Los números oficiales del primer mes del año arrojan una señal clara sobre el estado de la actividad económica.
Según informó la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), la recaudación tributaria de enero de 2026 registró una caída real interanual del 7.8%, ajustada por inflación. Esta es la sexta baja consecutiva en términos reales y confirma un marcado «enfriamiento» de la economía, según el análisis de expertos. La información completa fue reportada por la Agencia Noticias Argentinas (NA), que tuvo acceso a los datos oficiales.
En términos nominales, el ingreso total al fisco fue de $18.33 billones, lo que representa un aumento del 22% respecto a enero de 2025. Sin embargo, este crecimiento se queda muy por detrás del incremento de los precios, por lo que en términos reales (descontando la inflación) el resultado es negativo. «La variación interanual del último mes continuó viéndose afectada por la suspensión de derechos de exportación y reducción de aranceles sobre las importaciones, junto con la reducción de Impuestos Internos», explicó ARCA en su informe. Según Noticias Argentinas.
Desglose por impuesto: caídas generalizadas y estancamiento en términos reales
El análisis de los principales tributos muestra un patrón generalizado de debilidad. El Impuesto al Valor Agregado (IVA), que refleja el consumo interno, aportó $6.2 billones, con una suba nominal del 16.4% que, al ser inferior a la inflación, también implica una caída en poder de compra. Este dato es un fuerte indicador de la contracción en el gasto de los hogares y las empresas.
Por su parte, el Impuesto a las Ganancias aportó $3.4 billones, con un incremento nominal del 32.4% que apenas logra empatar la inflación, por lo que en términos reales se mantiene estancado respecto al año pasado. El Impuesto a los Créditos y Débitos Bancarios (conocido como «impuesto al cheque») mostró una dinámica similar: subió 31.9% nominalmente hasta $1.4 billones, lo que también implica un estancamiento en términos reales.
Impacto en las provincias y en la seguridad social
La caída en la recaudación tiene un impacto directo en las cuentas provinciales. Según cálculos del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), la masa de recursos que se distribuye a provincias y a la Ciudad de Buenos Aires habría registrado una variación negativa real del 6.6%.
El escenario no es más alentador en el ámbito previsional. En la ANSES, los ingresos al Sistema de Seguridad Social también crecieron por debajo de la inflación, con una suba general del 27.7%. Los componentes se desglosan en un 26% de aumento por Aportes Personales, 27.9% por Contribuciones Patronales y 47.3% por Otros Ingresos.
Los datos de enero pintan un panorama económico complejo, donde la desaceleración de la actividad se traduce en menos recursos para el Estado en un contexto de ajuste fiscal. La combinación de medidas de alivio tributario, un consumo deprimido y una inflación aún elevada explica esta caída sostenida en la recaudación real, que pone presión sobre las cuentas públicas en un año electoral clave.




