Enero cerró con números récord para el turismo interno, consolidándose como un mes excepcional que inyectó miles de millones de pesos en la economía de todas las regiones del país.
Según Noticias Argentinas, millones de viajeros se movilizaron hacia los principales destinos, generando una ocupación hotelera elevada y un fuerte impacto económico positivo en cientos de localidades.
La presidenta de la CAT, Laura Teruel, calificó a enero como «un mes positivo para el turismo argentino», destacando el rol de la campaña de promoción conjunta «Elegí Argentina». Con la vista puesta en febrero y el impulso adicional de los carnavales, el sector confía en sostener esta tendencia alcista, que ya dejó verano récord en provincias como Córdoba, Buenos Aires y Mendoza.
La Costa Atlántica: el clásico imbatible con ocupaciones récord
Los tradicionales balnearios de la Provincia de Buenos Aires demostraron una vez más su poder de convocatoria. Pinamar alcanzó un promedio de ocupación del 85%, con localidades como Cariló llegando al 90% e incluso experimentando jornadas de ocupación plena. En Villa Gesell, el promedio fue del 68%, pero pueblos aledaños como Mar de las Pampas y Mar Azul superaron holgadamente el 90%.
Mar del Plata, el gigante de la costa, se ubicó entre el 65% y 70%, con picos notables los fines de semana. Más al sur, Necochea superó el 75% y Monte Hermoso rondó el 70%, confirmando que la demanda se extendió a lo largo de toda la costa atlántica, beneficiando tanto a destinos masivos como a opciones más familiares y tranquilas.
Córdoba y Cuyo: el interior como motor del turismo masivo
El interior del país brilló con luz propia. Córdoba se posicionó como uno de los grandes motoresdel verano, recibiendo más de 2,4 millones de visitantes en enero, lo que representa un incremento del 20% respecto al mismo período del año anterior. Pueblos de Traslasierra como Nono (98%) y Santa Rosa de Calamuchita (97%) estuvieron virtualmente llenos, mientras que Villa Carlos Paz (88%) y Mina Clavero (90%) confirmaron su vigencia.
En la región de Cuyo, Mendoza promedió un 60% de ocupación con 312.000 turistas, destacándose destinos como Malargüe y Potrerillos con niveles superiores al 80%. San Juancerró con un promedio provincial del 62%, impulsado por la localidad de Iglesia, que alcanzó el 90%. San Luis, por su parte, registró una ocupación general del 69%, mostrando un desempeño equilibrado en toda la región.
Litoral, Norte y Patagonia: un mosaico de oportunidades turísticas
El dinamismo no se limitó a las regiones centrales. En el Litoral, Entre Ríos superó los 2 millones de visitantes con una ocupación promedio del 66%, mientras que Misiones mantuvo un excelente desempeño con Iguazú en el 82%. Santa Fe recibió a más de 200.000 turistas.
En el Norte, Jujuy y Santiago del Estero promediaron el 60%, y Salta alcanzó un 50% general, aunque con picos del 83% en localidades que albergaron festivales. La Patagonia también mostró su atractivo: Bariloche y Dina Huapi se ubicaron entre el 80% y 85%, San Martín de los Andesllegó al 83%, y Ushuaia alcanzó el 80% gracias a la temporada de cruceros, evidenciando la diversidad de la oferta turística nacional.
Un verano que marca la recuperación y el optimismo del sector
El balance de enero no deja lugar a dudas: el turismo interno es un pilar fundamental de la reactivación económica. Con millones de personas viajando, la cadena de valor del sector —que incluye transporte, gastronomía, comercio y servicios— trabajó a pleno, generando empleo y circulación de dinero en cada rincón del país.
La articulación público-privada, encarnada en campañas como «Elegí Argentina», fue clave para sostener la demanda. Ahora, el desafío es capitalizar este impulso. El sector apuesta a que febrero, con el feriado de Carnaval, mantenga este ritmo excepcional, consolidando un verano 2026 que ya pasará a la historia como uno de los más dinámicos y positivos para la industria turística argentina.




