Uranio en Chubut. El pedido que hizo el gobierno de Chubut para que CNEA (Comisión Nacional de Energía Atómica) le devuelva las propiedades mineras de uranio que tiene bajo su operación, deja en claro la decisión de avanzar en el aprovechamiento de ese recurso.
El método de extracción es el factor clave, porque no vulnera las normativas ambientales que hoy prohíben la extracción metalífera a cielo abierto y con uso de cianuro. Además de las áreas en manos de la empresa estatal, también hay prospecciones avanzadas de privados.
A poco de hablar con especialistas en la materia se verá que el potencial de la producción uranífera en Chubut puede ser un peldaño importante para generar actividad económica, indispensable para un Estado que debe afrontar crecientes obligaciones.
Y si bien no puede podría esperarse una tabla definitivamente salvadora, al menos conviene examinar de cerca cuáles son las características del recurso y cómo podría mejorar la ecuación económica y social, sobre todo en regiones que no tienen otras alternativas de producción.
El gobierno de Chubut mostró días atrás su decisión de avanzar en la explotación del uranio. Así se reflejó en los términos de la carta documento enviada a la Comisión Nacional de Energía Atómica, firmada por el ministro de Hidrocarburos, Federico Ponce, para que la empresa nacional devuelva las “propiedades mineras” que tiene bajo su órbita.
El contexto explica esa decisión. Una crisis petrolera en ciernes y un gobierno nacional que exige a las provincias arreglarse con lo que cada una produce forman parte de ese ‘pliego de condiciones’.
El recorte de recursos enviados desde el poder central, que se refleja en decisiones como el cierre definitivo de obras de mantenimiento por parte de Vialidad Nacional, es una tendencia que, por lo visto en los últimos 15 meses, seguirá profundizándose.
En Argentina, los principales yacimientos de uranio se encuentran bajo la gestión de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), con localizaciones clave en Mendoza, Chubut, Río Negro, Salta y La Rioja. Sin embargo, dos de ellos destacan por su potencial: Sierra Pintada, en Mendoza, y Cerro Solo, en Chubut.
«Aunque estos yacimientos tienen gran potencial, actualmente no están en condiciones de entrar en producción inmediata debido a cuestiones legales y a la necesidad de realizar estudios de factibilidad», explicó Fernando Locci, presidente del Colegio de Geólogos de Chubut.
Esta situación refleja las complejidades inherentes al desarrollo de recursos naturales, donde factores técnicos, legales y económicos deben alinearse para avanzar.
De manera similar a lo que pasa en el petróleo con los recursos antes de convertirse en reservas, todo depende de la viabilidad de la extracción. Para pasar de ‘propiedades mineras’ a ‘yacimientos’, debe verificarse que su extracción y producción generará efectivamente una renta.
En términos de recursos, las cifras son prometedoras. Para Sierra Pintada, se estiman 3.900 toneladas de uranio (tU) como recursos razonablemente asegurados (RRA), con un ritmo de producción proyectado en 150 tU anuales. Por su parte, Cerro Solo cuenta con 4.420 tU, con una producción anual estimada en 200 tU.
«Además de estos recursos asegurados, se consideran los recursos inferidos, que se basan en proyecciones de las características geológicas, que para Sierra Pintada ascienden a 6.110 tU y para Cerro Solo, a 3.760 tU», añadió el especialista, subrayando la importancia de seguir realizando investigaciones para consolidar estas proyecciones.
Si bien Cerro Solo es el más destacado por los especialistas, en Chubut hay un total de 8 proyectos. Según detalló esta agencia en un informe del 9 de marzo, se contabilizan, además del nombrado, Laguna Salada, que está en etapa de evaluación económica preliminar; Laguna Colorada y Meseta Central, en estado de exploración avanzada; Arroyo Perdido, en exploración inicial; y Hope, Lago Seco y Sierra Cuadrada, en fase de prospección.
A nivel regional, Argentina ocupa un lugar significativo en el mapa uranífero. Aunque Brasil lidera con 209.700 tU estimadas (de las cuales 65.000 son potencialmente explotables), las condiciones geológicas argentinas presentan ventajas competitivas en términos de viabilidad extractiva, advirtió Locci.
En base a esos factores, Sierra Pintada y Cerro Solo, que se encuentran en rocas volcánicas y areniscas, respectivamente, son los de mejor perspectiva, por el método adecuado para su extracción.
«Estos depósitos tienen perspectivas sólidas para su desarrollo futuro, lo que posiciona a Argentina como un actor estratégico en la región», aseguró Locci. Estos recursos no sólo son importantes para abastecer las centrales nucleares nacionales, sino que también representan una potencial oportunidad de exportación en el contexto internacional.
En el ámbito económico, el precio del uranio ha mostrado fluctuaciones marcadas. Actualmente, ronda los 65 dólares por libra de U3O8, tras un repunte desde los 43 dólares en 2020. Locci señaló que, aunque los precios han tendido a la baja en las últimas décadas, este recurso sigue representando una oportunidad económica significativa.
«La provincia podría beneficiarse enormemente a través de regalías mineras y el desarrollo de la industria local, lo que tendría un impacto positivo en las comunidades y generaría empleo», destacó.
Respecto a la generación de empleo, las proyecciones son alentadoras si se ubican en el contexto regional donde eventualmente se desarrollaría la actividad. Según Locci, la construcción de una planta podría emplear a al menos 400 operarios, beneficiando directamente a más de 300 familias en forma directa y un número similar de manera indirecta.
La demanda de uranio en Argentina podría incrementarse en los próximos años, impulsada por el crecimiento de la energía nuclear como alternativa sostenible a los combustibles fósiles.
Locci subrayó que «el país cuenta con recursos suficientes para abastecer sus centrales nucleares durante casi 40 años, lo que asegura un horizonte energético estable y abre la posibilidad de exportar el excedente». Sin embargo, el experto enfatizó la importancia de priorizar el abastecimiento interno, especialmente en un escenario global donde los conflictos internacionales afectan el suministro de uranio.
Juan Silva es docente de la Universidad Nacional de la Patagonia, en el departamento de Geología y se refirió también al potencial uranífero de la provincia, al explicar un factor determinante, como es el método de extracción:
“En el caso de Chubut el costo de extracción es bastante bajo, ya que se podría aprovechar un método que lleva más de 40 años en uso en otros países: la lixiviación”, precisó, en diálogo con Actualidad 2.0.
Silva aseguró que Argentina puede competir con los principales productores del mundo, como son Australia, Canadá y Kazajstán, desde donde hoy se importa el uranio para alimentar las 3 centrales nuceleares que funcionan en el país.
“Con el potencial que tiene el país, porque además de la cuenca San Jorge está la cuenca Neuquina, podría competir con los 10 principales productores del mundo. De ese tipo de reservas estamos hablando”, valoró. Según publica ADNSUR.
En ese marco, indicó que la energía nuclear realiza un importante importante para reducir las emisiones de dióxido de carbono, ya que a nivel mundial el 80% de la generación eléctrica proviene de fuentes alimentadas con hidrocarburos, mientras que la nuclear implica cero emisión a la atmósfera.