos partidos ante Aldosivi y Gimnasia cuando completó los 90 minutos, pero reapareció la sinovitis y finalmente decidieron operarlo.

El semestre de Suárez tuvo 744 minutos en cancha, con 12 partidos de los cuales 9 fueron desde al arranque y anotó 4 goles, lo que significa que su presencia en el equipo fue muy baja pues estuvo presente en el 26,6 por ciento del tiempo que jugó River.

Luego de la operación, el «Oreja» estuvo cerca de un mes de reposo y empezó la rehabilitación; durante la pretemporada, las cargas de trabajo fueron diferenciadas y recién hace un mes que tuvo el alta médica.

Suárez sufrió lesiones en esa misma rodilla en tres ocasiones durante su paso por el Anderlecht de Bélgica: una en el tendón rotuliano en 2012 y otras dos por rotura de ligamentos cruzados, en 2013 y 2014.

El director técnico Marcelo Gallardo reafirmó su decisión de permanecer otro año más en River Plate, luego de sumar el sábado a la noche el decimocuarto título de su ciclo con la conquista del Trofeo de Campeones ante Colón de Santa Fe en Santiago del Estero.

“Claramente es difícil tomar una decisión de cambio. Cambiar por cambiar, querer ir a probarme a otro lado porque necesito probarme en otro lado para contentar a los demás… Elijo seguir quedándome acá porque me parece que es demasiado el desafío que tengo para seguir estimulándome, no sé hasta cuándo, pero mientras sienta eso seguiré estando”, aseguró el «Muñeco».

Gallardo, de 45 años, cerró el año con tres coronaciones: la primera en la Supercopa Argentina, la segunda en la Liga Profesional y la última anoche en Santiago, donde igualó un récord del prócer «millonario» Ángel Labruna.

El «Muñeco» y el «Feo» son las figuras más ganadoras de la historia del club con 22 estrellas, sumadas las conseguidas en sus etapas de futbolista y director técnico.

Siempre en referencia a su continuidad en Núñez, el DT admitió que se le hace difícil «salir de algo que te genera demasiado sentido de pertenencia».

“Elijo seguir intentando, potenciando jugadores, conformando planteles competitivos, generando una identidad en el juego, un sentido de pertenencia. Por todo eso elijo seguir estando y después porque claramente hay una cuestión que ver con que me siento feliz”, explicó el entrenador que llegó al club a mediados de 2014.

«Cuando tomo decisiones las tomo convencido, más allá del análisis y tratar de reflexionar, después pueden salir bien o mal. Es mi forma de ser, de vivir. Hoy solo reafirmo que mi decisión fue la correcta porque es la que tomé y la sentía», insistió.

En la conferencia de prensa posterior a la victoria ante Colón (4-0), Gallardo también se mostró movilizado por la despedida de algunos jugadores, en especial de un referente de su ciclo como Leonardo Ponzio.

«Es una noche de emociones en cuanto al cierre del año y futbolistas que terminan, que cumplen un ciclo como Poroto (Germán Lux -se retira del fútbol-), Beto (Enrique Bologna), que nos deja para tener otra posibilidad de jugar y el símbolo de Leo Ponzio, que fue justamente eso, un símbolo en toda esta etapa”, reconoció.

El mediocampista santafesino, de 39 años, superó a dos mitos como Labruna y Ricardo Vaghi y, con 17 títulos, se transformó en el jugador más exitoso de toda la historia de River.

«Es una emoción muy fuerte, nos dio muchísimo, se ha caracterizado por ser una persona que siempre puso a River por delante de todo, siempre con un espíritu enorme y es una referencia para todos los más chicos, para todo el plantel y el hincha de River», elogió Gallardo.

«Siempre bajando un mensaje dentro del vestuario, siempre con una línea de conducta, sin hablar mucho, pero con ejemplos, termina cerrando una etapa gloriosa. De mejor manera no puede uno soñar terminar su carrera futbolística”, concluyó.

Este miércoles Marcelo Gallardo convocó a una conferencia de prensa donde confirmó que seguirá siendo el entrenador de River por al menos un año más. Al «Muñeco» se le terminaba el contrato el 31 de diciembre y era pretendido por la Selección de Uruguay, sin embargo indicó la extensión del vínculo por al menos por una temporada más.

Gallardo asumió en River en agosto del 2014 y conquistó trece títulos, entre los que se destaca la Copa Libertadores del 2018 ganada a Boca en Madrid y que este 9 de diciembre se cumplen tres años en lo que será un nuevo festejo en el estadio Monumental.

«Después de unos días de reflexión que fueron difíciles sentí algo y elijo seguir estando porque es una elección. Más allá de lo que viví y lo que siento vale la pena. Merezco seguir estando un año más», dijo Gallardo ante los micrófonos.

Y agregó: «No tengo más palabras de agradecimiento para la gente. La forma de devolver este cariño es seguir al frente de este proyecto deportivo».

LA HISTORIA DE GALLARDO EN RIVER

La exitosa era Gallardo se inició en 2014 con la Sudamericana; en 2015 tuvo triple corona con la Libertadores, la Suruga Bank y la Recopa Sudamericana, que se repitió en 2016 con la obtención de la Copa Argentina a fin de ese año.

En 2017, sumó la Copa Argentina nuevamente y ya en marzo de 2018 ganó la primera final mano a mano contra Boca de la historia, al conseguir la Supercopa Argentina -disputada en Mendoza- con un triunfo por 2 a 0.

También en 2018 consiguió el punto más alto de su era al vencer en la final de la Copa Libertadores de ese año a Boca en Madrid, por 3-1, tras la suspensión en el estadio Monumental por el ataque de los hinchas de River al micro del plantel de Boca, y tras el 2-2 en la ida en la Bombonera.

En 2019, ganó la Recopa Sudamericana nuevamente, eliminó a Boca en semifinales de la Libertadores, pero no pudo alzarse con el trofeo de nuevo ya que perdió frente a Flamengo, aunque cerró el año con la obtención de la Copa Argentina.

La continuidad de vueltas se detuvo por la pandemia y volvió con el triunfo ante Racing por 5-0 en el partido de la Supercopa Argentina meses atrás; y se cierra en este 2021 con la obtención del título local y el derecho a participar de una nueva Copa de la Liga, el Trofeo de Campeones, antes de fin de año.

El director técnico de River Plate, Marcelo Gallardo, recibió este lunes una propuesta formal de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) para hacerse cargo del seleccionado «celeste» y se comprometió a contestar una vez definida la Liga Profesional de Fútbol (LPF), que está a un paso de coronar con el equipo «Millonario».

El representante del «Muñeco», Juan Berros, mantuvo en las últimas horas un contacto virtual con el jefe del fútbol uruguayo, Ignacio Alonso, quien le ofreció un proyecto de trabajo por los próximos cinco años y con un contrato de seis millones de dólares por año, adelantaron a Télam fuentes de la negociación.

El agente de Gallardo escuchó con detenimiento la propuesta y quedó en dar una respuesta una vez definida la Liga, en la que River puede consagrarse campeón el jueves próximo ante Racing Club en caso de superar la ventaja de 9 puntos sobre el escolta Talleres de Córdoba.

«No voy a hacer ningún tipo de comentario», respondió Gallardo este domingo sobre la chance de emigrar a Uruguay, al término de la victoria sobre Platense (1-0) en Vicente López.

De todos modos, estuvo al tanto de la conversación que se dio el domingo, cuando la asociación uruguaya dejó en claro que le da el poder absoluto a Gallardo para manejar todo el tema de sus selecciones.

La propuesta

Los términos de las propuestas incluyen el final de esta eliminatoria y la continuidad de un proyecto a largo plazo de cara al Mundial 2026, con amplio poder sobre todo el fútbol de selecciones nacionales.

Si bien la oferta da cuenta de la urgencia de tomar el mando de la selección mayor en diciembre, de cara a las fechas que restan de la clasificación para el Mundial de Qatar, también apunta a un etapa posterior global,

El propio Alonso hizo especial hincapié sobre el tema de las diferentes categorías menores de formación, una idea de Gallardo aplicada en Nacional de Montevideo, con un selectivo de chicos que luego poblaron la primera de aquel equipo.

El sistema y el método de trabajo que usa en River Plate con las divisiones inferiores, Alonso, le ofreció que lo repita en Uruguay con las juveniles sub 15, sub 17 y sub 20.

La exitosa experiencia de Gallardo en Uruguay en 2011 y 2012 cuando tras cerrar su carrera en Nacional como jugador campeón, asumió como entrenador a la temporada siguiente y también obtuvo un título.

Si bien Gallardo no estuvo en la charla y el que escuchó toda la propuesta en un Zoom a distancia fue su representante, Juan Berros, el hecho distinto fue que un hombre de confianza del «Muñeco» escuchó una oferta con tantos detalles,

Durante la pretemporada en Orlando, Gallardo le dijo al programa River Monumental: «sueño con dirigir un Mundial, es algo muy importante para cualquier entrenador y sobre todo muy electrizante».

Si bien la frase fue malinterpretada porque quedó en el medio de una polémica en ese momento por Leonel Scaloni, DT de la selección argentina, quedó en evidencia que antes de dirigir un equipo en Europa el «Muñeco» prefiere una combinado nacional.

Las repercusiones en River

La noticia hizo ruido en River, donde la dirigencia que el 4 de diciembre concurre a elecciones presidenciales espera poder tener una palabra de esperanza para que Gallardo siga en el club un par de años más.

«Nadie sabe que va a pasar, seguro que esto que dicen es para estar atentos, pero no podemos hacer nada, sólo esperar y ofrecer las mejores condiciones para que continúe el proyecto, pero no depende de nosotros», confiaron a Télam en el club.

Mientras tanto, Gallardo sigue sin dar ninguna pista sobre qué decisión tomará sobre el contrato que culmina el 31 de diciembre y que lleva 7 años y medio de proceso, el más largo de los últimos 50 años y el más exitoso.

Sólo avisó en una de las últimas conferencias que la decisión la iba a tomar y a comunicar cuando el equipo haya terminado la participación en el torneo, que tiene doble interpretación ya que puede darla no bien salga campeón.

El seleccionado de Uruguay, que recientemente le puso fin a una etapa de 15 años de Oscar Washington Tabárez, se ubica actualmente en el séptimo puesto de las Eliminatorias Sudamericanas para el Mundial Qatar 2022, fuera de la zona de clasificación, cuando restan cuatro partidos para concluir la competencia.

Con 16 unidades en 14 partidos, está a solo una de Colombia (cuarto) y Perú (quinto), que ocupan el último puesto de acceso directo y el escalón de repechaje, respectivamente.

Uruguay, ausente por última vez en un Mundial en Alemania 2006, definirá su suerte en las últimas cuatro fechas, entre enero y marzo del 2022, ante Paraguay (V), Venezuela (L), Perú y Chile (V).

Por lo pronto desde mañana se hará cargo del plantel «blaugrana» en forma interina Sergi Barjuán, actualmente responsable del Barcelona B, aunque esta es una medida para salir del paso mientras se resuelven temas urticantes que coinciden más en lo económico que en lo deportivo.

Como la elevada indemnización que deberán abonarle a Koeman(si no hay otro acuerdo, ascendería a 12 millones de euros, pero no a pagar ahora sino al finalizar la temporada a mediados de 2022).

Pero el otro camino que conduce a mayores erogaciones en un club en pésimas condiciones económicas es el costo que conllevaría la llegada de un nuevo cuerpo técnico, que arribaría con todas las obligaciones habidas y por haber, ya que hoy en día Barcelona se está quedando afuera de la Champions League en la actual fase de grupos pero, además, tampoco se está clasificando en el certamen español a la edición 2022-2023.

Los nombres que salieron a la luz en los últimos tiempos para reemplazar a Koeman fueron, además de los dos mencionados, los del español Robert Martínez, actual entrenador del seleccionado de Bélgica, el también neerlandés Erik Ten Hag, que conduce a Ajax de su país, y el italiano Andrea Pirlo.

Sin embargo en los últimos días el popular programa deportivo español El Chiringuito realizó una encuesta en la que, por toda lógica, el ganador fue Xavi, pero muy cerca en las preferencias de los votantes obviamente «culés» quedó Marcelo Gallardo, con todo lo que significa no estar en la mira de esos hinchas en comparación con sus competidores para suceder a Koeman, que en su totalidad son de origen europeo.

De hecho, las consideraciones de los votantes y de los medios españoles en la consideración general señalaron a Gallardo como «el mejor» de todos ellos, incluyendo al propio Xavi, porque estiman que no tienen una real dimensión de sus calidades como entrenador por estar dirigiendo a Al Sadd, equipo de una liga de cuarto orden como la de Qatar.

Y por allí surge alguna de las razones por las que Laporta no está muy convencido de sumarlo a la dirección técnica a un Xavi que supo ganarlo todo con Lionel Messi como ladero en los hoy más extrañados que nunca buenos tiempos de aquel equipo dirigido por Josep Guardiola.

Pero no es ese el principal motivo, sino que además hay otros dos que le ponen un obstáculo a los deseos de Xavi por quedarse con ese cargo, y el principal de ellos es que en las no muy lejanas elecciones que consagraron el retorno de Laporta al poder en Barcelona, el técnico de Al Sadd hizo campaña desde Qatar en apoyo a uno de sus opositores, Víctor Font.

Y por último, Xavi tenía hasta este año una cláusula en su contrato con la entidad qatarí por la que podía rescindir automáticamente su contrato solamente en caso de ser convocado por Barcelona, pero al renovarlo recientemente hasta 2023 ese apartado fue eliminado y ahora su desvinculación ya sería mucho más problemática, ya que si en algo no podría ayudarlo Barcelona sería en lo económico, si el exfutbolista barcelonista tuviera que resarcir a su actual empleador.

En cambio Gallardo, que según algunos medios españoles fue sondeado en los últimos días por Laporta, algo que el «Muñeco» no confirmó pero tampoco negó cuando fue consultado al respecto la semana anterior por la prensa argentina, solamente tendría que esperar dos meses más para poder finalizar su contrato con River y luego incorporarse a Barcelona hasta con el probable marketing de llegar como flamante campeón del fútbol argentino, de lo poco que le faltaba ganar al frente del equipo de Núñez en siete años en el cargo.

Y para lo que resta del año a Barcelona le quedan por delante seis partidos por la liga española y tres por la Champions League, que en el caso de esta última competencia pueden derivar en una rápida eliminación del torneo en primera fase, algo impensado para el «Barsa» de las últimas dos décadas.

Por todo esto es que a pesar de que muchos creen que a Gallardo no le conviene tomar al equipo «blaugrana» en este momento, la realidad es que sí se vería muy favorecido con esa elección, ya que tiene todo para ganar y muy poco para perder, porque cualquier logro que obtenga, por mínimo que sea, como por ejemplo clasificarse para la Champions League 2022-2023, será visto como un paso adelante.

Pero además, si algo caracteriza al «Muñeco» es la intensidad de su trabajo, ya que sus propios dirigidos confirman a menudo que en River «se entrena como se juega», y justamente eso es lo que le reclaman los aficionados barcelonistas al equipo cada vez que tienen oportunidades de manifestarse públicamente.

Además Barcelona tiene un buen plantel, más allá de la diáspora que arrastró hasta al propio Lionel Messi. Pero que el rosarino lo haya votado a Gallardo en la última elección a mejor técnico del mundo no es un dato menor y no escapa a la miraba de la afición «blaugrana», donde todo lo que tiene que ver con «Lío» es respetado y querido como si se tratara de él mismo.

Y sino, solamente falta con ver el cariño que los hinchas barcelonistas le dispensan a Sergio Agüero, seguramente más por ser amigo de Messi que por su aporte en el equipo, donde solamente pudo jugar un puñado de minutos y recién hoy fue titular frente a Rayo Vallecano apoyado en el gol del descuento que le marcó el pasado fin de semana nada menos que a Real Madrid.

Quizá los tiempos y las contingencias le hagan un guiño a Gallardo, ponderado inclusive por algunos colegas argentinos en España como «mejor técnico que Diego Simeone», para llegar a ponerse el buzo de entrenador de Barcelona como alguna vez lo hizo otro rosarino como Messi en la temporada 2013-2014, el «Tata» Gerardo Martino.

Fuente: ADN Sur

El entrenador de River, Marcelo Gallardo, aseguró en una conferencia de prensa que el partido del domingo ante Boca va a ser muy importante aunque aclaró que no será definitivo por el título. Además, sostuvo que se quedará en el club hasta el «final» del contrato en diciembre y luego decidirá su futuro, en medio de los rumores que lo pusieron en carrera para asumir en Barcelona.

«El partido del domingo no define el campeonato, si va a marcar a los equipos que van a estar en la pelea de arriba porque varios perdieron puntos, si te podría poner como candidato y nos afianza más en la pelea por el campeonato», afirmó el DT desde el predio de Ezeiza.

Al tiempo que le dio valor al regreso del público: «Lo más importante para los que amamos el fútbol y atravesamos la pandemia que el público en los estadios es una situación de alegría y poder brindarnos para la gente y los espectadores».

Y agregó: «Siempre son especiales, es un hecho extraordinario para un jugador y es un privilegio y hay que disfrutarlo más allá de las exigencias, eso lo hace diferente y nos pone en una motivación distinta a los últimos partidos».

En cuanto a su elección de jugarlo o dirigirlo, Gallardo opinó: «La presión de jugar no se asimila con nada, prefieren jugarlo claro, siempre fui un privilegiado y lo viví y lo disfrute y fue un privilegio, son partidos que marcan a los jugadores».

En referencia al equipo no lo confirmó pero si descartó a David Martínez por la lesión y consideró sobre Matías Suárez: «Es una baja importante esperemos que llegue un poco mejor para poder jugar algún tiempo, lo sufrimos bastante».

En relación a los posibles 11 con los que trabajó ayer serían: Franco Armani, Milton Casco, Robert Díaz, Paulo Díaz y Fabrizio Angileri; Enzo Pérez, Enzo Fernández y Nicolás de la Cruz; Julián Álvarez, Braian Romero y Jorge Carrascal.

Al tiempo que analizó: «Evalúo alternativas y Palavecino está entre ellas, después veremos donde, necesito terminar de pensarlo bien, tanto él cómo otros lo vamos a evaluar mañana y podemos jugar con enganche».

Al ser consultado sobre el tipo de partido que espera, el Muñeco contestó: «Necesitamos jugar bien y ser superiores a Boca, me da la impresión que estamos igualados en condiciones, por cómo estamos jugando».

«Ellos – añadió- han encontrado en este último tiempo un funcionamiento algo diferente a como fue antes, ahora el protagonismo va a ser compartido y eso es bueno para el espectáculo y hay disponibilidad de ambos equipos por jugar bien».

El entrenador del «Millo» además analizó: «Nos vamos a encontrar con un rival que va a intentar protagonizar el partido en igualdad de condiciones, es lo que puedo imaginar pero puede salir otra cosa eso pasa con el fútbol».

Y sentenció: «El control del juego en la mitad de la cancha y concretar lo que se genere. El partido va a pasar por ahí, la efectividad del ataque, y tenemos que defendernos bien algo que por momentos nos costó y quedamos desequilibrados».

Ante la consulta sobre lo que puede dar Carrascal, el DT, aseveró: «Hablar de un jugador y de lo que le falta, eso lo hablo internamente, talento tiene pero necesitamos que lo sostenga y tenga continuidad pero lo que yo necesito es funcionalidad».

En este sentido del funcionamiento expuso: «Eso potencia a las individuales, el global tiene que tener buena funcionalidad para que se destaque los jugadores de de ataque y la lupa está sobre ellos no solo de Carrascal sino de quien pueda jugar».

Gallardo fue consultado sobre el supuesto llamado de Barcelona y su continuidad: «Estaba dudando si hacer la conferencia o no por esto que se estaba a hablando y estoy enfocado en el partido del domingo, ya todos lo saben».

«Mi pensamiento y mi decisión es cumplir el contrato y no distraerme en otros pensamientos, mi compromiso es seguir enfocado que es lo que depende de mí, ser entrenador de River, nunca se me pasó por la cabeza abandonar esto», expresó.

Por último, sobre la posibilidad cierta de que sea el último superclásico de dos referentes como Javier Pinola y Leonardo Ponzio, el «Muñeco» dio por casi seguro que ambos van a estar en la lista de concentrados.

«Leo ya viene trabajando y está en la nómina y Javier por suerte tuvo el alta médica, para nosotros es importante que se haya recuperado y pueda estar más aún de cara a los que se viene cuando perdamos jugadores», aseveró.

Marcelo Gallardo llegó a su duodécimo título como entrenador de River Plate al imponerse su equipo a Racing Club por un contundente 5 a 0 en la definición de la Supercopa Argentina jugada en Santiago del Estero, sobre lo cual el técnico remarcó que estas finales «siempre son importantes, porque no se ganan todos los días».

«Debíamos prepararnos para llegar bien porque apenas jugamos cuatro partidos este año. Pero nosotros teníamos una idea clara y en el segundo tiempo encontramos los espacios para asegurar el triunfo», destacó Gallardo a la transmisión oficial del encuentro.

«Y el abrazo que le di a Enzo Pérez por la jugada previa al segundo gol que hizo Julián Álvarez fue porque él nos da una actitud muy puntual al equipo en ciertos momentos de los partidos y por eso es tan importante para nosotros», precisó.

El «Muñeco» remarcó que esta fue «una alegría enorme. Es que lo que vivimos desde el hotel hasta el estadio. Cuando veníamos a jugar fue muy emotivo por todo el acompañamiento de la gente, y por eso darles un poco de felicidad a ella es muy importante».

Gallardo llegó a los 12 títulos con River y es el decimocuarto para el presidente del club, Rodolfo D’onofrio.

«Lograr todo esto es un sueño, y después de seis años en los que casi en todos ellos los jugadores nos representaron por su forma de jugar es muy satisfactorio», resaltó.

«Es que hubo siempre un espíritu que se mantuvo, y por eso ganar este título que se debió jugar el año pasado es muy importante cuando estamos empezando el año, que es algo que siempre nos cuesta», concluyó.