En un acto conmemorativo a tres años del asalto a las sedes del poder en Brasilia, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, reivindicó los logros de su gestión y afirmó que el 8 de enero «es el día de la victoria de la democracia».
Desde el Palacio de Planalto, el mandatario recordó el intento de golpe de Estado perpetrado el 8 de enero de 2023 por seguidores de su predecesor, Jair Bolsonaro, quien actualmente cumple prisión por su participación en los hechos. Lula destacó la fortaleza de las instituciones brasileñas para superar la crisis y enumeró los avances económicos y sociales alcanzados bajo su administración. Según Noticias Argentinas.
Un día para conmemorar el Estado de Derecho
En su discurso, transmitido en vivo y replicado por agencias internacionales como Xinhua, Lula subrayó el significado de la fecha. «Es un día que mucha gente en este país puede conmemorar. Primero, por el mantenimiento del Estado Democrático de Derecho», afirmó el presidente.
El mandatario vinculó la defensa de la democracia con la implementación de políticas inclusivas. «Segundo, con aquello que nosotros logramos conquistar y poner en práctica en este país, políticas de inclusión social, que contaron con la participación de todos ustedes», agregó, dirigiéndose a los miembros de su gabinete y a la ciudadanía presente.
Un balance positivo en economía y empleo
Lula aprovechó la ocasión para hacer un balance detallado de lo que considera los éxitos de sus primeros tres años de gobierno. Con datos en mano, el presidente enumeró una serie de indicadores positivos:
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Inflación: «Podemos constatar que vivimos la menor inflación acumulada en los últimos cuatro años de nuestra historia. Es la menor inflación acumulada en cuatro años desde el Plan Real».
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Salarios y empleo: «Es el mayor aumento de la masa salarial desde que se empezó a hacer la investigación. Es el mayor número de empleos, que nunca había funcionado así nada en nuestra historia. Y es el menor desempleo en nuestra historia».
Según Lula, fue precisamente «ese país más justo y menos desigual el que los enemigos de la democracia intentaron demoler el día 8 de enero». El intento de golpe, calificado como tal por el Supremo Tribunal Federal (STF), dejó graves daños materiales y más de 2.000 personas detenidas.
El rol clave de la Justicia y la fortaleza institucional
El presidente brasileño también destacó el papel fundamental que cumplió el Poder Judicial en la defensa del orden constitucional. Lula afirmó que «la prueba más contundente del vigor de la democracia brasileña fue el juicio de los golpistas por el Supremo Tribunal Federal».
En este sentido, felicitó al STF por su «conducta irreprochable», destacando que el tribunal «no cedió a las presiones ni se amedrentó ante las amenazas». Este reconocimiento refuerza el mensaje de unidad institucional y respeto a la división de poderes que el gobierno busca proyectar, tres años después de una de las crisis políticas más graves de la historia reciente de Brasil.




