El gremio de la alimentación se suma a la medida de fuerza nacional contra la reforma laboral
En Puerto Rawson, los muelles están frenados y las plantas procesadoras quedarán sin operatividad.
La industria pesquera de Chubut atraviesa horas de parálisis absoluta. El Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) confirmó su adhesión al paro nacional, una decisión que impactará directamente en las plantas de Rawson, Puerto Madryn y Trelew. Esta medida se complementa con el freno de la flota en Puerto Rawson, dejando a uno de los motores económicos de la provincia en un escenario de inactividad total.
Bloqueo en los muelles y desabastecimiento
La situación en los puertos es crítica debido a un paro portuario nacional de 48 horas que ha congelado la operatoria en los muelles. Según información extraída del medio Canal12web, si bien algunos buques que zarparon el martes permanecen en zona de pesca, no podrán volver a salir una vez que toquen tierra, lo que genera un «freno virtual» en la extracción de recurso.
Este cese de actividades portuarias impacta de forma inmediata en la cadena de suministros. Al no haber descarga de materia prima, las plantas procesadoras se quedan sin insumos para trabajar, profundizando el impacto de la medida de fuerza que busca enviar un mensaje contundente al Congreso de la Nación.
Rechazo gremial a la reforma laboral
El trasfondo del conflicto es el inminente tratamiento de la reforma laboral en la Cámara de Diputados. Desde la Federación Trabajadores de Industrias de la Alimentación (FTIA) fueron tajantes al calificar el proyecto oficialista como un «retroceso en derechos históricos». El gremio sostiene que la iniciativa no busca modernizar el empleo, sino profundizar la precarización y debilitar la organización sindical.
»Es una reforma regresiva cuyo verdadero objetivo es eliminar conquistas mediante la flexibilización laboral», señalaron desde el Consejo Directivo. La adhesión del STIA al paro de 24 horas convocado por la CGT para este jueves asegura que las persianas de las fábricas del sector permanezcan bajas, en lo que definen como una «lucha necesaria» frente a las políticas económicas recesivas que afectan al sector obrero.




