Mientras el plantel profesional se prepara para los próximos desafíos, dentro del predio de Ezeiza existe un grupo que vive una realidad paralela.
Se trata de futbolistas que, sin lugar en los planes del técnico Claudio Úbeda, realizan prácticas diferenciadas mientras el club busca una salida para sus carreras, según TyC.
Los nombres más conocidos: Ramírez y Orsini, con pasado reciente en préstamo
Dos de las caras más visibles de esta situación son jugadores con experiencia en el primer equipo y préstamos recientes.
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Juan Ramírez: El mediocampista, oriundo de Moreno, regresó tras su cesión en Lanús, club con el que ganó la Copa Sudamericana 2025 actuando mayormente como suplente. Su llegada a Boca en 2021 tuvo un inicio prometedor, pero su participación fue decreciendo. Con contrato hasta diciembre de 2026, ha tenido sondeos (como uno de Barracas Central) pero sin oferta concreta firme.
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Nicolás Orsini: El delantero vuelve de su préstamo en Platense, donde fue campeón del Apertura 2025 aunque con un bajo rendimiento goleador (1 gol en 22 partidos). Al igual que Ramírez, arribó en 2021 y no pudo consolidarse. Tuvo un interés de Estudiantes de Río Cuarto que no prosperó y su vínculo también vence a fin de año.
Juveniles y el contexto del mercado de pases
Además de los casos mencionados, jugadores surgidos de las inferiores como Pedro Velurtas, Gastón Gerzel o Alexander Fernández, con pasos por el ascenso, también integran este grupo a la espera de una oportunidad fuera del club.
Este panorama se da en un contexto donde Boca, tras la lesión de Rodrigo Battaglia, abrió un cupo para incorporaciones hasta el 10 de marzo. La posible salida de alguno de estos futbolistas, especialmente al exterior, podría generar otra plaza en el roster, algo clave para un equipo que busca reforzarse en el mediocampo ofensivo y el ataque.
Un limbo futbolístico a la espera de definiciones
La situación refleja la cruda realidad del fútbol profesional: jugadores con contrato pero sin espacio en el proyecto deportivo inmediato. Mientras sus compañeros entrenan con la mirada en los próximos partidos, ellos lo hacen con la incertidumbre de no saber dónde continuarán sus carreras, a la espera de que su agente o el club concrete una oferta que les permita volver a competir.




