Operativo en la Cordillera: 500 brigadistas combaten el fuego activo.
La lucha contra los incendios forestales en la zona andina de Chubut no da tregua. El Gobierno provincial ha ratificado la puesta en marcha de un despliegue de gran magnitud para intentar frenar el avance de las llamas que amenazan la biodiversidad y la infraestructura regional.
Con una logística que involucra a medio millar de combatientes de diversas reparticiones, el foco de las tareas se centra en la contención de los perímetros más activos, donde la vegetación seca y la topografía compleja presentan desafíos constantes para las cuadrillas de tierra y los pilotos de medios aéreos.
Lluvias insuficientes y riesgo extremo en sectores críticos
A pesar de que las nubes trajeron un leve alivio en las últimas horas, las precipitaciones fueron marcadamente escasas. Según Canal 12 Web, los apenas 8 milímetros acumulados no lograron modificar sustancialmente el estado de sequedad del combustible vegetal, por lo que el peligro de propagación sigue siendo considerado extremo. Las autoridades del Servicio Provincial de Manejo del Fuego (SPMF) advierten que este escenario es propicio para la aparición de focos simultáneos, lo que obliga a mantener una vigilancia permanente en toda la zona de influencia.
Actualmente, el despliegue se divide en puntos estratégicos de alta vulnerabilidad. En el sector de Puerto Patriada, específicamente en las áreas de El Retamal y el sector denominado «Tinelli», los brigadistas operan con herramientas manuales y equipos de agua para sofocar puntos calientes remanentes. En paralelo, en Villa Lago Rivadavia, el esfuerzo se concentra en el enfriamiento de las inmediaciones de zonas habitadas para garantizar la seguridad de las viviendas y sus ocupantes.
Coordinación en Los Alerces y refuerzos nacionales
Dentro del Parque Nacional Los Alerces, el Comando Unificado ha intensificado el uso de tecnología y recursos pesados. El operativo dispone de una flota de aviones hidrantes, aeronaves anfibias y helicópteros con helibalde que operan en coordinación con los movimientos de suelo. Sectores como Piedras Bayas y Pampa de Sarsa han sido el epicentro de las tareas de liquidación en la cola del incendio, contando incluso con el apoyo de una autobomba de la Policía de Buenos Aires, lo que demuestra la federalización del combate ante la magnitud del desastre.
Para las próximas horas, el pronóstico meteorológico no es alentador. Con temperaturas en ascenso que alcanzarán los 19°C y ráfagas de viento del oeste de hasta 35 km/h, las líneas cortafuegos en sectores como El Coihue y La Burrada están bajo una presión constante. El personal de Bosques y los brigadistas nacionales mantienen recorridos preventivos de forma ininterrumpida, entendiendo que cualquier reactivación podría comprometer el trabajo de control logrado hasta el momento en este crítico escenario cordillerano.




