Con la liberación de más de 20,000 millones de dólares del blanqueo de capitales, el mercado inmobiliario argentino espera una importante inyección de fondos para la compra de propiedades.
El sector confía en que los ahorristas volcarán una parte significativa de esos recursos a la compra de viviendas, lo que dinamizaría la actividad.
A partir de este lunes, más de 20,000 millones de dólares que permanecían inmovilizados en las Cuentas Especiales de Regularización de Activos (CERA) quedan disponibles para su uso. Según Noticias Argentinas, el sector inmobiliario tiene la esperanza de que una porción importante de estos fondos se destine a la compra de propiedades, lo que podría generar un impulso significativo para el mercado.
Esta expectativa se basa en la magnitud de los recursos liberados, que corresponden a ahorristas que declararon montos superiores a US$100,000 durante el proceso de exteriorización. La posibilidad de que estos dólares ingresen al mercado de bienes raíces representa una oportunidad única para reactivar las transacciones y dinamizar los precios en un sector que viene de años complejos.
El destino de los fondos: ¿propiedades o vuelta al colchón?
Los depósitos liberados en cuentas CERA bancarias y Alycs ascienden a US$20,600 millones, mientras que el total de bienes declarados alcanzó los US$23,300 millones, incluyendo inmuebles y activos en el exterior. El gran interrogante que plantean los analistas es qué porcentaje de este capital se orientará efectivamente hacia inversiones productivas como la compra de viviendas.
Existe un riesgo latente, reconocido incluso por el Gobierno: que una parte de estos fondos vuelva a la informalidad, guardándose en «el colchón», cajas de seguridad u otras formas no bancarizadas. Sin embargo, la confianza del sector inmobiliario radica en que, ante un contexto de mayor estabilidad normativa con la Ley de Inocencia Fiscal, los ahorristas opten por invertir en un activo tangible y de valor histórico como la propiedad.
Factores que podrían potenciar la reactivación inmobiliaria
Más allá de los dólares del blanqueo, los especialistas identifican al menos otros dos factores que podrían dar un impulso adicional al mercado en los próximos meses. En primer lugar, la propia Ley de Inocencia Fiscal podría atraer hacia el sector parte de los dólares no declarados que aún permanecen en la economía informal, ampliando así la base de capital disponible para inversión.
En segundo lugar, se menciona el posible impacto de los cambios que impulsa el Gobierno en la reforma laboral. Existe la expectativa de que la compra y el alquiler de viviendas destinados a uso residencial puedan quedar exentos del Impuesto a las Ganancias, una medida que reduciría costos y haría más atractiva la inversión en propiedades para muchos contribuyentes.
Expectativas y perspectivas para el mercado
La canalización de parte de estos dólares a operaciones de real estate no solo dinamizaría la actividad, sino que también podría tener un efecto estabilizador o alcista sobre los precios de las propiedades, especialmente en segmentos específicos del mercado. Para las inmobiliarias, este momento representa una ventana de oportunidad para captar nuevos clientes e incrementar el volumen de operaciones.
La reactivación del sector inmobiliario tendría un efecto multiplicador en la economía, beneficiando a industrias vinculadas como la construcción, la fabricación de materiales y los servicios profesionales. Todo depende ahora de las decisiones de inversión que tomen los titulares de los fondos liberados.
Los próximos meses serán cruciales para determinar si los miles de millones de dólares liberados del blanqueo se convierten en el motor de una reactivación histórica del mercado inmobiliario argentino o si, por el contrario, regresan a la informalidad. El sector mantiene un cauteloso optimismo.




