Reinventar Los Alerces: prestadores exigen un nuevo plan estratégico.
El devastador incendio que aún afecta al Parque Nacional Los Alerces no solo ha dejado una marca imborrable en el paisaje, sino que ha disparado un debate profundo sobre su modelo de administración. Prestadores turísticos y concesionarios locales sostienen que la catástrofe marca el fin de una era y el inicio de una oportunidad histórica para reformular la gestión del área protegida. El planteo central apunta a una transición desde un conservacionismo restrictivo hacia un modelo de uso público planificado que garantice la seguridad y el desarrollo sostenible de la región.
Hacia una gestión con mayor apertura y prevención activa
La necesidad de un cambio de paradigma quedó de manifiesto tras las reuniones mantenidas entre el sector privado y las autoridades nacionales. Según EQS Notas, Javier Sarsa, concesionario del Camping Bahía Solís, lidera el pedido de una «reinvención» integral del Parque. El referente sectorial explicó que la situación actual obliga a reconsiderar el funcionamiento de la reserva, integrando a pobladores y prestadores en una visión común que permita mejorar las prestaciones sin descuidar el valor ambiental que define a este Patrimonio Mundial.
Sarsa fue tajante al evaluar los resultados del modelo anterior, señalando que las restricciones excesivas terminaron siendo contraproducentes. «Quedó demostrado que el conservacionismo a ultranza no funcionó. Fue caldo de cultivo para que esto se magnificara. Cuando el incendio comenzó era apenas una plumita de humo», afirmó. En este sentido, los prestadores proponen que se permita la limpieza de bosques y el manejo preventivo del material combustible, destacando que ninguno de los campings concesionados sufrió daños internos gracias al mantenimiento y despeje de ramas y hojas secas.
Planificación a largo plazo y el rol de los pobladores
El nuevo plan estratégico que impulsan los prestadores para el Parque Nacional Los Alerces busca trascender los cambios de signos políticos, estableciendo lineamientos escritos y transversales. La propuesta incluye la creación de una mesa de diálogo ampliada que involucre a los municipios de Esquel y Trevelin, a prestadores dentro y fuera del área, y fundamentalmente a los pobladores históricos. Para Sarsa, es vital que se eliminen las trabas burocráticas para proyectos de turismo rural y actividades complementarias en los predios de los residentes, quienes hoy enfrentan graves problemas productivos por el fuego.
«Hay que pensar qué vamos a ofrecer para la próxima temporada de verano. Trabajar de acá al invierno, planificar en agosto y salir con algo claro», indicó el concesionario, quien recibió señales positivas por parte de la presidencia de Parques Nacionales. El objetivo final es consolidar un destino que sea seguro frente a las contingencias climáticas y atractivo para el visitante, permitiendo que la comunidad local sea protagonista de la restauración y el aprovechamiento responsable de un entorno que, tras el fuego, ya no volverá a ser el mismo.




