Desde su exilio en Madrid, el dirigente opositor venezolano Edmundo González Urrutia volvió a elevar el tono de sus reclamos ante la comunidad internacional
En diálogo con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, exigió el reconocimiento explícito de su victoria electoral como paso indispensable para una transición democrática real en Venezuela.
El reclamo político desde el exilio
González Urrutia sostuvo que la reconstrucción institucional del país no puede basarse en gestos aislados ni acuerdos parciales. En ese sentido, remarcó que el reconocimiento de los resultados de las elecciones del 28 de julio de 2024 es la única vía legítima para respetar el mandato popular expresado en las urnas.
Según Perfil, el planteo apunta a evitar que el actual interinato encabezado por Delcy Rodríguez se consolide como una continuidad atenuada del modelo anterior.
Críticas al interinato y a la estrategia internacional
El líder opositor cuestionó la postura de Washington, que por el momento avala una convivencia política con sectores del oficialismo tras la salida de Nicolás Maduro. Para González Urrutia, esta estrategia desdibuja el sentido de una verdadera transición y posterga el reconocimiento del resultado electoral.
Durante la conversación con Sánchez, insistió en que los procesos de cambio no pueden reducirse a reemplazos formales en el poder, sino que deben apoyarse en la legitimidad democrática.
Presos políticos y advertencias
Otro de los ejes del diálogo fue la situación de los detenidos por motivos políticos. Si bien celebró las recientes liberaciones, el dirigente advirtió sobre el riesgo de interpretar estas acciones como soluciones definitivas. A su entender, la liberación selectiva de presos no reemplaza la restitución plena de derechos ni legitima a un gobierno sin origen democrático.
El reclamo adquiere un tono personal: entre los detenidos se encuentra su yerno, Rafael Tudares Bracho, condenado a 30 años de prisión, según denuncias de organismos de derechos humanos.
El rol de España como mediador
Pedro Sánchez manifestó su intención de contribuir a un acercamiento entre las partes, manteniendo diálogo tanto con el exilio opositor como con la administración interina. España apuesta a una transición pacífica y dialogada, aunque González Urrutia insistió en que el punto de partida debe ser el reconocimiento de su triunfo electoral.
En un escenario regional marcado por definiciones clave, el pedido de González Urrutia busca evitar que la transición venezolana quede en manos de los mismos actores del pasado. Su exigencia no es solo diplomática, sino un llamado a respetar la voluntad popular y avanzar hacia una salida democrática con respaldo internacional.




