Ucrania y EE. UU. acuerdo histórico. Ucrania y Estados Unidos han alcanzado un acuerdo histórico para la explotación conjunta de petróleo, gas y minerales estratégicos, en un movimiento que busca fortalecer las relaciones bilaterales tras tres años de conflicto.
El presidente Volodymyr Zelensky viajará próximamente a Washington DC para formalizar la firma del documento junto a Donald Trump, quien en los últimos meses ha presionado fuertemente por la concreción de este tratado.
El acuerdo, que ha sido revisado en varias oportunidades, incluye la creación de un fondo de inversión en el que Ucrania aportará el 50% de los ingresos provenientes de la monetización de sus recursos naturales, pero con un destino exclusivo para proyectos dentro del país. Esta modificación es clave, ya que en su versión inicial, Trump había exigido un derecho sobre US$ 500.000 millones en ingresos potenciales, algo que Kiev calificó de «inaceptable».
Sin embargo, el tratado no incluye las garantías de seguridad que Ucrania esperaba recibir a cambio, lo que podría generar controversia en el gobierno y el Parlamento ucraniano.
Desde el inicio del conflicto con Rusia en 2022, Estados Unidos ha sido el principal proveedor de ayuda militar y económica para Ucrania. Sin embargo, la llegada de Trump a la Casa Blanca trajo consigo un giro en la estrategia diplomática, con el inicio de conversaciones directas entre Washington y Moscú, sin la participación de Ucrania ni de sus aliados europeos.
El nuevo acuerdo de explotación energética y minera se enmarca en este contexto. Trump ha insistido en que Estados Unidos debía recibir beneficios económicos concretos a cambio de su apoyo financiero durante la guerra. Aunque el borrador original otorgaba a Washington un control absoluto sobre la inversión en recursos ucranianos, la versión final flexibilizó estos términos, asegurando que los fondos generados sean reinvertidos en el desarrollo del país.
«El acuerdo sobre los minerales es solo una parte del asunto. Hemos escuchado en múltiples ocasiones de la administración estadounidense que es parte de un panorama más amplio», declaró Olha Stefanishyna, viceprimera ministra ucraniana a cargo de Justicia, en declaraciones a Financial Times.
El documento final establece que:
- Ucrania cederá el 50% de los ingresos provenientes de nuevas exploraciones de petróleo, gas y minerales estratégicos a un fondo de inversión.
- Estados Unidos participará en la gestión del fondo, pero sin un derecho automático sobre los ingresos.
- La explotación conjunta no afectará los recursos ya en operación por Naftogaz y Ukrnafta, las principales empresas estatales del sector energético ucraniano.
- Se excluye la exigencia de US$ 500.000 millones en ingresos que Trump reclamaba como compensación por la ayuda estadounidense.
- No hay menciones a un compromiso de seguridad o defensa por parte de Estados Unidos.
A pesar de estas modificaciones, el acuerdo deja abiertas muchas preguntas clave, como el tamaño de la participación estadounidense en el fondo y los términos específicos de la «propiedad conjunta», que deberán definirse en acuerdos futuros.
El gobierno de Zelensky deberá presentar el acuerdo ante el Parlamento ucraniano, donde se espera un debate acalorado entre oficialismo y oposición. Algunos legisladores han expresado su preocupación por la falta de compromisos de seguridad en el texto y el riesgo de que Ucrania termine dependiendo en exceso de inversiones extranjeras para la reconstrucción del país, publicó #LA17.
Desde la Casa Blanca, Karoline Leavitt, secretaria de prensa de Trump, reafirmó la importancia del tratado. «Es fundamental que se firme este acuerdo», aseguró, sin brindar detalles sobre el estado actual de las negociaciones.
El mandatario ucraniano viajará próximamente a Estados Unidos para reunirse con Trump y firmar oficialmente el acuerdo. Se espera que este encuentro sea clave para definir el futuro de la relación bilateral y el posicionamiento de Ucrania en el escenario internacional tras tres años de guerra.
«Esta será una oportunidad para que el presidente analice el panorama general y, después, podremos pensar en los próximos pasos», explicó un funcionario del gobierno ucraniano.