Las delegaciones de los tres países se reúnen en Suiza para abordar «cuestiones de seguridad y humanitarias» en busca de poner fin a casi cuatro años de guerra. Horas antes, Rusia lanzó un masivo ataque con misiles y drones contra Ucrania, que dejó al menos un muerto y miles sin electricidad.
En un contexto de extrema tensión, las delegaciones de Rusia, Ucrania y Estados Unidos comenzaron este martes en la ciudad suiza de Ginebra una tercera ronda de contactos trilaterales para buscar un acuerdo de paz que ponga fin a casi cuatro años de guerra. Las conversaciones, que se extenderán hasta mañana, se llevan a cabo en el Hotel Intercontinental bajo la mediación estadounidense.
El negociador ucraniano, Rustem Umérov, informó a través de su cuenta de Telegram que en el orden del día hay «cuestiones de seguridad y humanitarias». La apertura de esta ronda fue confirmada también por la agencia de noticias pública rusa RIA Nóvosti. Según DW.
«Gracias a la parte estadounidense por su implicación y por el trabajo constante en el proceso de negociaciones. Gracias a Suiza por organizar y ofrecer las condiciones para llevar a cabo las reuniones», escribió Umérov junto a fotografías que muestran a los participantes ya reunidos.
Ataques masivos horas antes de las conversaciones
La llegada a la mesa de diálogo estuvo precedida por una escalada de violencia. Ucrania acusó a Rusia de socavar los esfuerzos de paz lanzando 29 misiles y 396 drones contra territorio ucraniano, que mataron a una persona y dejaron a decenas de miles sin electricidad. Posteriormente, otro ataque ruso con drones mató a tres empleados de una central eléctrica en Sloviansk, en el este del país.
«El alcance del desprecio de Rusia por los esfuerzos de paz: un ataque masivo con misiles y drones contra Ucrania justo antes de la próxima ronda de negociaciones en Ginebra», escribió en redes sociales el ministro ucraniano de Relaciones Exteriores, Andrii Sibiga, quien volvió a reclamar que los aliados de Ucrania redoblen la presión sobre Rusia con más sanciones.
Por su parte, Rusia también denunció ataques nocturnos y afirmó haber destruido más de 150 drones en regiones del sur y en la península de Crimea, ocupada por las fuerzas de Moscú desde 2014.
Las delegaciones y el rol de Estados Unidos
Las conversaciones se producen tras dos rondas anteriores celebradas este año en Abu Dabi. Del lado ruso, el Kremlin ha vuelto a nombrar al nacionalista y exministro de Cultura Vladimir Medinskicomo su principal negociador. El equipo de Kiev está liderado por Rustem Umérov, exministro de Defensa.
Por parte de Estados Unidos, se espera la presencia del emisario especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff, y del empresario y yerno del presidente Donald Trump, Jared Kushner. Los aliados europeos de Ucrania no participan en estas conversaciones, lo que marca una diferencia con respecto a rondas anteriores.
La advertencia de Trump
El lunes, el presidente estadounidense Donald Trump lanzó una advertencia contundente desde el Air Force One: «Más le vale a Ucrania sentarse a la mesa, y rápido» , en un mensaje que busca presionar a Kiev para que avance en las negociaciones.
La frase de Trump refleja la urgencia de la administración estadounidense por encontrar una salida al conflicto, que ya lleva casi cuatro años y ha causado cientos de miles de muertos y millonarias pérdidas económicas.
Expectativas y desafíos
La nueva ronda de negociaciones en Ginebra se desarrolla en un clima de máxima desconfianzatras los ataques de las horas previas. Mientras Ucrania denuncia que Rusia busca ganar terreno militar antes de sentarse a dialogar, Moscú insiste en que los ataques responden a objetivos militares legítimos.
La comunidad internacional observa con atención el desarrollo de estas conversaciones, que podrían marcar un punto de inflexión en el conflicto o, por el contrario, profundizar las diferencias si no se alcanzan avances concretos.




