El Presidente prepara seis recorridas en la provincia de Buenos Aires, con actos clave en Mar del Plata, La Plata y Bahía Blanca, en medio de las tensiones políticas.
Javier Milei pondrá el foco de su campaña en la provincia de Buenos Aires con una agenda cargada de actividades. Según TN, el mandatario encabezará un acto en Mar del Plata acompañado por los candidatos nacionales de La Libertad Avanza (LLA), entre ellos José Luis Espert, Diego Santilli, Karen Reichardt y Sebastián Pareja.
En paralelo, participará de encuentros con jóvenes libertarios en la tercera sección electoral y empresarios de la primera. También se prevé un nuevo paso por La Plata, donde ya tuvo un acto en el club Atenas semanas atrás.
Estrategia política en PBA
La Casa Rosada reconoce que los números no son alentadores en Buenos Aires: estiman que LLA está cinco puntos por debajo del peronismo. Por eso, el equipo electoral busca intensificar la presencia de Milei en la provincia. Bahía Blanca y la cuarta sección, donde se reunirá con referentes del agro, son paradas que completan el itinerario de campaña.
La mesa electoral del oficialismo afina los detalles de esta gira, en la que Karina Milei y Santiago Caputo no participaron de la última reunión.
Seguridad en los actos
Tras el ataque sufrido en la caravana de Lomas de Zamora, el Gobierno decidió mantener sin cambios el esquema de seguridad presidencial. El Ministerio de Seguridad confirmó que no pedirá refuerzos adicionales al gobernador Axel Kicillof ni a las fuerzas federales. El mismo dispositivo se aplicará en el cierre de campaña legislativa en Moreno el próximo 7 de septiembre.
Proyección nacional
La estrategia no se limita a Buenos Aires. Milei también tiene previsto llevar su campaña a provincias clave como Córdoba, Santa Fe y Mendoza. En Nación aseguran que replicarán el esquema bonaerense de actos y recorridas en los distritos con mayor peso electoral.
Con las elecciones nacionales del 26 de octubre en el horizonte, Milei busca recuperar la iniciativa política en medio de las tensiones generadas por el caso Spagnuolo. La apuesta oficialista es clara: reforzar la campaña territorial y mantener la presencia del Presidente en los distritos más poblados del país.