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A partir de hoy, solo las personas mayores de 60 años recibirán la vacuna de Astrazeneca sin restricciones en Alemania, a menos que los más jóvenes quieran hacerlo por su cuenta y riesgo tras aclararlo con su médico.

Así lo decidieron el martes por la noche los ministros de Salud del gobierno federal y las regiones. La decisión se tomó después de que volvieran a registrarse casos de trombosis venosas cerebrales en personas vacunadas.

El titular de Salud, Jens Spahn, y la canciller Angela Merkel reafirmaron en una rueda de prensa el martes por la noche el objetivo de ofrecer la vacunación a todos los ciudadanos para el final del verano europeo.

No obstante, Spahn hizo un llamamiento a todas las personas mayores de 60 años para que aprovechen la oferta de vacunación y aseguró que la vacuna es muy eficaz, especialmente para las personas mayores.

Merkel, por su parte, dijo que era una gran suerte el hecho de que hubiera diferentes vacunas disponibles. «Cuando me toque, me vacunaré, también con Astrazeneca», dijo la mandataria.

La resolución de los ministros de Salud, a la que ha tenido acceso dpa, establece que los estados federados deben poder incluir ahora a personas de entre 60 y 69 años en sus campañas de vacunación del medicamento de Astrazeneca.

«Esto da la oportunidad de vacunar a este grupo de edad particularmente vulnerable y numéricamente grande con mayor rapidez dada la creciente tercera ola», señala el documento.

En la actualidad, la vacunación se está llevando a cabo para los dos primeros grupos prioritarios, que abarcan a las personas de 70 años o más. Si los menores de 60 años eligen Astrazeneca, estas vacunas se administrarán generalmente en las consultas de los médicos de cabecera.

La decisión de los ministros se basó en una recomendación de la Comisión Permanente de Vacunación (Stiko), que se basa en los datos disponibles actualmente sobre la aparición de «efectos secundarios tromboembólicos raros pero muy graves».

Estos se produjeron entre cuatro y 16 días después de la vacunación, predominantemente en personas menores de 60 años. En Alemania, se conocen hasta ahora 31 casos de este tipo de coágulos sanguíneos tras la vacunación con Astrazeneca, según ha informado el estatal Instituto Paul Ehrlich (PEI), nueve de los cuales llevaron a la muerte.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha anunciado la suspensión de la vacuna contra el coronavirus, desarrollada por la farmacéutica AstraZeneca y la Universidad de Oxford, en el país.

En una rueda de prensa, el mandatario señaló que la medida fue tomada «por precaución» y estará vigente «hasta mañana por la tarde», cuando la Agencia Europea de Medicamentos (EMA, por sus siglas en inglés) publique su última guía sobre la vacuna.

«Por recomendación del [ministro de Salud francés] Olivier Véran, se decidió suspender el uso de la vacuna de AstraZeneca. Esperamos que la EMA publique un dictamen sobre el medicamento mañana por la tarde», detalló Macron.

Mientras tanto, Italia también ha confirmado que está suspendiendo el uso de la vacuna AstraZeneca en todo el país mientras espera un anuncio del regulador europeo.

La agencia de medicamentos de Italia, AIFA, señaló en un comunicado que la decisión se tomó en línea con otros países de la UE, enfatizando que se trata de una medida de precaución ya que no se había encontrado un vínculo causal entre los «eventos adversos graves» y la vacuna.

La medida se produce después de que la región del norte de Piamonte prohibiera el domingo el uso de un lote del fármaco tras la muerte de un maestro, que había recibido una dosis del lote el día anterior.

De esta manera, Francia e Italia son los últimos países en unirse a la creciente lista de naciones que han decidido suspender las inoculaciones con la vacuna de AstraZeneca ante los reportes de que algunas personas vacunadas desarrollaron coágulos sanguíneos. Poco antes, Alemania hizo un anuncio similar.

Respuesta de AstraZeneca

Por su parte, AstraZeneca comunicó el domingo pasado que no encontró pruebas de que su vacuna contra el coronavirus provoque un aumento del riesgo de la aparición de coágulos de sangre.

La empresa aseguró que llevó a cabo «una cuidadosa revisión» de todos los datos disponibles de más de 17 millones pacientes inoculados con su fármaco en la Unión Europea y el Reino Unido. Según subrayó la compañía, los resultados «no mostraron evidencia de un mayor riesgo de embolia pulmonar, trombosis venosa profunda o trombocitopenia, en ningún grupo de edad definido, género, lote o en ningún país en particular».

Dolencias previas

Algunos expertos señalan que debido a que las campañas de vacunación se están realizando primero para los individuos más vulnerables, es muy probable que esas personas ya estén sufriendo de dolencias previas, y por lo tanto es difícil comprobar que la vacuna es la responsable de algo que ocurre después.

Mientras, la portavoz de la Organización Mundial de la Salud, Margaret Harris, indicó la semana pasada que no hay razón para dejar de usar la vacuna contra el covid-19 de AstraZeneca.

Alemania se ha unido a la creciente lista de países que han decidido suspender las inoculaciones con la vacuna contra el coronavirus, desarrollada por la farmacéutica AstraZeneca y la Universidad de Oxford, ante los reportes de que algunas personas vacunadas desarrollaron coágulos sanguíneos.

El Ministerio de Salud alemán ha afirmado que la decisión se tomó como una «precaución» y por consejo del regulador nacional de vacunas, el Instituto Paul Ehrlich, que pidió una mayor investigación de los casos.

En un comunicado, el organismo señaló que la Agencia Europea de Medicamentos decidirá «si la nueva información afectará la autorización de la vacuna y cómo lo hará». Además, la declaración indicó que los coágulos de sangre reportados involucraban venas cerebrales, pero no especificó dónde ni cuándo ocurrieron los incidentes.

Varios países, como Austria, Estonia, Letonia, Lituania, Luxemburgo e Italia, han dejado de usar algunos lotes de la vacuna, mientras que Dinamarca, Noruega, Islandia, los Países Bajos, Bulgaria y Tailandia suspendieron esta semana la vacunación con ese fármaco.

Además, las autoridades irlandesas recomendaron detener temporalmente la vacunación con el fármaco.

Respuesta de AstraZeneca

Por su parte, AstraZeneca comunicó el domingo pasado que no encontró pruebas de que su vacuna contra el coronavirus provoque un aumento del riesgo de la aparición de coágulos de sangre.

La empresa aseguró que llevó a cabo «una cuidadosa revisión» de todos los datos disponibles de más de 17 millones pacientes inoculados con su fármaco en la Unión Europea y el Reino Unido.

Según subrayó la compañía, los resultados «no mostraron evidencia de un mayor riesgo de embolia pulmonar, trombosis venosa profunda o trombocitopenia, en ningún grupo de edad definido, género, lote o en ningún país en particular».

Dolencias previas

Algunos expertos señalan que debido a que las campañas de vacunación se están realizando primero para los individuos más vulnerables  y por lo tanto es difícil comprobar que la vacuna es la responsable de algo que ocurre después.

Mientras, la portavoz de la Organización Mundial de la Salud, Margaret Harris, indicó la semana pasada que no hay razón para dejar de usar la vacuna contra el covid-19 de AstraZeneca.

Fuente: RT.

En Europa debemos preocuparnos «ante la llegada de una tercera ola». Así lo reveló este miércoles Lothar Wieler, presidente del Instituto Robert Koch (RKI), el organismo nacional de control de enfermedades infecciosas de Alemania.

Wieler indicó que su país ya está entrando en una nueva tendencia creciente de casos, por lo que subrayó la importancia de que los países sigan cumpliendo las medidas anticovid, incluidas la reducción de contactos y el uso de mascarillas, informó la agencia de noticias AFP.

«Debemos vacunar al mayor número posible de personas cuanto antes, en caso contrario, los casos graves de la enfermedad superarán nuestras capacidades», dijo.

Según el jefe del instituto, la inmunización ya mostró su efecto, en particular, entre la población mayor en Alemania, donde se registró una disminución de los casos graves de la Covid-19.

No obstante, aún así existe un riesgo de que la situación salga de las manos si, por ejemplo, una u otra farmacéutica resulta incapaz de producir la cantidad suficiente de dosis o si los medios promueven el carácter peligroso de la vacunación.

En ese caso, Wieler no descaró que Alemania, así como toda Europa, pueda volver a las restricciones ya en la segunda mitad de este año.

Fuente: AFP

 

Desde el Gobierno buscan “contribuir significativamente al abastecimiento de la población mundial”.

El Gobierno alemán tiene grandes planes para ampliar la producción de vacunas contra el coronavirus en Alemania y contribuir al abastecimiento de dosis no solamente a otros países, sino especialmente a los más pobres, según declaró a DPA el secretario de Estado de Economía, Andreas Feicht.

“No estamos solos en el mundo, tenemos una gran responsabilidad en Europa y a nivel internacional, sobre todo con respecto a los países más pobres. Por lo tanto, nuestro objetivo es obtener vacunas ‘made in Germany’ a una escala que pueda contribuir significativamente al abastecimiento de la población mundial”, dijo el alto funcionario gubernamental.

Feicht asumió recientemente la dirección de un comité de secretarios de Estado del que depende un nuevo grupo de trabajo centrado en la producción de vacunas, que entrará en funcionamiento el lunes.

Su objetivo es colaborar con las empresas afectadas para facilitar la producción de vacunas. La lentitud con la que se inició la campaña de vacunación en Alemania fue objeto de amplias críticas.

«Una de las principales lecciones de la crisis es que tenemos que volver a reforzar la producción, especialmente de vacunas, productos médicos y precursores en Alemania y Europa”, dijo Feicht, que también añadió que era necesaria una mayor diversificación en las cadenas de suministro, y que esto también lo requería la propia industria.

En una primera fase de la pandemia del coronavirus, el Ministerio alemán de Economía puso en marcha programas para apoyar la producción de filtros y barbijos, que Feicht calificó como un gran éxito.

“Actualmente, la capacidad adicional para producir más de 2000 millones de mascarillas protectoras al año es posible gracias a los proyectos de inversión financiados por el Ministerio de Economía”, explicó.

El Comité de secretarios de Estado y el grupo de trabajo tienen tres objetivos generales, expresó Feicht: “A corto plazo, el objetivo es apoyar la producción de vacunas, su distribución en Alemania de modo que se puedan suministrar las dosis de vacunas necesarias, y que todos los ciudadanos que quieran vacunarse este año accedan a ellas”.

“La rapidez en la campaña de vacunación es, por supuesto, decisiva para las cuestiones de seguimiento, como por ejemplo las posibles relajaciones que afectan a la economía”, agregó.

Feicht también dijo que, a medio plazo, el objetivo es construir y reforzar una estructura industrial en Alemania y el resto de Europa que garantice el suministro de vacunas a la población.

“Y, en términos de política industrial, se trata de seguir ampliando la posición de Alemania en la investigación y producción de vacunas con tecnologías novedosas como la del ARN mensajero y asegurarla a largo plazo”, señaló.

El día que terminó la Segunda Guerra Mundial en Europa, cuando los nazis se rindieron en Berlín ante el Ejército Rojo, Stanley Rowland Coggan se arrodilló y dio las gracias mirando al cielo. Era el 8 de mayo de 1945, y hacía apenas 5 días que había dejado el Royal Sussex Hospital de Brigthon. Permaneció allí durante un mes, para curar las heridas recibidas en la última de sus 30 misiones como piloto de la Royal Air Force (RAF). Esa incursión sucedió el 3 de abril y debió aterrizar de emergencia su bombardero Lancaster -que “olía a aceite y municiones”- en Dover, Inglaterra, con su pierna izquierda casi destrozada.

Hoy, Stanley tiene 97 años. Los cumplió el 8 de enero. Vive en un primer piso de Lomas de Zamora junto a su hijo Danny. En su casa hay cascos y espadas vikingas y frases en danés, que recuerdan la sangre ancestral de quien fue su esposa, Klytia Beatriz Norma Von Borowski Rosenthal. Tiene clavado en la pared un platito con el escudo del Colegio San Albano de esa localidad -donde hizo la primaria-, una institución que aportó 127 ex alumnos para las tropas aliadas en el conflicto bélico. También está el diploma que la Corona Británica le entregó a su padre Norman por combatir en la Primera Guerra Mundial y, junto al mismo, el que le dieron el 6 de septiembre de 2018 en el Congreso de la Nación de la Argentina por su participación en la Segunda Guerra. En un cuadrito, a un lado, tiene las insignias que usó durante los combates. Pero su reliquia favorita es la maqueta de su avión preferido, el Halifax, uno de los dos que le tocó pilotear entre 1944 y 1945.

Es hora pico y el ruido del tránsito de los que regresan desde Capital por la tarde se cuela por la ventana abierta. Dentro, Stanley no se demora en asegurar que “La guerra es una de las peores cosas que existen”. Sin embargo, no se arrepiente de haber participado:

-Yo había visto, en la Diagonal Sur, frente al hotel Nogaró, desfiles de nazis argentinos. Hicimos lo que creímos mejor en ese momento. Terminamos con un dictador, con su destructiva manera de gobernar. Lo que hizo en Europa, Hitler lo quería hacer en todo el mundo. Y antes que viniera a Sudamérica, preferí ir a combatirlo allá. Había que agarrarlo en su propia cancha. Hacer lo mismo que nuestros padres en la guerra del 14. No podíamos permitir que los nazis ganaran. Yo participé para eliminarlo. Puse mi granito de arena. Pero a lo que hice de forma individual no le doy importancia. Desde Argentina fuimos tres mil personas a luchar…

De esa cantidad, la mayor parte fueron hijos de británicos nacidos en nuestro país, que viajaban como podían a Europa para combatir al nazismo. Murieron 237, incluidas 8 mujeres.

Su historia comienza cuando la familia Coggan llegó a la Argentina en 1903. Eran de Epworth, en el condado de Lincolnshire. Su abuelo, John, trabajaba como maquinista de locomotoras. Estaba casado con una escocesa llamada Gayle, que arribó un par de años después con dos hijos. Y su destino fue Remedios de Escalada, donde estaban los talleres del Buenos Aires Great Southern Railway, hoy Ferrocarril Roca. Allí nació Stanley, el 8 de enero de 1924, “en una casa de la calle Uriarte 235”, recuerda con una memoria envidiable.

Su relato lo lleva al hombre que lo inspiró toda su vida: “Mi padre, Norman, había combatido en la guerra del 14, en el Regimiento de Húsares de Caballería 18, donde la mayor parte de los caballos eran argentinos. Cuando terminó, regresó en 1919 a la Argentina y viajó a Mendoza, donde conoció a mi madre. Era socio de BAGS (Buenos Aires Great Southern), un club que estaba frente a la estación de Escalada, donde empecé a hacer deportes a los 3 años: tenis, rugby, fútbol, cricket y bowls (bochas inglesas). Allí hubo una gran pelea de box en el año ’27, donde combatió Firpo, que organizó mi tío Jack… En el año ’31 comencé la escuela en el St. Alban´s y el secundario lo hice en el Otto Krause, donde me recibí como Técnico mecánico industrial”.

-Usted combatió en la Royal Air Force. ¿Desde cuándo tiene amor por los aviones?

-¡Yo no sabía pilotear! El amor por los aviones llegó recién cuando ingresé en la RAF. Fíjese que después de la guerra no volé más un avión. Un poco porque después de mi último aterrizaje y mi estadía en el hospital me declararon “unfit for flying” (“no apto para volar”), y porque tampoco tuve necesidad ni me llamó la atención hacerlo como deporte o pasatiempo. Al llegar me ofrecieron un cargo como instructor en Córdoba, pero no acepté.

-¿Y por qué eligió volar entonces?

-Vea… Para mí, el mar es para disfrutar en las playas, y le tengo respeto. Así que no fui a la Marina. No me gusta el encierro, no quería estar en trincheras ni tanques, por eso no quería ir al Ejército. Entonces pensé: quiero estar cerca de Dios, yo sabía que me iba a ayudar porque soy creyente, juego para su equipo, jaja… Por él llegué a los 97 años. Y me decidí por la RAF, cuyo escudo dice “Per ardva ad astra” (“Ante la adversidad, hacia las estrellas”) y el Bomber Command, que tiene como leit motiv la frase “Strike hard, strike sure” (“Pega duro, pega seguro”).

En julio de 1942, Stanley se presentó en la Embajada Británica de Buenos Aires para ofrecerse como voluntario. Le dieron un pasaporte de aquella nacionalidad por ser hijo de ingleses y lo enviaron al hospital Británico para hacerse estudios. “Di categoria A1, apto”, cuenta.

Ese mismo mes terminó su aprendizaje para ser Técnico en Mantenimiento de locomotoras, vagones y coches. El 30 de noviembre finalizó el secundario en el Otto Krause. Todas las piezas fueron encajando como un rompecabezas, y el 10 de diciembre de 1942 partió hacia Inglaterra en el barco Moreton Bay. “Cuando me fui a la guerra, me vino a despedir el reverendo Charles Armour (De la Iglesia Presbiteriana Escocesa San Andrés de Temperley). ¡Era un gran jugador de rugby! Él me regaló una Biblia que siempre guardé en el bolsillo superior izquierdo de mi uniforme. Todavía la tengo”, recuerda, y sus ojos adquieren un brillo especial.

Sus 18 años los cumplió a bordo. En el viaje se hizo amigo del jefe de mozos, un tal Fred. “Me hizo la torta de cumpleaños… ¡y qué torta me hizo! En ese momento, sólo sabía que su apellido era Lennon… Con el tiempo me enteré que era el papá de John, que trabajaba en barcos mercantes”. Fue la primera vez que, sin saberlo, se cruzaría con personas o lugares relacionados con Los Beatles. Pero no la última.

Arribó al puerto de Avonmouth -cerca de Bristol- el 11 de enero de 1943. Cuatro días después viajó a Londres en tren y se presentó en la Royal Air Force. “Cuando llegamos, el primer lugar donde nos mandaron fue a una avenida llamada Abbey Road. Allí nos hicieron formar y pasamos cuatro o cinco noches en un caserón con rejas y doble entrada que había ahí. Muchos años después, ese lugar fue el estudio donde grabaron Los Beatles y se sacaron la famosa foto cruzando la calle”.

Fuente: Infobae

El gobierno de Alemania espera proveer vacunas contra el coronavirus a toda su población para fines del verano boreal, expresó hoy la canciller Angela Merkel tras una reunión con miembros del gabinete, jefes de regiones, representantes de la Unión Europea (UE) y empresas farmacéuticas.

«Mantenemos en vigor nuestra declaración de que podremos ofrecer la vacuna a todos los ciudadanos para finales del tercer trimestre, es decir, para finales del verano», confió Merkel.

El influyente diario Der Spiegel informó hoy que el Ejecutivo de Alemania espera recibir 323,5 millones de dosis de vacunas de varios fabricantes para finales de año de los fármacos de Pfizer/BioNTech, Moderna, AstraZeneca, Johnson&Johnson, CureVac y Sanofi-GSK.

Alemania suma más de 2,23 millones de casos y 57.411 fallecimientos, según el último reporte sanitario citado por la agencia de noticias Sputnik.

Austria

En tanto, el gobierno de Austria anunció la merma de las restricciones con la reapertura de los comercios no esenciales, siempre utilizando tapabocas del tipo FFP2, y la reanudación controlada de la actividad educativa en los colegios.

La decisión se adoptó tras mantener consultas con los presidentes de las regiones, con la oposición y con expertos, precisó el canciller Sebastian Kurz en conferencia de prensa.

La capital Viena y Baja Austria retomarán las clases de primaria el 8 de febrero, mientras que el resto de regiones comenzarán la actividad una semana después.

Los institutos funcionarán por turnos: lunes y martes y miércoles y jueves, mientras que los viernes no habrá clase presencial.

Los comercios no esenciales también podrán reabrir a partir del lunes próximo, siempre respetando las medidas sanitarias preventivas, reseñó la agencia de noticias Europa Press.

Museos, bibliotecas y zoológicos también podrán reabrir al igual que servicios que requieren de un contacto estrecho tales como las peluquerías, siempre que los clientes muestren una prueba negativa realizada de menos de 48 horas.

Además podrán reunirse personas de dos hogares distintos, aunque se mantendrá el toque de queda entre las 20 y las 6, y se endurecerán las sanciones para quien lo incumpla.

Austria redujo drásticamente los contagios con el confinamiento hasta cifras de unos 1.500 nuevos casos al día, lejos de los más de 9.000 registrados en plena segunda ola, el pasado mes de noviembre.

Dinamarca

Dinamarca, por su lado, permitirá que los niños desde preescolar hasta cuarto grado de primaria regresen a las aulas de forma presencial desde el lunes próximo, debido a un descenso en el número de contagios diarios.

«Nuestro objetivo con el cierre masivo era acabar con la infección y conseguir algo de aire en nuestros hospitales; ahora podemos afirmar que realmente ha tenido éxito», justificó el ministro de Salud, Magnus Heunicke.

El funcionario remarcó no obstante que el resto de medidas restrictivas vigentes no presentará cambios. «Debemos recordar que Dinamarca sigue cerrado», advirtió, tras enfatizar que la la población no puede relajar su comportamiento en ninguna otra área.

La ministra de Infancia y Educación, Pernille Rosenkrantz-Theil, celebró la vuelta a las aulas de los alumnos más pequeños y lamentó que, por el momento, las autoridades sanitarias no pueden recomendar la vuelta de la totalidad de los estudiantes.

El gobierno anunció la semana pasada una extensión de las limitaciones impuestas a finales de 2020, hasta el 28 de febrero.

Entre ellas destacan el cierre de las instalaciones para realizar compras y que bares, restaurantes y cafeterías sólo pueden operar para ofrecer productos para llevar. Hasta el momento, Dinamarca contabiliza cerca de 200.000 contagios y más de 2.100 víctimas mortales.

 

Francia y Alemania han planteado amenazar con acciones legales a AstraZeneca si la farmacéutica favorece a otros países sobre la UE a la hora de distribuir la vacuna contra el covid-19 que la compañía ha desarrollado conjuntamente con la Universidad de Oxford.

Así, el secretario de Estado francés para Asuntos Europeos, Clément Beaune, declaró que AstraZeneca podría enfrentarse a «penas o sanciones» si se determina que ha dado prioridad a los pedidos de la vacuna de otros países.

«Estas son acusaciones graves, por lo que no se hace a la ligera. No estoy diciendo que haya un problema, pero si hay un problema y [AstraZeneca] ha favorecido a otros destinos, a otros países —por ejemplo, al Reino Unido— antes que a nosotros, entonces defenderemos nuestros intereses», señaló Beaune durante una entrevista con Radio J emitida este domingo.

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«Nuestros contratos deben ser respetados. Respetar los contratos no es un compromiso moral, es un compromiso legal. Se pueden aplicar penas o sanciones en todos los contratos», dijo el alto cargo, agregando que la investigación al respecto aún está en curso.

Comentarios similares hizo el ministro de Economía y Energía de Alemania, Peter Altmaier. «Si resulta que empresas individuales no están cumpliendo con sus obligaciones, se debe tomar una decisión sobre las consecuencias legales», declaró el ministro al periódico Die Welt este domingo. «Bajo ninguna circunstancia se debe dar preferencia a otro país antes que a la UE», aseveró.

Previamente, AstraZeneca, que tiene suscrito con el bloque europeo uno de los principales contratos de abastecimiento de vacunas contra el covid-19 en la región, anunció de manera imprevista reducir de 80 millones a 31 millones las dosis a entregar en el primer trimestre de 2021 alegando problemas de producción en una de las dos fábricas que tiene dentro del bloque, concretamente en Bélgica y Alemania.

Los funcionarios de la UE pidieron a la empresa que desviara al bloque las vacunas fabricadas en el Reino Unido. La UE también sospecha que el gigante farmacéutico prioriza sus contratos con otras naciones, como el Reino Unido, a sus expensas.

Sin embargo, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció este domingo que las partes han logrado algunos avances en la resolución de la situación y que AstraZeneca acordó «ampliar su capacidad de fabricación en Europa» y «entregar nueve millones de dosis adicionales en el primer trimestre» del año, elevando la cantidad total de dosis a ser entregadas durante ese período de 31 millones a 40 millones.

Más de 8000 personas serán evacuadas hoy en la ciudad alemana de Gotinga, en la parte central del país, para permitir la desactivación de cuatro bombas pertenecientes a la Segunda Guerra Mundial.

Las autoridades anunciaron que pusieron a disposición alojamientos para aquellos residentes que no puedan quedarse con amigos o familiares.

La empresa ferroviaria Deutsche Bahn informó que la estación central de trenes de Gotinga, situada en uno de los principales ejes norte-sur del país, permanecerá cerrada durante parte del día, por lo que los trenes de paso serán desviados.

Las autoridades sospechan que existen cuatro bombas de la Segunda Guerra Mundial sin explotar en una obra cercana a la estación ferroviaria. Su desactivación podría demorarse hasta mañana por la noche.

En Alemania es frecuente que se descubran artefactos explosivos del conflicto mundial durante excavaciones en obras. La desactivación puede ser peligrosa y, en ocasiones, ha causado heridos e incluso víctimas mortales.

En junio de 2010, tres miembros de un equipo de desactivación de bombas murieron y seis personas resultaron heridas cuando un artefacto de la Segunda Guerra Mundial explotó en la propia Gotinga mientras se intentaba desactivarlo.

El piloto alemán Samy Kramer ha trazado una jeringuilla gigante en el cielo, sobrevolando 200 kilómetros para recordar a la gente el inicio de la campaña de vacunación contra el COVID-19 que ha comenzado este domingo en casi todos los países de Europa.

El piloto de 20 años trazó la ruta que necesitaría tomar en un dispositivo GPS antes de volar cerca del lago Constanza en el sur de Alemania. La ruta en forma de jeringa apareció en el sitio de Internet flightradar24. «Todavía hay muchas personas que se oponen a la vacunación y mi acción puede ser un recordatorio para que piensen en el tema, para que las cosas se muevan», dijo Kramer a Reuters TV el domingo.

«Quizás también fue un pequeño signo de alegría, porque la industria de la aviación se ha visto muy afectada por la pandemia», añadió Kramer.

Alemania ha iniciado oficialmente su campaña de vacunación contra el COVID-19 este domingo. Aunque fue la señora Kwoizalla la primera en recibir la primera dosis de la vacuna desarrollada por la farmacéutica alemana BioNTech, asociada a la estadounidense Pfizer. La vacunación continúa este domingo y ya han sido vacunados 40 residentes y 10 empleados de la residencia de Halberstadt.

El gobierno federal planea distribuir más de 1,3 millones de dosis de vacunas a las autoridades de salud locales para finales de este año y alrededor de 700.000 cada semana a partir de enero.