El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, encabezó un duro reclamo internacional. Calificó la captura del mandatario como un acto «antijurídico y criminal».
En un firme posicionamiento frente a la comunidad internacional, el gobierno venezolano elevó su protesta por la captura de su presidente. Este domingo, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, en representación de las Fuerzas Armadas Nacionales Bolivarianas (FANB), exigió la «inmediata liberación» de Nicolás Maduro. En una conferencia de prensa, Padrino López calificó la operación militar estadounidense como un «secuestro» y un acto «antijurídico y criminal» que atenta contra la soberanía del país.
La declaración del jefe militar se produjo en un contexto de máxima tensión, tras la llegada de Maduro a Estados Unidos para enfrentar un juicio por narcoterrorismo. Padrino López no solo ratificó la lealtad de las fuerzas armadas al presidente capturado, sino que también lanzó una advertencia sobre las posibles consecuencias globales de esta intervención unilateral. Según Noticias Argentinas.
La defensa de la soberanía y una advertencia al mundo
Desde el centro de poder militar en Caracas, el mensaje de Padrino López fue doble: de firmeza interna y de alerta internacional. En primer lugar, reafirmó el estatus constitucional de Maduro, declarando: «Nicolás Maduro es el presidente constitucional electo por el pueblo para el periodo 2025-2031; es el auténtico y genuino líder de todos los venezolanos».
En segundo término, dirigió su mensaje más allá de las fronteras venezolanas. El ministro advirtió sobre el peligroso precedente que sienta la operación estadounidense, señalando que «si hoy fue contra Venezuela, mañana puede ser contra cualquier Estado». Con esta frase, buscó proyectar la situación como una amenaza al orden internacional basado en el respeto a la soberanía, instando a otros países a reflexionar sobre las implicancias de la acción de Washington.
La postura de las FANB y la situación interna
Padrino López aseguró que las Fuerzas Armadas garantizarán la «continuidad democrática» del país, a pesar de lo que denominó la «extracción» de su Comandante en Jefe. El ministro apuntó contra lo que llamó la «pretensión colonialista» del gobierno de Donald Trump y ratificó el compromiso del estamento militar con el proyecto bolivariano.
Aunque instó a la población a mantener la calma, su discurso fue contundente en la defensa de lo que considera principios irrenunciables: «La patria representa todo para nosotros y la paz es nuestro puerto», concluyó, en un mensaje que buscó transmitir estabilidad institucional pese a la crisis. La información sobre esta conferencia de prensa y las declaraciones del ministro fue reportada por la Agencia Noticias Argentinas (NA).
Con esta postura, el gobierno venezolano intenta reposicionar el debate, pasando de las acusaciones de narcoterrorismo contra Maduro a una discusión sobre la violación de la soberanía nacional y los riesgos de la intervención extranjera, un argumento que busca resonancia en foros multilaterales y entre naciones críticas de la política exterior estadounidense.




