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Contaminación

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Con el arribo a Ushuaia del buque Guardacostas Prefecto García de Prefectura Naval Argentina concluyó la campaña realizada por la Administración de Parques Nacionales entre los días 27 de febrero y 6 de marzo.

En el estudio se tomaron registros acústicos y mediciones de salinidad y temperatura superficial en 11 puntos, 5 cercanos al barco que se encontraba realizando las actividades de exploración sísmica, y 6 dentro del Área Marina Protegida Namuncura-Banco Burdwood. Además, se efectuaron relevamientos visuales de los mamíferos marinos en el área.

Contaminación acústica

Está investigación constituye una primera aproximación a la caracterización acústica del área y la evaluación del efecto de las actividades de exploración sísmica en la zona austral del Mar Argentino, para definir las estrategias de conservación a llevar adelante.
Esta campaña constituyó el primer operativo de control efectivo y recopilación de datos científicos que realiza la APN en su rol de autoridad de aplicación para la conservación de las Áreas Marinas Protegidas y contó con el apoyo de Aves Argentinas, Wyss Foundation y Whale and Dolphin Conservation.

Fuente: El Diario Web

El gobernador Arcioni reiteró así su intención de avanzar con el proyecto para habilitar la megaminería. Rechazó una Consulta Popular y sentenció que “hablamos de la Meseta, ya tuvieron su oportunidad las otras comarcas”.

En este sentido, rechazó realizar una Consulta Popular para que la Provincia defina sobre la cuestión, asegurando que “estamos hablando de la ‘zonificación’ nada más que de la Meseta”.

“Ya tuvieron su oportunidad las otras comarcas, ahora hablamos de la Comarca Central y que tenemos que dar el debate como corresponde”, apuntó.

En otro tramo, subrayó que desde el Ejecutivo chubutense “pensamos en su futuro porque es muy fácil hablar desde una ciudad -y- decirles (a los vecinos de la Meseta) cuál es su destino”.

Sentenció así que “cuando ellos marquen su destino, como lo hacen, van a tener el acompañamiento. No permitamos que desde la comodidad de otros lugares se les marque cuáles son sus esperanzas”, disparó.

Por otra parte, tras haber fracasado la convocatoria a sesión extraordinaria para tratar el proyecto, al comienzo de febrero, el Mandatario subrayó que el proyecto “se va a decidir en el debate, en la Legislatura”.

De esta forma, Arcioni apuntó que “vamos a dar la discusión con el sustento científico y tecnológico que se tenga que dar –porque- proyectamos a 50 años”.

Disparó así que hay “tranquilidad de la oposición para criticar sin aportar”, mientras que el Ejecutivo “está abierto -porque- estamos convencidos que es el mejor proyecto productivo de la Provincia y el País, y lo vamos a defender”, concluyó.

Todos los procesos que se dan durante la etapa de explotación de un emprendimiento minero metalífero generan liberación de polvo y partículas, pero las únicas medidas de reducción y mitigación que se prevén en el Proyecto Navidad, en cuanto a la generación de polvo, son el riego de los caminos donde transitan los camiones hasta la planta de procesos y la contención del proceso de descarga de los camiones en la trituradora y molienda de esa roca en una edificación cerrada. La fracturación de la roca con explosivos, la carga del material fracturado a camiones mediante palas mecánicas y las descargas de material de desecho en relaves y escombreras se realizarían a cielo abierto y sin medidas de contención de polvo y partículas previstas (ni posibles) (2).

Los distintos pasos en el proceso de explotación de una mina producen gran cantidad de partículas que pueden ser clasificadas en tres categorías por sus tamaños. Las partículas de tamaño intermedio (polvo y arena fina), son las más propensas a acumularse en la atmósfera por mayores lapsos de tiempo y por lo tanto las más susceptibles de ser transportadas por el viento. El tiempo medio de permanencia en la atmósfera de estas partículas varía con las condiciones de humedad del ambiente, siendo las regiones áridas y semiáridas aquellas en las que dichos tiempos son más extensos (alrededor de 10 días). Durante su larga presencia en la atmósfera, en regiones de climas áridos y semiáridos pueden ser transportadas por el viento decenas o cientos de kilómetros (3).

Las características climáticas de la meseta central, estudiadas a través de los Informes de Impacto Ambiental anuales de la fase exploratoria del Proyecto Navidad realizados por distintas consultoras, afirman que se trata de un clima semiárido, con limitadas precipitaciones y de escasa vegetación, con vientos predominantes del sector oeste (que corren desde la meseta hacia la costa) con ráfagas registradas de hasta 116,9 km/h (a 3 metros del suelo) y 145,8 km/h (a 10 metros del suelo) (2, 6, 10, 12, 13, 14). En este entorno se ha planificado un proyecto minero a gran escala que tiene previsto enormes diques de relaves (o colas) y escombreras a cielo abierto que estarían expuestos a la erosión eólica.

La formación geológica del Proyecto Navidad consiste en una roca muy abundante en sulfuros con presencia de metales pesados y metaloides (4), algunos de interés económico para recuperación y exportación, y otros no. Si esta roca se fragmenta y tritura (en caso de explotación del proyecto), los sulfuros, en contacto con agua, darían lugar al drenaje ácido de minas, que movilizará los metales pesados y metaloides (importantes contaminantes ambientales, peligrosos para la salud humana, cancerígenos, neurotóxicos, etc.), dejándolos disponibles para su transporte por distintos agentes, como agua, viento, seres vivos, etc (5).

Estos metales pesados, como el plomo, y metaloides, como el arsénico, formarían parte de relaves y escombreras, en concentraciones elevadas, independientemente de si son de interés económico o no para el proyecto, porque las técnicas de recuperación de los metales de interés no son totalmente eficientes. Según las previsiones publicadas por la misma Panamerican Silver Corp. en su estudio preliminar del año 2010, los porcentajes de recuperación de plomo en el Proyecto Navidad variarán entre 38-80% en promedio (2). Se constituiría así, un pasivo ambiental con dimensiones de cientos de millones de toneladas (418.083.000 Tn) quedando a merced de la erosión eólica.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el plomo es una sustancia tóxica para los seres humanos que se acumula en el organismo, sin posibilidad de eliminarse, y ocasiona el deterioro de distintos sistemas (cerebro, hígado, riñones, huesos, dientes) con consecuencias especialmente dañinas sobre el desarrollo del sistema nervioso en los niños. Los efectos neurológicos son irreversibles, afectando negativamente la inteligencia, el comportamiento y la capacidad de aprendizaje. Cualquier nivel de plomo presente en la sangre acarrea serios riesgos, lo que llevó a que la OMS lo incluya en la lista de las 10 sustancias químicas (el arsénico también está incluido) más preocupantes para la salud pública (6).

Considerando la dirección de los vientos predominantes en la zona, que corren de oeste a este y su intensidad, que alcanza ráfagas de entre 115-145 km/h, el sector más perjudicado sería la comunidad de Gan Gan, ubicada a 42 km del Proyecto hacia el este en línea recta. Es importante destacar, que Gan Gan ya presenta, de por sí, valores de polvo en suspensión más altos de lo recomendable en la actualidad, por encima de los estándares normados, según los mismos datos relevados en el informe REHUNA de Impacto Ambiental del Proyecto Navidad (7). Otro sector que se vería afectado por el transporte de partículas por el viento, sería la costa de la Provincia, con ciudades como Puerto Madryn y Trelew ubicadas a 300 km del Proyecto. Las partículas producidas por la actividad minera, pueden ser transportadas por el viento cientos de kilómetros según afirma el equipo de Ciencias Atmosféricas, Química e Ingeniería Ambiental de la Universidad de Arizona en su investigación del año 2012 (3). En la Provincia de Chubut, ya existen antecedentes que documentan el transporte por medio de los vientos, de grandes cantidades de sedimentos desde el sector de la meseta hacia la costa y el océano atlántico, formando plumas de polvo de hasta 50 km de ancho y 400 km de largo, transportando partículas desde el sector de los lagos Musters y Colhué Huapi hacia la ciudad de Comodoro Rivadavia y bien entrado el Golfo San Jorge (ver figura 1) (8,9).

A tal punto es relevante la contaminación del aire mediante partículas en la actividad minera que, por ejemplo, el 60% del arsénico atmosférico en el mundo, según estimaciones de Chilvers y Peterson, fue liberado durante operaciones mineras y luego transportado y dispersado en todo el globo por medio del viento (10).

Por todo lo expuesto acerca de la importancia de la contaminación con metales y metaloides en el polvo atmosférico y aerosoles generados por la actividad minera, que los profesionales y técnicos de las empresas responsables de realizar éstas operaciones afirmen que sería mitigado y reducido a la nada resulta de una desfachatez inaudita.

Fuente: El Extremo Sur de la Patagonia

Vale SA es una de las mayores productoras de hierro y níquel del mundo, con operaciones en más de 30 países. El año 2019 volvió a marcar su historial de las afectaciones ambientales que ha provocado en Brasil.

La presa que contenía sus desechos tóxicos se fracturo y provocó un derrame de millones de m3 de sus desechos mineros en Brumadinho, un municipio del estado de Minas Gerais en el sudeste de Brasil. Estos lodos tóxicos inundaron pueblos enteros y plantaciones, dejando un saldo de 270 muertos. Fue uno de los peores desastres ambientales del país.

El 25 de enero de 2019 era un viernes de trabajo como cualquier otro en la Mina Córrego do Feijão, donde la empresa minera Vale explota fierro, en el municipio de Brumadinho, en el estado brasileño de Minas Gerais. Aproximadamente a las 12h30, la represa en la cual la empresa almacena los desechos de su proceso minero se rompió. Un mar de lodo empezó a correr a gran velocidad sobre las instalaciones de la minera, un hotel, casas, cultivos, áreas de bosques y el restaurante del personal de la mina, que estaba lleno. La mayoría de la gente se quedó soterrada.

Las alarmas de seguridad no sonaron, hubo poco tiempo para que la gente huyera. Alrededor de 13 millones de metros cúbicos de desechos escurrieron de la represa, matando a 270 personas y contaminando el trayecto de la cuenca del Río Paraopeba, que irriga por lo menos 48 municipios a lo largo de 300 kilómetros, esta agua era utilizada para abastecimiento humano y para uso agropecuario.

Fue uno de los mayores desastres ambientales en este país. Algunos días después del desastre, los órganos de salud estatales lanzaron una alerta para que la población no utilizara el agua en ninguna situación. «El rompimiento de la presa de Brumadinho ofrece riesgos inmediatos y futuros a la salud de quien tenga contacto con los desechos provenientes de la presa», sostuvo la Secretaría de Salud del Estado de Minas Gerais.

Desastre en Mariana

Tres años antes del desastre en Brumadinho, la minera Vale había protagonizado otro desastre en el mismo Estado brasileño, Minas Gerais. Otra presa de desechos mineros explotó. En aquella ocasión había sido en la ciudad de Mariana. Las comunidades de Bento Rodrigues y Paracatu de Baixo quedaron bajo el lodo minero, 19 personas murieron. Hoy, a 5 años del derrame este escenario esta lleno de pueblos fantasmas. En el desastre fueron liberados 40 millones de metros cúbicos de desechos tóxicos que recurrieron 600 kilómetros del Río Doce hasta llegar en las aguas del océano Atlántico. Es considerado el peor en la historia de Brasil. Las fotos que siguen fueron tomadas por un equipo de Avispa Midia en Mariana, hechas un mes después del desastre.

A dos años del desastre en Brumadinho, el Movimiento de Afectado por Represas (MAB) denuncia en su informe Dos años del crimen de la Vale en Brumadinho que «no hubo reparación de los derechos a la población afectada (…), hasta el momento diversas acciones de emergencia no fueron cumplidas, y los afectados sufren sin acceso al agua y con el control de la multinacional Vale sobre los territorios».

El agua continúa siendo el tema de emergencia en las comunidades afectadas. La población que vive en las orillas del río y que utilizan pozos sufren con el miedo de consumir el agua. «La Vale fue obligada judicialmente a distribuir agua potable a esta población, pero el abastecimiento no es regular», denuncia el MAB.

De acuerdo con el informe independiente de la Asociación Estatal de Defesa Ambiental y Social (Aedas), a dos años del derrame tan solo el 40% de las familias que fueron afectadas tienen el abastecimiento de agua con regularidad.

Según el MAB, no existen informaciones concretas sobre el nivel de contaminación de las aguas de la región, lo que dificulta las actividades económicas y de subsistencias de esta población. «Dificulta principalmente la vida de los pescadores que están imposibilitados de pescar y al no tener plena confianza en el agua y los pescados», sostiene en MAB en su comunicado.

El documento de Aedas señala que 62,51% de los afectados no ejercen ningún tipo de actividad remunerada en los municipios de Betim, Juatuba, Mário Campos y São Joaquim de Bicas, siendo uno de los medios de sobrevivencia de esta población el programa asistencial del Estado, el Bolsa-Familia.

La narrativa de la minera Vale ha sido construida en el sentido de sostener públicamente que el río ya está recuperado. Sin embargo, estudios independientes señalan que la contaminación todavía está presente. «La Fundação SOS Mata Atlântica divulgó un informe sobre la contaminación del Río Paraopeba que señala niveles de cobre 600 veces superiores a los niveles permitidos por las normas brasileñas. Inviable para el abastecimiento humano, para el riego, pesca», sostiene el MAB.

La incertidumbre sobre la real situación de contaminación del agua y del medioambiente en general es generada porque «las empresas contratadas por el Estado para realizar los estudios son prestadoras de servicios de la Vale, lo que trae falta de confianza sobre cualquier resultado», señala el informe del MAB.

El acuerdo

En el 22 de octubre de 2020 la minera Vale, el Gobierno del Estado de Minas Gerais e instituciones judiciales del país realizaron en acuerdo sobre las indemnizaciones y las futuras acciones a ser tomadas por la empresa en lo que respecta a la reparación de los daños ambientales y sociales. Una de las críticas del MAB al acuerdo es que fue hecho bajo sigilo, sin la participación de la principal parte interesada, los afectados.

Otra crítica es en relación a los valores de las indemnizaciones. En un acuerdo inicial, sostiene el MAB, el valor general era de alrededor de 10 billones de dólares, siendo un poco más de la mitad para reparar los daños económicos del Estado y lo demás para reparar daños morales y sociales colectivos de las comunidades. Para hacer una comparación con los lucros de la minera Vale, la compañía registró solamente en el tercer trimestre de 2020, una producción de casi 3 billones de dólares.

En el acuerdo final, según este Movimiento, el valor total de las indemnizaciones se redujo a menos de la mitad, no llega a 5 billones de dólares. Además, los afectados denuncian que parte de estos recursos van para obras del metro y de construcción de carreteras en el Estado, temas totalmente desconectados con el desastre. «Las discusiones sobre reparación de los daños no atienden a las cuestiones de urgencia, como suministro de agua e indemnizaciones, que garanticen las condiciones de vida hasta la reparación integral», sostuvo el MAB.

Este movimiento de los afectados denuncia todavía que la justicia brasileña no se ha mostrado como un instrumento efectivo de reparación de los daños. Además, la minera Vale posee un «enorme aparato jurídico por medio de los inúmeros bufetes de abogados, lo que le confiere una fuerte capacidad de incisión en las decisiones tomadas por las instancias jurídicas brasileñas», sostiene el MAB.

Dueños de la Vale

La minera es controlada principalmente por el capital financiero, con una importante participación de bancos de distintas partes del mundo, como el banco inglés HSBC, el español Santander, los estadunidense JPMorgan y State Street Corp, el alemán Deutsche Bank, el canadiense Royal Bank of Canadá.

Vecinos de ese departamento sanjuanino reclaman que el sistema de distribución domiciliaria trae agua del río Jáchal, que contiene mercurio y otros residuos peligrosos.

El acceso al agua en el norte de la provincia de San Juan es desde hace décadas un verdadero problema. Pero con la aparición de la explotación megaminera Barrick Gold, que consume el agua en grandes proporciones, la situación ha empeorado”, describen vecinos de Jáchal, que reclaman de diferentes formas – incluidas las protestas callejeras- la falta de agua potable en ese departamento.

“Hay familias aisladas por el Covid que no tienen para higienizarse”, advierten desde la Asamblea Jáchal No Se Toca. En diciembre, un grupo de vecinos presentaron una demanda judicial por esta problemática.

Agua con mercurio

A partir de la explotación megaminera, comenzaron a hallarse altos índices de mercurio en el agua del río Jáchal. Por este motivo, las redes domiciliarias de agua potable comenzaron a nutrirse a partir del acuífero de Huachi.

Sin embrago, ahora el recurso escasea y las y los vecinos advierten que se está mezclando agua del río contaminado para sostener el servicio. Denuncian que para estos fines volvieron a reutilizarse las piletas que toman agua del Jáchal para su distribución en las redes domésticas. Piden el cese de esas operaciones.

Este martes los jachalleros de los barrios altos volvieron a cortar la Ruta Provincial 491 a la altura del El Topón reclamando el servicio de agua potable y pidiendo la eximición de cargos a los vecinos detenidos mientras se desarrollaba la manifestación de este lunes.

En este marco, la concejala Analía Carrizo afirmó al Diario Huarpe que el titular de OSSE (Obras Sanitarias Sociedad del Estado), Guillermo Sirerol, le confirmó que la falta de agua continuará por unos días ya que están haciendo una depuración de la cañería.

“Me dijo que habían encontrado bacterias en la cañería de la zona norte y por eso todavía no podían habilitar las mejoras en el servicio”, dijo la legisladora.

A la Justicia

El 17 de diciembre la Asamblea Jáchal No Se Toca realizó una presentación judicial con el patrocinio letrado de Diego Seguí y Marcelo Arancibia. El hecho que se denuncia es el envenenamiento de aguas y apunta a funcionarios de Obras Sanitarias Sociedad del Estado (OSSE) de San Juan. También se denuncia a los funcionarios de Jáchal: al Intendente Miguel Ángel Vega y a todos los concejales por los delitos de incumplimiento de los deberes de funcionario público y omisión de deberes del oficio.

A los funcionarios también se les atribuye el delito de abandono de persona, tipificado en el art. 106 del Código Penal.
Según la denuncia, los funcionarios no previeron las obras de infraestructura que hubieran evitado la reutilización de las piletas con agua con residuos peligrosos (mercurio) proveniente del Río Jáchal. Pero además violaron en forma grosera la obligación de informar a la población de Jáchal que se estaba mezclando el agua del Río Jáchal (que contiene mercurio) y que se distribuía domiciliariamente. Tampoco informaron los posibles efectos que puede provocar su consumo.

Desde la OSSE, según informaron los vecinos, la explicación fue que la producción de agua no alcanza para abastecer a todos los barrios del departamento. El 28 de diciembre pasado, el presidente del Concejo Municipal de Jáchal, Felipe Táñez, propuso al intendente Miguel Vega conformar una “Mesa del agua”.

Tomar mercurio

En 2017 se realizó la toma de muestra de agua de la red de agua potable de Jáchal en el Camping Vivero Municipal. Allí se detectaron cuatro microgramos de mercurio por litro de agua (es decir 0,004 miligramos de mercurio por litro de agua). En esa misma fecha se tomó la muestra de agua del Río Jáchal a la altura del Dique Pachimoco y se encontraron tres microgramos de mercurio por litro de agua (es decir 0,003 miligramos de mercurio por litro de agua). Esa es una prueba fehaciente de que el agua contaminada del Río Jáchal ingresa a la red de agua para consumo humano.

Foto: Asamblea Jáchal no se toca

El Código Alimentario Argentino establece que el agua para consumo humano no debe contener mas de un microgramo de mercurio por litro de agua (es decir 0,001 miligramo de mercurio por litro de agua).

En Jáchal el mercurio excede en un 300% más el límite permitido para que el agua de red no cause daño al ser humano.
La exposición al mercurio ha sido asociada con efectos tan disímiles como infartos de miocardio, autismo, fibromialgias, síndrome de fatiga crónica, lupus eritematoso sistémico, demencia, mal de Parkinson, Alzheimer, esclerosis múltiple, otros cuadros neurológicos, metabólicos, hormonales, renales, dermatológicos. La exposición a esta sustancia durante la etapa fetal puede afectar ulteriormente al pensamiento cognitivo, la memoria, la capacidad de concentración, el lenguaje y las aptitudes motoras y espacio-visuales finas del niño.

En la población de Jáchal se ven en forma manifiesta diversas enfermedades mencionadas en diferentes documentos científicos.

Fuente: Tierra Viva Agencia de Noticias

Recientemente se supo que está próximo a la firma un acuerdo con China para dar luz verde a megagranjas industriales que multiplicarían la cantidad de cerdos que habitualmente se utilizan en el país para la alimentación y la exportación. El acuerdo prevé la producción de 100 millones de cerdos que serían destinados a la alimentación del pueblo chino, muy adicto a este tipo de carnes. Las denuncias realizadas en México -donde los excrementos de las megagranjas porcinas de Yucatán están dañando selvas y cenotes- constituyen un espejo de lo que podría producirse en Argentina.

Como contrapartida, y eso es lo que vende como «positivo» el gobierno, entrarían dólares, «muchos dólares», segun sostienen. Lo que no cuentan pero es fácil deducir es que estas megagranjas son un especie de «campo de exterminio para cerdos», donde nacen y crecen ultra hacinados, y para que no se coman entre ellos le extraen los colmillos y les cortan la cola. Detrás de esta superpoblación vendrán nuevas y viejas pandemias, como la «peste porcina africana» y otras similares. O sea, un verdadero desastre ecológico y sanitario, como si no bastara con lo que ahora ocurre con el Covid-19 (también producto de este tipo de experimentos).

Para ejemplo, de lo que ocurre con este tipo de «proyectos» en otros países vale la pena leer lo que se denuncia desde Yucatán, México:

Excrementos de megagranjas porcinas de Yucatán están dañando selvas y cenotes

El creciente apetito por la carne y el incremento en el consumo de proteína a nivel nacional, ha provocado un aumento exponencial de megagranjas de cerdos en la Península de Yucatán, cuyas aguas residuales se descargan en la selva maya, acabando con la vegetación en donde se riega en al menos cinco municipios yucatecos: Kinchil, Maxcanú, Opichén, Chocolá y Homún.

Ahí, las comunidades temen que las descargas de las granjas se infiltren al acuífero del cual dependen, además de que ya no soportan el hedor que genera la creciente industria porcícola y la proliferación de moscas verdes en sus domicilios, poniendo en riesgo la salud e incluso la actividad apícola que caracteriza a la región.

Un estudio lanzado hoy por Greenpeace México, que forma parte de la campaña «Mi dieta salva el planeta» encontró que en la Península de Yucatán -Campeche, Quintana Roo y Yucatán- existen 257 granjas porcinas registradas en las bases de datos públicas, de las que solo 22 por ciento presentaron Manifestación de Impacto Ambiental (MIA). Esto, a pesar de que el 45 por ciento de la industria porcícola se desarrolla sobre la selva seca y en áreas naturales protegidas, justamente sobre la mayor zona de recarga del acuífero en el país, la Reserva Estatal Geohidrológica Anillo de Cenotes donde operan 36 granjas megaporcinas.

«Encontramos que se ha llevado a cabo una deforestación de aproximadamente 10 mil 992 hectáreas, también que están vertiendo estos desechos, principalmente nitratos, nitritos, nitrógeno, y fósforo directamente al suelo, ocasionando una infiltración de estos contaminantes hacia los cenotes y también dejando en el suelo metales pesados, lo que provoca que la fauna y la flora muera», denunció Viridiana Lázaro, campañista de Alimentación y Agricultura de Greenpeace México.

Pero las cifras oficiales son más alarmantes. Tan solo en Yucatán existen 410 granjas porcinas que en 2019 produjeron 2 millones 200 mil cerdos, reveló el representante de la Secretaría de Agricultura en la entidad, Juan Carlos Gamboa Bustamente. Se espera que ese volumen se incremente este año aún frente a la pandemia de covid-19.

Si se estima que cada cerdo en engorde produce entre 4 y 5 kilos de excrementos al día, significa que esos 2 millones 200 mil cerdos generaron alrededor de 11 mil toneladas de heces y orina en un año.

¿Es la contaminación medioambiental un aliado del Covid-19? Es probable que sí. Algunos estudios preliminares apuntan a una correlación entre el coronavirus y las partículas que contaminan el aire de las grandes ciudades como Madrid o la región de Lombardía, al norte de Italia, así como un nexo con su mortalidad.

Hoy, 5 de junio, en el Día Mundial del Medio Ambiente, se puede ya hablar de diferentes investigaciones, centradas sobre todo en Italia, China y EE.UU., que muestran como áreas especialmente afectadas por Covid-19 están vinculadas a peores condiciones ambientales.

Así lo ha manifestado Isabel Urrutia, neumóloga del hospital Galdakao-Usansolo de Bilbao y miembro de la Sociedad Española de Neumologia y Cirugía Torácica (SEPAR) durante el seminario virtual que esta sociedad ha organizado en colaboración con las asociaciones de periodistas sanitarios (ANIS) y medioambientales (APIA).

Durante su intervención ha mostrado un estudio en el que se ve como la foto de la contaminación del norte de Italia coincide casi exactamente con la foto de aquellas zonas de este país donde se ha registrado una mayor incidencia de la pandemia.

El trabajo Air Pollution and Novel Covid-19 Disease: a putative Disease Risk factor ha analizado la alta propagación del coronavirus en el Norte de Italia.

Sus autores han observado que la presencia de compuestos de partículas sólidas y liquidas debidas a la contaminación permite dejar flotar el virus en el aire más tiempo y que se mueva a distancias mayores.

Asimismo, la tasa de activación del virus aumenta en las zonas con mayor humedad relativa y disminuye en climas cálidos.

Contaminación y COVID-19

En el mismo sentido, la investigación china Association between short-term exposure to air pollution and COVID-19 infection: Evidence concluye que hay asociación entre contaminación e infección por Covid-19.

En esta pesquisa se muestra la foto de contaminación de 20 ciudades chinas, y las ciudades más afectadas por el coronavirus son prácticamente esas mismas ciudades tan contaminadas.

Los investigadores han asociado además el aumento de partículas contaminantes (10 micras por metro cúbico) al incremento de la mortalidad.

“Concretamente el aumento de NO2 (Dióxido de Niitrógeno) suponía mayor mortalidad por COVID”.

Pero la pregunta, según la doctora Urrutia, es si se puede pensar que en las zonas más contaminadas, aquellos enfermos infectados por el coronavirus y que desarrollan la neumonía vírica se van a morir más.

En otro trabajo centrado en 63 regiones administrativas de España, Francia, Alemania e Italia se ha estudiado la concentración de NO2 en la troposfera y se han valorado las cifras de enero y febrero de 2020.

Y de acuerdo con Urrutia, se ha visto que entre los fallecidos en marzo de ese año, el 83 % estaban expuestos a unas cifras mayores del citado contaminante y la mortalidad descendía según la menor exposición.

La conclusión es que en dos zonas calientes de NO2, en el norte de Italia y Madrid, la exposición crónica a este contaminante pudo haber contribuido a la mortalidad por el nuevo virus.

No obstante, la neumóloga ha destacado que faltan más variables en estas investigaciones, por ejemplo la densidad poblacional.

Contaminación y mortalidad

Apoya esta idea otra investigación, Exposures to air pollution and COVID-19 mortality in the United States, llevada a cabo en 3.000 condados de EEUU.

Aquí se ha planteado la hipótesis de que si la exposición a largo plazo a PM2,5 (partículas en suspensión de menos de 2,5 micras) afecta al sistema respiratorio y cardiovascular, también puede exacerbar la gravedad del coronavirus e incrementar el riesgo de muerte en pacientes con Covid 19.

Sus autores se han centrado en el material particulado contaminante PM2,5 y las personas con diabetes, enfermedades cardiovasculares, hipertensión y dolencias cerebrovasculares.

Los datos han concluido que un aumento de tan solo un picogramo por metro cúbico de PM2.5 se asocia con una subida de hasta un 15 % de mortalidad.

Aunque para Urrutia la mayoría de estos trabajos hay que cogerlos con la “prudencia debida”, ya que se necesitan más estudios y a más largo plazo, ello no quita que hay que pensar que la calidad del aire “debe ser tenida en cuenta como prevención de las epidemias”.

Contaminación y ruido

Para el físico Julio Díaz Jiménez, científico titular en la Escuela Nacional de Sanidad en el Instituto de Salud Carlos III, hay una cuestión que está muy clara:

La contaminación atmosférica está detrás de múltiples enfermedades y lo que están haciendo es agravar una serie de patologías de base que pueden servir de “caldo de cultivo” para que la COVID pueda empeorar dolencias como la diabetes o las cardiovasculares.

Existe, en su opinión, una relación directa, y la contaminación no solo hace a las personas más vulnerables a las dolencias sino que agrava el efecto de la infección vírica de este coronavirus.

Y cuando se habla de contaminación, ha defendido en el citado seminario de SEPAR , hay que incluir la contaminación por ruido del tráfico rodado de las ciudades.

Un ruido que también agrava numerosas patologías y “está detrás de la exacerbación de enfermedades como la enfermedad de Parkinson y ya se relaciona con la depresión y la ansiedad”.

A su juicio no hay que darle más vueltas al tema porque hay investigaciones que demuestran una relación directa entre el número de coches en las ciudades, “y el número de ingresos en los hospitales por causas respiratorias o cardiovasculares”.

En relación a estas últimas patologías, y coincidiendo también con el Día Mundial del Medio Ambiente, la Fundación Española del Corazón ha defendido la reducción de la contaminación atmosférica como medida para prevenir infartos .

Contaminación Coronavirus

En una nota de prensa, la FEC afirma que determinados contaminantes, en especial la materia particulada PM2.5 y el dióxido de nitrógeno, generados en parte por la combustión de vehículos, son reconocidos desencadenantes del infarto agudo de miocardio.

Apunta que durante el estado de alarma se ha registrado un descenso del 40 % en el tratamiento del infarto en España y cada vez más expertos apuntan a la reducción en los niveles de contaminación como uno de los factores clave, aunque no el único, de ese descenso.

Y es que numerosas publicaciones llevan años concluyendo que una disminución en los niveles de determinados contaminantes reducirían el número de infartos de miocardio hasta en un 5 por ciento.

La evidencia científica ha descrito claramente los efectos nocivos de la contaminación atmosférica a nivel cardiovascular:

Favorece la inflamación, el estrés oxidativo, la disfunción endotelial y produce un efecto protrombótico y vasoconstrictor .

Entre las medidas que defiende la FEC están el diseño óptimo de carriles bici; la promoción de vehículos eléctricos, híbridos, así como del transporte público (trenes, autobuses, metro).

También abogan por acciones políticas que reduzcan las emisiones de combustible y otros gases tóxicos y por una nueva legislación para la construcción de edificios sostenibles de viviendas y oficinas.

Aunque sea como un consuelo de la ferocidad con la que la pandemia ha provocado cientos de miles de muertes en el Viejo Continente, la reducción de la contaminación del aire provocada por el confinamiento evitará 11.000 muertes en Europa, un impacto que se replicará en otras regiones del mundo, según un estudio de la Universidad de Helsinki.

Las medidas para luchar contra la epidemia llevaron a una clara baja de la actividad económica. Y de todo ese sector, la caída del 40% de la producción de electricidad procedente del carbón y en una reducción de casi un tercio del consumo de petróleo han sido claves para que el aire se contaminara menos.

Según el estudio del Centro de Investigación de Energia y del Aire (CREA) de esa casa de estudios de Finlandia, esto provocó la merma en abril: las concentraciones de dióxido de nitrógeno (NO2) y de partículas finas PM2,5 disminuyeron en un 37% y 10% respectivamente. En China, por ejemplo, el nitrógeno y las PM2,5 bajaron entre 25% y 40%, por lo que se podrían haber evitado todavía más muertes.

En ese marco de situación, para el CREA los países que más muertes evitarán debido a este fenómeno son Alemania (unos 2.100 decesos menos), Reino Unido (1.752), Italia (1.490), Francia (1.230) y España (1.081).

Esta mejora de la calidad del aire podría además evitar otros problemas sanitarios, como 6.000 nuevos casos de asma entre los niños y 1.900 visitas a los servicios de urgencias debido a una crisis de asma.

El impacto de las medidas contra el nuevo virus en términos de contaminación es «similar o más importante en numerosas regiones del mundo», indicó a AFP Lauri Myllyvirta, autor principal de estudio del CREA. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que la contaminación provoca cada año 4,2 millones de muertes prematuras en el mundo, un dato al que apuntan varios estudios recientes.

«Nuestro análisis sobre el periodo de confinamiento muestra los enormes beneficios para la salud pública y la calidad de vida de reducir rápidamente y de forma duradera las energías fósiles», según Myllyvirta.

Las imágenes del satélite Copernicus Sentinel-5P de la Agencia Espacial Europea ha puesto de manifiesto una reducción significativa de los niveles de dióxido de nitrógeno como consecuencia de las medidas de confinamiento y distanciamiento social tomadas para frenar el coronavirus.

Reducción de la contaminación en España

El satélite Compericus Sentinel-5P no para de arrojar nueva luz sobre la cada vez más visible reducción de la contaminación atmosférica como consecuencia de la crisis del coronavirus. Las nuevas imágenes publicadas recientemente por la Agencia Espacial Europea ilustran perfectamente la reducción significativa de las concentraciones de dióxido de nitrógeno en grandes ciudades como París, Milán o Madrid entre el 14 al 25 de marzo de 2020, precisamente coincidiendo con el inicio de la cuarentena en España.

«Al combinar datos durante un período específico de tiempo, 10 días en este caso, la variabilidad meteorológica comenzamos a ver el impacto de los cambios debido a la actividad humana«, declara Henk Eskes, del Real Instituto Meteorológico de los Países Bajos (KNMI por sus siglas en inglés), en un comunicado publicado recientemente por la agencia espacial. Aun así, advierte el experto, la química en nuestra atmósfera no es lineal, por lo que la caída porcentual de las concentraciones de estos agentes contaminantes podría diferir algo al de la reducción de las emisiones.

La concentración de NO2 en Francia es perfectamente visible en esta imagen, siendo especialmente notable en su capital, París.

Un análisis más detallado

El equipo de KNMI, en colaboración con científicos de todo el mundo, ha comenzado a trabajar en un análisis más detallado utilizando datos terrestres, meteorológicos y modelos inversos con el fin de interpretar las observaciones satelitales, lo cual dará una visión más completa y detallada sobre el impacto real que las medidas de confinamiento están teniendo sobre la calidad del aire.

Mapa de la reducción de la concentración de NO2 registrada en el norte de Italia.

Otros países del centro y norte del continente europeo, como Países Bajos o Reino Unido, también están siendo monitorizados, aunque la comunidad científica advierte de una mayor variabilidad de las concentraciones debido a las condiciones climáticas cambiantes. Las nuevas mediciones llevadas a cabo en la última semana ayudarán a completar los datos sobre la evolución de las concentraciones de dióxido de nitrógeno en Europa, informó National Geographic España.