El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, fijó hoy las condiciones de Washington para el futuro inmediato de Venezuela.
La administración del presidente Donald Trump está dispuesta a trabajar con el nuevo gobierno interino que emerge en Caracas, pero dejará claro que el tono de la relación y la cooperación futura dependerán completamente de las acciones que este tome. Washington mantendrá una «postura de vigilancia constante» sobre la transición. Según Noticias Argentinas (NA).
«Vamos a juzgar todo por lo que hagan»
La advertencia de Rubio fue directa y sin ambigüedades. El secretario de Estado declaró que Estados Unidos no ofrecerá garantías ni un cheque en blanco al nuevo liderazgo venezolano.
«Vamos a juzgar todo por lo que hagan, y vamos a ver qué hacen», sentenció Rubio, marcando la hoja de ruta de la administración Trump .
El alto funcionario evitó dar detalles sobre posibles acuerdos específicos, pero fue tajante respecto a las consecuencias de desviarse de los objetivos de Washington. Subrayó que Estados Unidos mantiene intacto su arsenal de influencia. «Sí sé esto: que si no toman las decisiones adecuadas, Estados Unidos mantendrá múltiples palancas de presión», advirtió . Esta frase fue interpretada como una clara referencia a la vigencia de sanciones económicas y a la opción de una presencia militar continuada en la región.
Contacto directo con Delcy Rodríguez
Las declaraciones de Rubio se producen en un complejo contexto de reorganización del poder. El Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela ya designó a Delcy Rodríguez, vicepresidenta del gobierno de Maduro, como presidenta encargada tras la extracción del líder chavista .
Al respecto, el propio presidente Donald Trump confirmó que se ha establecido una línea de comunicación directa. Afirmó que Rubio «acaba de tener una conversación con ella» y que Rodríguez se mostró dispuesta a colaborar con lo que Estados Unidos considera necesario para «reconstruir» el país . Este contacto sugiere que Washington está trabajando, al menos inicialmente, con figuras de la estructura institucional existente para asegurar una transición ordenada.
El objetivo de Washington: una transición bajo sus términos
La postura enunciada por Rubio busca asegurar que el vacío de poder dejado por Maduro sea ocupado por una conducción que responda a los criterios de «justicia y libertad» promovidos por la Casa Blanca .
Esta postura condicionada refleja la estrategia de máxima presión que ha caracterizado la política de Trump hacia Venezuela, pero adaptada a una nueva fase. Washington busca orientar el rumbo político del país y asegurar que el nuevo gobierno actúe de manera que satisfaga los intereses estadounidenses en la región, que incluyen la estabilización económica y la reactivación de la industria petrolera .
Con Maduro fuera de escenario y un gobierno interino enfrentando un futuro incierto, Estados Unidos ha dejado claro que mantiene la iniciativa y que no dudará en utilizar su influencia para moldear el destino de Venezuela en las próximas semanas.




