La pesca artesanal en la Patagonia, sin embargo, enfrenta obstáculos que se repiten de costa a costa: informalidad laboral, acceso limitado a los lugares de trabajo y ausencia de control estatal
Según La17, la investigadora adjunta del CONICET e integrante del CECIMAR, Ana Cinti, analizó en el programa El Quinto Poder los principales problemas que atraviesan esta actividad, destacando la necesidad de implementar leyes y regulaciones que hoy no se aplican de manera efectiva.
Informalidad laboral en la cadena de valor
Cinti explicó que en reuniones recientes, como mesas redondas y talleres, el eje principal fue la informalidad laboral y la dificultad de avanzar en la formalización de toda la cadena de valor vinculada a la pesca artesanal.
La problemática no se limita a un punto específico: se observaron situaciones similares en proyectos desarrollados en Comodoro, Camarones y Puerto Deseado, lo que evidencia una dinámica extendida en toda la región patagónica.
Acceso restringido a la costa
El segundo frente señalado por la investigadora es el acceso físico a la costa, una dificultad “de larga data” atravesada por la propiedad privada y la falta de cumplimiento de normas. “Si el acceso se corta, el que pierde no es un actor aislado, sino todo el entramado que depende del territorio”, advirtió.
Cinti cuestionó la falta de acción estatal: “No hacer nada también es tomar una posición. Hay que implementar la ley”. Según su análisis, las soluciones suelen aparecer tarde, cuando el conflicto ya explotó, y se reducen a acuerdos puntuales que funcionan como parches sin resolver el problema de fondo.
Impactos ambientales y falta de regulación
La investigadora también alertó sobre el mal uso de la costa cuando no hay regulación ni presencia estatal. En esos espacios conviven pescadores, turistas y visitantes, generando desorden que deriva en impactos ambientales y choques entre actores.
Mencionó incendios, basura y destrozos sobre ecosistemas frágiles como humedales y médanos, además de daños sobre fauna. Propuso la figura de un referente presente en el lugar, capaz de controlar y educar, en un esquema de intervención mínima pero constante que prevenga los problemas antes de que se instalen.
Valor histórico y desigual atención pública
Cinti defendió el valor histórico y regional de la pesca artesanal, vinculándola a procesos de protección marina y prácticas antiguas de recolección. Señaló que la pesca industrial recibe mayor atención y recursos, mientras la artesanal queda relegada por la lógica económica.
Aunque existen normas y propuestas impulsadas por el propio sector junto a la Provincia y espacios académicos, el problema persiste en la falta de implementación.
En el caso de la Península, la investigadora indicó que el cierre de grandes extensiones de costa se naturalizó con el tiempo. “Nos acostumbramos a que solamente se puede entrar en determinados puntos. ¿Está bien? No, no está bien”, afirmó, subrayando que el acceso no es un privilegio, sino un derecho que requiere acuerdos, presencia y reglas claras.
El análisis de Ana Cinti expone los desafíos estructurales de la pesca artesanal en Chubut y la Patagonia: informalidad laboral, acceso restringido y ausencia de control. La investigadora remarcó que la solución pasa por implementar leyes, garantizar el acceso y equilibrar la atención entre la pesca industrial y la artesanal, para preservar tanto la economía regional como los ecosistemas costeros.




