Las conversaciones indirectas, mediadas por Omán, duraron tres horas y media y fueron calificadas como «constructivas» por el canciller iraní. Mientras tanto, el líder supremo Jamenei cerró la puerta a negociar misiles y amenazó con hundir portaaviones.
Una nueva ronda de negociaciones indirectas entre Irán y Estados Unidos concluyó este martes en Ginebra tras aproximadamente tres horas y media de intercambio de mensajes a través del Sultanato de Omán, que actuó como mediador. El encuentro, el segundo desde la reanudación del diálogo el 6 de febrero en Mascate, dejó señales mixtas: avances técnicos pero profundas diferencias de fondo.
Según Deutsche Welle (DW) , el canciller iraní, Abás Araqchi, calificó la reunión como «constructiva» y aseguró que se acordaron las «líneas generales» para un posible pacto. Sin embargo, en Teherán, el líder supremo, Alí Jamenei, volvió a marcar la cancha con duras declaraciones contra Washington.
«Más constructivas que la anterior»
Araqchi declaró a la televisión estatal que las conversaciones fueron «más constructivas» que el ciclo anterior y que se logró un «acuerdo amplio sobre una serie de líneas generales». «Sobre cuya base avanzaremos y comenzaremos a trabajar en el texto de un posible pacto», afirmó.
Las negociaciones se produjeron en un clima de alta tensión militar, con Estados Unidos manteniendo un portaaviones en el golfo Pérsico y el envío de otro para presionar a Teherán.
Las líneas rojas de Irán
Pese al tono diplomático de Araqchi, las posturas siguen muy alejadas. Irán insiste en que no aceptará el «enriquecimiento cero» ni la limitación de su programa de misiles balísticos, dos de las exigencias centrales de Washington.
El mismo martes, el líder supremo, Alí Jamenei, cerró la puerta a cualquier negociación sobre el armamento iraní. «Los estadounidenses dicen que ustedes no deben tener cierto tipo o alcance de misiles, cuando en este asunto le corresponde únicamente al pueblo iraní», afirmó en un encuentro en Teherán.
Y fue más allá: «Cualquier país sin armamento disuasorio queda a merced de sus enemigos. Un portaaviones es ciertamente una máquina peligrosa, pero más peligroso que el portaaviones es aquella arma que puede enviarlo al fondo del mar».
La amenaza de Trump y la respuesta de Jamenei
Jamenei también se refirió a las advertencias del presidente estadounidense, Donald Trump, quien aseguró que su objetivo es «destruir» a la República Islámica. «Trump dijo que han pasado 47 años y aún no han podido destruir la República Islámica. Esta es una buena confesión. Yo digo: tú tampoco serás capaz de hacerlo», sentenció.
Y añadió: «Si realmente debe haber una negociación, determinar de antemano el resultado es un acto incorrecto y estúpido».
Maniobras en el estrecho de Ormuz
En paralelo a las negociaciones, Irán anunció el cierre temporal de «partes» del estratégico estrecho de Ormuz para realizar maniobras navales denominadas «Control Inteligente del estrecho de Ormuz». Las maniobras, que comenzaron el lunes, incluyen buques de guerra, helicópteros, drones y misiles, y se centran en la «reacción rápida» frente a «conspiraciones contra la seguridad».
Por el estrecho de Ormuz pasa el 20% del petróleo mundial, lo que convierte cualquier amenaza de cierre en un factor de alta sensibilidad para los mercados globales.




