Con el crecimiento demográfico como telón de fondo, el intendente anunció una planta para el agua, reactivó el plan de lotes y pidió apoyo político para sostener obras locales.
En Puerto Madryn, el dato que ordena casi todo ya no pasa por un número de temporada turística ni por una obra puntual, sino por una presión constante: la ciudad crece y la infraestructura corre desde atrás. En la apertura de sesiones del Concejo Deliberante, el intendente Gustavo Sastre dejó esa idea flotando como marco de lo que viene y la vinculó con decisiones que buscan impactar en lo cotidiano.
En ese contexto, el jefe comunal habló con el móvil de #LA17 y eligió poner el foco en un problema que atraviesa barrios y épocas del año. Habló de una planta vinculada al servicio y lo definió como una urgencia para la ciudad: “Anuncio creo que una de las necesidades más grandes que tiene la ciudad de Puerto Madryn justamente el tema del agua”. En la misma línea, marcó que el objetivo apunta a distribuir mejor el recurso y sostener el caudal en sectores que hoy lo requieren. De acuerdo con LA17.
Más allá del anuncio, Sastre evitó prometer plazos cerrados, aunque remarcó que el proyecto busca arrancar rápido. Confirmó que el lugar ya está definido y lo ubicó en un punto operativo para ese tipo de infraestructura: “ya está destinado el lugar y todo, que va a ser en la zona norte de parques industriales”. Y completó la intención política sobre el calendario: “la idea es empezar cuanto antes y que se realice este año”.
El intendente también retomó uno de los ejes que generó reacción del público presente: la política de acceso a tierra. No lo planteó como una novedad de escritorio, sino como un regreso a un camino que, según explicó, se interrumpió y dejó a muchos afuera. Lo dijo sin rodeos: “hoy hemos vuelto a la carga por llevar adelante este loteo”, y buscó despejar dudas sobre el esquema de administración con una promesa de control.
En ese tramo, introdujo un elemento que apareció como garantía institucional del proceso. Sastre anticipó la puesta en marcha de una herramienta específica para administrar el loteo y remarcó el objetivo que persigue: “con una unidad ejecutora que maneje para que sea totalmente transparente”. La frase funcionó como respuesta directa a una de las preguntas más repetidas en este tipo de anuncios: quién decide, cómo se asigna y qué reglas se aplican.
Sobre los tiempos administrativos, el intendente dejó una ventana concreta, aunque sin atarse a una fecha única. Aseguró que el proyecto ya está prácticamente listo y deslizó que puede ingresar pronto al circuito formal: “Está prácticamente terminado”. Y agregó una referencia de corto plazo para que no quede en abstracto: “no tendría que salir ya mucho más de este mes”.
El planteo de fondo, sin embargo, no se agotó en anuncios puntuales. Sastre insistió en que Puerto Madryn no responde a proyecciones lineales y que ese rasgo condiciona la planificación. Lo expresó con una comparación directa: “Puerto Madryn no es una ciudad que a fin del 2025 tiene 100.000 habitantes y que al fin del 2026 va a contar con los 100.000 habitantes”. En esa misma idea, vinculó el crecimiento con una dificultad permanente para anticipar demandas.
Esa presión demográfica, según describió, obliga a correr el foco del día a día hacia lo que viene incluso antes de que se vea. Lo resumió como una tarea que se renueva todo el tiempo: “no solamente trabajar para lo que se generó el año anterior, sino para lo que ya se está generando nuevamente”. En términos políticos, ese diagnóstico explica por qué el municipio busca sostener un ritmo de obra aun cuando el escenario nacional se vuelve incierto.




