En un discurso que resonó como una clara respuesta a la reciente intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, convocó a la cooperación continental y rechazó de plano el uso de la fuerza en las relaciones internacionales.
Desde el Palacio Nacional, la mandataria defendió con firmeza la soberanía de los pueblos sobre sus riquezas naturales.
Según Noticias Argentinas, Sheinbaum apuntó directamente a las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre el petróleo venezolano. «Los recursos naturales de cualquier Estado o nación son parte de la soberanía de las naciones y es el pueblo y sus gobiernos quienes deben definir cómo se utilizan estos recursos naturales», sentenció.
Diplomacia activa y coordinación regional para defender la soberanía
La presidenta mexicana no se limitó al discurso. Su oficina informó sobre una intensa actividad diplomática para coordinar una postura regional conjunta. Sheinbaum mantuvo conversaciones telefónicas con líderes iberoamericanos, incluyendo al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y al mandatario colombiano, Gustavo Petro.
El objetivo es claro: articular una respuesta unificada de rechazo al ataque militar en Venezuela y en defensa de la soberanía regional. Esta coordinación ya comenzó a materializarse en la reunión de cancilleres de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) realizada el lunes. La mandataria anticipó que este martes continuarían los encuentros, incluyendo una sesión en la Organización de los Estados Americanos (OEA).
«Nuestra visión es que no es con la fuerza ni con la visión de un solo Estado, sino es la cooperación para el desarrollo de todos los estados que componen el continente», explicó Sheinbaum, delineando un modelo de integración radicalmente opuesto a la intervención unilateral.
La visión estratégica: un continente unido desde Canadá hasta la Patagonia
Más allá de la coyuntura venezolana, la mandataria presentó una visión de largo plazo para América. Planteó la necesidad de fortalecer al continente como un bloque económico integrado, «desde Canadá hasta la Patagonia, incluyendo el Caribe».
Sheinbaum argumentó que esta unión basada en la cooperación y no en la coerción daría una «fortaleza económica enorme» a América Latina y a todo el continente. Este planteamiento se enmarca en su postura de que el diálogo y el entendimiento deben ser los pilares de la política exterior en el siglo XXI.
«Mañana hay una reunión de la OEA y, pues, esta visión que no debe ser por la fuerza, sino siempre con el diálogo y el entendimiento», reiteró, anticipando que México llevará esta postura a todos los foros multilaterales.
Un llamado en un momento de máxima tensión internacional
El posicionamiento de Sheinbaum llega en un momento de extrema sensibilidad geopolítica, tras la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses. Su mensaje busca reposicionar a México como un actor clave en la diplomacia latinoamericana, abanderando los principios de no intervención y autodeterminación de los pueblos.
Al convocar a una integración continental soberana y al rechazar explícitamente el uso de la fuerza, la presidenta mexicana no solo critica la acción de Estados Unidos, sino que propone un camino alternativo para la región, uno que priorice el bienestar social y la cooperación sobre la imposición y el conflicto.
El llamado de Claudia Sheinbaum a la unidad latinoamericana marca una línea clara en la arena internacional. Frente a la intervención militar, propone soberanía; frente a la imposición unilateral, propone cooperación continental. Su discurso define el campo de batalla diplomático que se avecina, donde la defensa de los recursos naturales será el núcleo de la disputa.




