Alerta en la Región Andina: riesgo de incendios sigue siendo alto.
La temporada estival continúa exigiendo el máximo esfuerzo de las brigadas de combate contra el fuego en la Patagonia. El Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales (SPLIF) emitió un nuevo reporte diario en el que advierte sobre la persistencia de condiciones críticas de peligrosidad en diversos puntos de la provincia de Río Negro.
A pesar de una ligera inestabilidad climática, los índices de riesgo no han descendido lo suficiente como para relajar los controles, por lo que las autoridades mantienen el estado de alerta máxima en las zonas boscosas y de estepa.
Índices de peligrosidad y condiciones climáticas actuales
La situación meteorológica en la Región Andina presenta este miércoles un panorama de inestabilidad, con cielos mayormente cubiertos y probabilidades de precipitaciones débiles y dispersas. Sin embargo, la presencia de ráfagas de viento y la sequedad acumulada del combustible vegetal mantienen el riesgo en niveles preocupantes. Según El Cordillerano, las localidades de San Carlos de Bariloche, El Bolsón, General Conesa y Luis Beltrán presentan actualmente un índice de peligrosidad por incendios calificado como «alto».
Ante este escenario, el organismo provincial solicita a residentes y turistas extremar los cuidados y adoptar de manera estricta las medidas de prevención. La vigencia de la Emergencia Ígnea en todo el territorio rionegrino prohíbe cualquier acción que pueda derivar en un foco ígneo, recordando que la mayoría de los incendios forestales tienen su origen en la negligencia humana.
Cooperación regional: el apoyo operativo del SPLIF a Chubut
Más allá de la vigilancia en territorio propio, Río Negro sostiene un fuerte compromiso con la provincia vecina. Personal del SPLIF proveniente de las centrales de Bariloche y El Bolsón continúa desplegado en Chubut, colaborando activamente en el combate de los incendios que afectan a la región cordillerana. Aprovechando las ventanas de tiempo fresco, los brigadistas realizan tareas de presupresión fundamentales, como el llenado de reservorios de agua y el apoyo en maniobras preventivas para evitar reactivaciones en perímetros críticos.
El despliegue operativo también incluye medios aéreos coordinados que trabajan en conjunto con las cuadrillas de tierra. Las autoridades recalcan que, ante la detección de cualquier columna de humo o situación de riesgo, es vital comunicarse de inmediato a la línea 103 de Defensa Civil. La rapidez en la detección es el factor principal para evitar que un foco pequeño se transforme en una catástrofe incontrolable. Mantenerse informado a través de canales oficiales es, hoy más que nunca, una responsabilidad compartida para proteger el patrimonio natural.




