Salarios argentinos recuperando. A medida que se mantiene la estabilización en los precios, aunque con luces amarillas en las últimas semanas sobre el proceso de baja de la inflación, algunos indicadores muestran una leve recuperación del poder de compra de los salarios.
En ese marco, el salario pretendido por los trabajadores sigue en ascenso y ya se acerca a los 1,5 millones de pesos.
Según el último Index del Mercado Laboral de Bumeran, la plataforma líder de empleo en la región, el sueldo promedio solicitado en febrero fue de 1.427.606 pesos por mes, con una suba del 3,46% intermensual, superando la inflación del 2,4% en el mismo período.
En Tecnología y Sistemas, los salarios requeridos van desde los 1.200.000 pesos en Tecnologías de la Información hasta los 850.000 pesos en Data Entry, con una diferencia del 41%. En el área Comercial, los sueldos oscilan entre los 1.225.000 pesos en Comercio Exterior y los 901.563 pesos en Telemarketing, con una variación del 36%.
En tanto, en Recursos Humanos, las diferencias son menores: en Compensación y Planilla, los salarios solicitados promedian 1.087.500 pesos, mientras que en Selección llegan a 975.000 pesos, con una brecha del 11%.
Para los trabajadores semi senior y senior, la mayor diferencia se da en el sector de Tecnología y Sistemas. Allí, las pretensiones salariales varían entre los 2.475.000 pesos en Liderazgo de Proyecto y los 1.620.000 pesos en Análisis Funcional, lo que marca una diferencia del 53%.
En Comercial, la expectativa salarial en Comercio Exterior llega a 1.750.000 pesos, mientras que en Call Center se reduce a 1.225.000 pesos, con una brecha del 43%. En Marketing y Comunicación, el salario pretendido para puestos de Producto es de 1.850.000 pesos, en tanto que en Community Management desciende a 1.350.821 pesos, con una diferencia del 37%.
En términos interanuales, la remuneración pretendida creció un 137,89%, muy por encima de la inflación acumulada del 66,09%. Sin embargo, los aumentos no han sido homogéneos en todas las áreas.
Por ejemplo, en el segmento junior, el sector con la mayor aspiración salarial en febrero fue Producción, Abastecimiento y Logística, con un promedio de 1.147.500 pesos mensuales, seguido por Administración y Finanzas, con 1.048.295 pesos. En cambio, el área con el menor crecimiento en el último año fue Recursos Humanos, con un alza de apenas 0,29%.
Entre los trabajadores semi senior y senior, Producción, Abastecimiento y Logística volvió a liderar las pretensiones salariales, con un promedio de 1.768.190 pesos mensuales. Le siguen Recursos Humanos (1.680.000 pesos), Tecnología y Sistemas (1.620.000 pesos) y Administración y Finanzas (1.542.381 pesos). En este segmento, el sector con mayor incremento interanual fue Comercial, con una suba del 17,47%, mientras que el área de Otros tuvo el menor crecimiento, con un 5,14%.
A pesar de que la diferencia salarial entre hombres y mujeres sigue vigente, en febrero la brecha de género en la remuneración pretendida se redujo a 7,98%, una baja de 2,91 puntos porcentuales respecto al mes anterior.
El salario promedio solicitado por los hombres fue de 1.471.345 pesos mensuales, mientras que el de las mujeres se ubicó en 1.362.584 pesos. En el segmento junior, la diferencia es del 2,91%, con salarios promedio de 1.021.505 y 999.651 pesos, respectivamente. En el nivel semi senior y senior, la brecha crece al 8,70%, con sueldos de 1.548.433 pesos para hombres y 1.424.477 pesos para mujeres. En los puestos de supervisor o jefe, la diferencia llega al 10,98%, con remuneraciones de 1.880.198 y 1.694.178 pesos, respectivamente.
Mientras el salario pretendido promedio se acerca a los 1,5 millones de pesos, la disparidad dentro de los mismos sectores sigue siendo considerable. La brecha entre los sueldos más bajos y más altos dentro de una misma área puede superar el 100%, lo que refleja las diferencias en la demanda de ciertos perfiles y la especialización requerida para algunos puestos. Al mismo tiempo, la reducción de la brecha de género marca una tendencia positiva, aunque la desigualdad salarial sigue siendo un desafío pendiente en el mercado laboral argentino.
La recuperación del poder adquisitivo empieza a consolidarse en Argentina. Según el último relevamiento de PwC Argentina, los ajustes salariales aplicados en el primer trimestre del año superaron la inflación proyectada para el período, marcando una tendencia positiva luego de años de deterioro en los ingresos reales.
Durante los primeros tres meses de 2025, las empresas otorgaron un aumento promedio de 8,93% al personal fuera de convenio, mientras que la inflación estimada para el mismo período fue de 7,27%. Esta diferencia implica una leve recomposición salarial, en contraste con 2023, cuando los incrementos quedaron por debajo del alza de precios.
El informe también revela una reducción en las expectativas tanto de inflación como de ajustes salariales para el resto del año. En enero, las empresas proyectaban subas salariales del 40,15% y una inflación del 40,07%. Sin embargo, en marzo, las estimaciones cayeron a 31% y 32%, respectivamente. Este cambio refleja el impacto de la desaceleración del Índice de Precios al Consumidor (IPC) en los últimos meses y genera un escenario más estable para el mercado laboral.
“La recuperación salarial es una realidad en 2025. La desaceleración de la inflación permite que los aumentos otorgados superen el alza de precios, algo que no ocurría en los últimos años”, destacó Damián Vázquez, socio de PwC Argentina y líder de Management Consulting.
El relevamiento también indica que el 80% de las empresas ya realizaron o están en proceso de pagar bonos vinculados a los resultados de 2024, lo que refuerza la relación entre las compensaciones y el desempeño corporativo. Además, para el primer semestre de 2025, las compañías prevén un incremento salarial acumulado del 15,47%.
Con la inflación en baja, las empresas están modificando la frecuencia de los ajustes salariales. “La tendencia es espaciar los aumentos, pasando de esquemas mensuales o bimestrales a cuatrimestrales o semestrales. Esto permite optimizar costos sin perder competitividad en el mercado laboral”, explicó Mariela Rendón, senior manager de People & Organisation de PwC Argentina.
El informe también destaca que la mayoría de las empresas planea mantener estable su plantilla durante 2025. No obstante, un 29% proyecta sumar personal, mientras que un 14% anticipa reducciones. La rotación laboral, en tanto, mostró una leve baja en 2024, pasando del 12% al 10%.
Entre las prioridades de Recursos Humanos para este año se encuentran la mejora de la propuesta de valor para los empleados, la implementación de esquemas de trabajo flexible y la promoción de políticas de diversidad e inclusión. También crece el interés en la inteligencia artificial aplicada a la gestión del talento, con el objetivo de mejorar la experiencia del colaborador y optimizar procesos internos. Según publica Ámbito.
«Las empresas están apostando a estrategias que fidelicen el talento y fortalezcan su cultura organizacional, lo que será clave en un contexto de mayor estabilidad económica«, concluyó Rendón.