En un fallo histórico, la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Venezuela decidió este sábado que la vicepresidenta Delcy Rodríguez asuma temporalmente las funciones de presidenta de la República ante la «ausencia temporal forzada» de Nicolás Maduro.
La decisión busca garantizar la continuidad administrativa del Estado tras la captura del mandatario chavista por fuerzas especiales de Estados Unidos.
La magistrada Tania D’Amelio, en una intervención transmitida en cadena nacional, indicó que la Sala se declaró competente para interpretar los artículos 234 y 239 de la Constitución. «Se ordena que la ciudadana Delcy Rodríguez, vicepresidenta de la república, asuma en condición de encargada todas las atribuciones, deberes y facultades inherentes al cargo de presidente de la república para garantizar la continuidad administrativa», anunció D’Amelio. Según Bitlyanews.
Un marco legal para un escenario sin precedentes
La decisión del TSJ provee un marco jurídico para una situación que no tiene antecedentes en el país: la desaparición forzada del presidente en ejercicio debido a una acción militar extranjera. La figura de «presidenta encargada» permite a Rodríguez ejercer el poder ejecutivo de manera plena, aunque de forma provisional, hasta que se resuelva la situación de Maduro.
El fallo también ordena notificar formalmente la decisión al Consejo de Defensa de la Nación, al Alto Mando Militar y a la Asamblea Nacional (AN), con el objetivo de unificar el mando y asegurar la lealtad de todas las instituciones del Estado en un momento de extrema crisis. Este paso es clave para coordinar cualquier respuesta defensiva o política ante la intervención estadounidense.
Del enfrentamiento verbal a la asunción formal del poder
La designación de Rodríguez llega luego de un día de intensos cruces retóricos con el gobierno de Estados Unidos. Horas antes, el presidente Donald Trump había afirmado que la vicepresidenta se mostró dispuesta a cooperar con Washington, una versión que Rodríguez desmintió rotundamente al proclamar a Maduro como el «único presidente» y activar un «estado de conmoción exterior».
Ahora, con el respaldo formal del máximo tribunal, Rodríguez pasa de la defensa verbal a la asunción efectiva del cargo más alto. Su principal desafío será demostrar un control real sobre el aparato estatal y las fuerzas armadas, y articular una estrategia coherente frente a la presión internacional y la incertidumbre sobre el destino de Maduro. El fallo del TSJ intenta, al menos en el plano legal, evitar un vacío de poder que podría llevar al colapso total del Estado venezolano.




