Incendio en Cholila: el fuego afectó cinco casas y hay alivio por lluvias.
La localidad de Cholila atraviesa horas decisivas en la lucha contra el avance de las llamas. Tras jornadas de extrema tensión, el panorama ígneo mostró una leve mejoría gracias a un cambio favorable en las condiciones meteorológicas. Si bien el incendio forestal permanece activo en diversos sectores, las precipitaciones que cayeron sobre la región cordillerana permitieron un respiro fundamental para las brigadas de combate, logrando aplacar la intensidad de los focos más agresivos que amenazaban con seguir expandiéndose por el bosque nativo.
Impacto en la infraestructura y asistencia a las familias
A pesar del alivio climático, el saldo material del siniestro es doloroso para la comunidad local. Hasta la fecha, se ha confirmado que el fuego alcanzó y dañó un total de cinco viviendas. Según Bariloche Opina, tres de estas propiedades fueron reducidas a cenizas por completo, mientras que las otras dos presentan daños estructurales de tal magnitud que también requerirán una reconstrucción integral. Ante esta emergencia, el Gobierno provincial ya ha coordinado con los damnificados para brindar soluciones habitacionales inmediatas, ya sea mediante la entrega de casas prefabricadas o el suministro de materiales de construcción.
El operativo de contención no se limita al ámbito urbano. Las cuadrillas de brigadistas, apoyadas por medios aéreos, aprovechan la baja de temperatura para consolidar líneas de control antes de que el termómetro vuelva a subir hacia el fin de semana. El trabajo en terreno es incesante, ya que los expertos advierten que, si no se logran avances estructurales en las próximas 48 horas, el pronóstico de calor extremo para los próximos días podría reactivar focos que actualmente se encuentran «dormidos» o bajo vigilancia.
Relevamiento de daños y apoyo al sector productivo
La actividad agropecuaria, motor económico de Cholila, también ha sufrido el impacto del fuego. El Ministerio de Producción de Chubut inició un relevamiento exhaustivo para cuantificar las pérdidas en animales, alambrados y pasturas naturales. Para paliar la emergencia inmediata, se comenzó con la distribución de forraje y pasto entre los productores rurales que se quedaron sin sustento para sus animales. Este despliegue busca evitar una crisis mayor en la cadena productiva de la zona andina.
Además de la asistencia directa, el Estado provincial planea implementar herramientas financieras para la reconstrucción productiva. Se prevé el lanzamiento de créditos blandos y líneas de financiamiento específicas para que los campesinos puedan reponer sus infraestructuras dañadas. La prioridad hoy es la seguridad de las personas y la contención total del perímetro, pero la mirada ya está puesta en el día después de una catástrofe que vuelve a poner a prueba la resiliencia de la cordillera chubutense.




