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Del 3 al 7 de mayo se desarrollarán diferentes actividades para promover hábitos alimentarios y conocer la importancia sobre el cuidado y la prevención.

El 5 de mayo se conmemora el Día Internacional de la Enfermedad Celíaca, instituido con el fin de difundir esta patología y promover la búsqueda de soluciones para las personas afectadas. En ese marco, desde la Dirección de Inspecciones Municipales, organizan la semana de concientización sobre la enfermedad celiaca.

Del 3 al 7 de mayo habrá actividades virtuales con el objetivo de dar a conocer la importancia sobre el cuidado, la prevención y promover hábitos alimentarios y vida saludable. Incluye charlas, clase de cocina y además, se realizarán publicaciones sobre el tema a través de las redes sociales del Municipio.

ENFERMEDAD CELÍACA

Es la intolerancia total y permanente al gluten, la proteína presente en los cereales trigo, avena, cebada y centeno (TACC). Cuando una persona celíaca consume algún alimento con gluten, su intestino se daña y se vuelve incapaz de absorber nutrientes necesarios para mantener saludable el organismo.

En la actualidad, es considerada la enfermedad intestinal crónica más frecuente, se estima que en el país cada 100 personas hay 1 celíaco.

Las características propias de la enfermedad condicionan la calidad de vida de las personas afectadas y de sus familias. Una vez diagnosticada, su tratamiento consiste únicamente en una dieta estricta de Alimentos Libres de Gluten (ALG), que deberá mantenerse de por vida.

CRONOGRAMA

El martes 4 de mayo a partir de las 19 horas, tendrá lugar la charla “Hablemos de celiaquía” a cargo de la Licenciada Leonela Baños. Síntomas y diagnóstico, tratamiento, identificación de alimentos sin TACC y contaminación cruzada son algunos de los temas a desarrollar.

El miércoles 5 de mayo a las 19 horas, la Licenciada en Nutrición Claudia Espinoza, brindará la charla “Celiaquía y Nutrición”, en la que se tratará los reemplazos para mantener una alimentación nutritiva, dietas sin TACC y sustitutos del trigo, entre otras cosas.

Ambas charlas se brindarán través de la plataforma virtual Google Meet. Las personas interesadas deberán solicitar el link enviando un mail a [email protected]

El viernes 7 de mayo, en las redes de la Municipalidad de Puerto Madryn, se publicará una clase de cocina sin TACC organizada en conjunto con Unamesa.

Las actividades son gratuitas y abiertas a la comunidad.

Canadá informó este miércoles el fallecimiento de una sexta persona como consecuencia de una misteriosa enfermedad neurológica que también afecta a otras 44 personas en el este del país y cuya existencia solo se comunicó en marzo pasado.

El primer caso de la enfermedad se remonta a 2015 aunque no fue identificado hasta este año. Las autoridades sanitarias del país detectaron hace seis años a un grupo de pacientes con el síndrome neurológico en la provincia de Nueva Brunswick, en el este del país.

Sin embargo, la existencia de la enfermedad recién se hizo pública el 17 de marzo de 2021 en un informe de las autoridades sanitarias de Nueva Brunswick que se filtró a los medios de comunicación.

Los síntomas de la enfermedad son, entre otros, espasmos musculares, pérdida de memoria, atrofia, problemas de visión y el rápido desarrollo de demencia. Las autoridades médicas descartaron que la misteriosa enfermedad esté relacionada con priones, proteínas mal plegadas que causan dolencias neurológicas como la de Creutzfeldt-Jakob, que en el ganado deriva en el llamado mal de las vacas locas.

Aunque los investigadores no identificaron la causa de la enfermedad, la Agencia de Sanidad Pública de Canadá señaló en marzo que podría ser una enfermedad totalmente nueva causada por algún tipo de exposición a una toxina presente en el medioambiente.

De momento, las autoridades canadienses ofrecieron escasa información sobre las víctimas aunque sí indicaron que la enfermedad afecta a personas de todas las edades, según señaló la CBC, la cadena pública de radio y televisión.

La distribución geográfica tampoco fue precisada aunque las informaciones publicadas hasta el momento concentran los casos detectados en la península acadiana, una región situada a orillas del Atlántico, y al norte de la localidad de Moncton, la mayor ciudad de Nueva Brunswick.

En declaraciones a CBC, Yvon Godin, alcalde de una pequeña localidad de la península acadiana, señaló que la falta de información pública está causando ansiedad y que «necesitamos saber, tan pronto como sea posible, lo que está causando esta enfermedad»

Fuente: Página 12

No es que la intención del gobierno de Chubut de desarrollar la minería en la meseta central concite conflicto social, este está instalado desde hace años. La cuarta provincia en exportaciones del país con recursos que harían la envidia de más de una nación y medio millón de habitantes tiene empleados que cobran “cuando hay”. Una pobreza atroz, que con la pandemia alcanzará cerca de la mitad de su población, desbarata el argumentario fisiócrata. Se produce 12 veces más energía que la consumida y hay localidades sin luz, o más cara que en las regiones que no producen. La causa es un misil al corazón pro minería. La lana se exporta sucia, el petróleo crudo, la pesca sin procesar, la madera en rollizos. Cuando no se genera valor agregado vía eslabonamientos, no hay redistribución de empleo y recursos en actividades afines, se habla de Enclave, rasgo de las explotaciones en Argentina que duran lo que el mineral.

Las mineras que juran evitarlo y cuyas prácticas varían según sean la casa o la visita tienen un récord de graves conflictos socioambientales en países en desarrollo; la interesada en la región confirma la regla. En un territorio con déficit hídrico de origen y desertificación agravada por un cambio climático que augura extremar la seca, el acuífero Sacanana, fuente del proyecto Navidad, megademandante de agua, es una reserva vital para una provincia en la que el 50% de la población depende de la cuenca del Chubut, que se promete intangible mientras la apertura incluye explotación de uranio próximo de su ribera y su lixiviación acerca metales pesados y radiactivos a la cuenca. Imposible no pensar en Veladero. Se dice que la separación del metal en dique de cola se haría por flotación sin cianuro, contrapeso escaso para sostener el oxímoron de “minería sustentable” que, más allá de Suecia –que abrió una discusión ética sobre la conveniencia que su fondo de pensión, que financia mineras en Latinoamérica, siguiera invirtiendo en “el desastre”–, con infinitas reservas hídricas y responsabilidad socioambiental escandinava, no suma acólitos.

Más aun en el contexto del compromiso global contra el aumento de emisiones y de experiencias conflictivas aun en países desarrollados como Australia. El relato pro minería nos dice que esta vez sí será sustentable, para ello no solo se abstrae de singularidades geográficas sino también de que el riesgo de que el material tóxico, liberado por la voladura de secciones de litósfera, cargado y depositado a distancia por condiciones únicas de viento, afecte pueblos y ecosistemas. Supone paquetes técnicos y un nivel de inversión de recursos extemporáneos a nuestra realidad. Opera sobre la representación abstracta y distorsiva de nuestra relación con el ambiente invisibilizando lo esencial: una minera no solo impacta in situ, alcanza escalas espaciales y temporales vastas, por eso es cuestionable hablar de “zonificación” como una cerca. Un riguroso informe interdisciplinar del Cenpat-Conicet realizado por científicos “baqueanos” en la problemática de la región sugiere el retiro del 128/20 que habilita minería.

El conflicto con el ambiente es primeramente social: una explotación en una cuenca, que no solo es el río sino el territorio que drena en él, moviliza relaciones de complementariedad y conflicto entre actores, sean o no conscientes del mismo, contiguos o lejanos vinculados a esta por sus intereses. Ganadores y perdedores. Dos asuntos para decidir viabilidad: los primeros habrán de superar a los últimos; tal criterio no basta si no se pondera la naturaleza del vínculo de los perdedores con la nuevas condiciones ambientales y se toman recaudos para evitar irreparables costos, algo que jamás ocurrió en el país. La mejor síntesis de lo dicho, una pancarta que rezaba: “No somos Greenpeace, somos la ballena”. La inducción arroja una verdad probabilística que se da por repetición de resultados frente a la misma acción, nos es vital para sobrevivir. Debería advertirlo un Presidente que priorizó la salud por encima de todo durante la pandemia y ahora se suma a una iniciativa que la expone.

Michael Ryan, director ejecutivo del Programa de Emergencias Sanitarias de la Organización Mundial de la Salud, señaló este lunes durante una sesión informativa que el covid-19 podría convertirse en una enfermedad endémica, es decir, un padecimiento que por largo tiempo afecte constantemente a las poblaciones humanas.

«Siempre existe el riesgo de que esta o aquella enfermedad se vuelva endémica», apuntó Ryan, para explicar que actualmente hay una serie de factores que dificultan la erradicación del covid-19, entre los que destacó su presencia «en casi todos los países del mundo», así como la imposibilidad de «implementar medidas integrales a largo plazo para contener y controlar la enfermedad».

Asimismo, advirtió que la disponibilidad de la vacuna contra el SARS-CoV-2 en un futuro cercano «no será suficiente para detener la transmisión [del virus]», por lo que se estima que continúe extendiéndose.

Del mismo modo, recordó que en la historia de la humanidad solo se ha logrado erradicar una enfermedad, la viruela, motivo por el cual «la disponibilidad de la vacuna y la voluntad de erradicar» al coronavirus «no garantizan el éxito».

Sin embargo, aseguró que gracias a la efectividad de las vacunas desarrolladas hasta el momento, es posible reducir la tasa de mortalidad, así como el impacto que la enfermedad puede causar en la sociedad, especialmente entre los grupos más vulnerables.

De acuerdo a los datos ofrecidos por la Universidad Johns Hopkins, desde el inicio de la pandemia se han registrado a nivel mundial más de 99,6 millones de contagios por SARS-CoV-2, así como un número de fallecimientos superior a los 2,1 millones por tal causa.

Fuente: Actualidad RT

El polémico fallo que ordenó al Sanatorio Otamendi administrarle dióxido de cloro a un paciente con coronavirus puso en alerta a la comunidad médica y científica de la Argentina. Es que la sustancia no está autorizada como medicamento en el país e incluso está desaconsejada por organismos internacionales. Actualmente hay cientos de estudios en marcha sobre posibles tratamientos contra la enfermedad, pero solo hay uno que posee la aprobación de emergencia de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT): el suero hiperinmune de caballo. Este último está desaconsejado en pacientes que estén en estado grave.

No existe aún un tratamiento con evidencia científica que se pueda aplicar a todos los pacientes con coronavirus. En la Argentina, hay 15 medicamentos que, en este momento, cuentan con ensayos clínicos autorizados por la ANMAT. Es decir, que se encuentran bajo estudio para comprobar su eficacia contra la enfermedad.

Sobre los posibles tratamientos para el coronavirus, Hugo Luján, doctor en Ciencias Químicas, investigador del Conicet y director del Centro de Investigación y Desarrollo en Inmunología y Enfermedades Infecciosas (Cidie) explicó a TN.com.ar que la enfermedad debe considerarse “en dos partes”. En la primera etapa de la infección viral, una proteína bloquea la respuesta inmune del organismo: lo único que podría funcionar en esta instancia es el suero hiperinmune o el plasma de convalecientes, que se usa solo bajo protocolo.

“Posteriormente, con la enfermedad avanzada, lo que viene es una respuesta adaptativa, específica para el coronavirus”, explicó. En esa instancia, las recomendaciones oficiales, que se encuentran bajo constante revisión, apuntan al uso de dexametasona en pacientes con compromiso respiratorio grave y aspirinas “para evitar la coagulación en la sangre”. “Eso es todo lo que hay”, dijo.

Ante la gran cantidad de información que circula sobre productos que servirían para paliar la enfermedad, los científicos aconsejan apegarse a la palabra de los profesionales de la salud de confianza. “No hay que salir a buscar, ante la desesperación, médicos que quieran dar una salvación”, aseguró Luján. En el mismo sentido se manifestó el médico infectólogo Ricardo Teijeiro, quien agregó que, ante la duda, ellos tienen la obligación de explicarle al paciente “si la droga que se va a usar está autorizada o es de investigación”.

Suero hiperinmune de caballo, el único autorizado por la ANMAT
El tratamiento para coronavirus con suero hiperinmune equino es el único registrado y autorizado para uso de emergencia por la agencia regulatoria de la Argentina, la ANMAT. Se trata del primer medicamento desarrollado por investigadores argentinos para el tratamiento de la enfermedad. Desde esta semana, está disponible para uso hospitalario y bajo prescripción para las clínicas, obras sociales, prepagas o Ministerios de Salud que lo soliciten.

Demostró reducir en un 45% la mortalidad, en un 24% la necesidad de internación en terapia intensiva y en un 36% el requerimiento de asistencia respiratoria mecánica en pacientes con enfermedad moderada a severa. El estudio clínico sobre 242 pacientes adultos, de 18 a 79 años, permitió comprobar “de manera contundente” que el medicamento es “muy seguro y sus efectos adversos, muy leves”.

Los anticuerpos policlonales equinos se utilizan hace años para tratar emergencias médicas, según explicó el cardiólogo, especialista en hipertensión pulmonar y trasplante de pulmón y corazones Sergio Perrone. El uso más conocido es en la intoxicación por toxina tetánica, pero también se emplea para el envenenamiento por mordedura de serpientes o picaduras de alacrán, exposición al virus de la rabia y para el tratamiento de enfermedades infecciosas como la influenza aviar.

Tras la recomendación de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (SATI) de evitar el uso del suero equino en pacientes en estado grave de salud, desde Inmunova, el laboratorio a cargo de su elaboración, explicaron que la aplicación del medicamento no se analizó en pacientes que requerían asistencia respiratoria mecánica o que se encontraban internados en UTI. “Su eficacia no ha sido estudiada en esta población”, indicaron.

Más allá de eso, resaltaron que el medicamento “demostró un perfil de seguridad positivo”: “No se registraron eventos adversos serios relacionados con su aplicación y en ningún caso hubo que discontinuar el tratamiento”. “Los datos y resultados del estudio clínico de Fase 2/3 han sido presentados a la comunidad médica y científica y han sido enviados a publicación a una revista científica internacional para su evaluación por pares”, agregaron.

A nivel mundial, se realizan ensayos clínicos con sueros equinos en Brasil, México y Costa Rica, aunque se encuentran “menos avanzados” que en el país. La elaboración de suero en la Argentina fue un trabajo de articulación público-privada encabezado por el laboratorio Inmunova y el Instituto Biológico Argentino (BIOL), la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud “Carlos Malbrán” (Anlis), con la colaboración de la Fundación Instituto Leloir (FIL), Mabxience, Conicet y la Universidad Nacional de San Martín (Unsam).

Plasma de convalecientes

Hace un siglo, los médicos filtraron plasma de la sangre de pacientes que se habían recuperado de la gripe. El llamado plasma convaleciente, rico en anticuerpos, ayudó a las personas a combatir la enfermedad. Desde el comienzo de la pandemia, los investigadores prueban esta misma estrategia contra el coronavirus.

En la Argentina, se encuentra bajo investigación y se usa solo en centros autorizados que forman parte de los ensayos clínicos, según explicó a este medio Teijeiro. “Su aplicación se rige bajo las condiciones del protocolo, que dice cuáles son los criterios de inclusión de un paciente. Si la persona está en una institución que forma parte del análisis, se puede aplicar, sino hay que hacer una solicitud especial”, precisó.

El dióxido de cloro está desaconsejado y es peligroso

Las autoridades sanitarias y los médicos llevan meses advirtiendo sobre los peligros que conlleva el uso del dióxido de cloro, pero la creencia volvió a reflotar a raíz de un polémico fallo judicial que obligó a un sanatorio a suministrar la sustancia por pedido de un paciente, quien finalmente murió. Tanto la ANMAT como la SADI aconsejaron no consumir productos que contengan la sustancia u otras relacionadas (clorito de sodio, hipoclorito de sodio, lavandina) porque no hay evidencia científica sobre su eficacia y la ingesta o inhalación de estos podría ocasionar graves efectos adversos. La recomendación se hizo en base al informe de 2020 de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Fuente: TN

Mostrando los primeros síntomas de fiebre hemorrágica, una paciente se sienta tranquilamente en su cama, discute con dos niños pequeños desesperados por huir de la habitación del hospital que tiene forma de celda en Ingende, una ciudad remota en la República Democrática del Congo.

Están esperando los resultados de una prueba de ébola.

La paciente solo puede comunicarse con sus familiares a través de una ventana de observación de plástico transparente. Su identidad es secreta, para protegerla de ser condenada al ostracismo por los lugareños que le temen a la infección por ébola. A sus hijos también los examinaron pero, por ahora, no muestran síntomas.

Hasta el momento, hay una vacuna y un tratamiento para el ébola, que han reducido la tasa de mortalidad.

Pero la pregunta en el fondo de la mente de todos es: ¿Qué pasa si esta mujer no tiene ébola? ¿Qué pasa si, en cambio, ella es la paciente cero de la «Enfermedad X», la primera infección conocida de un nuevo patógeno que podría barrer el mundo tan rápido como el covid-19, pero que tiene una tasa de mortalidad del 50% al 90% del ébola?

El doctor Dadin Bonkole trabaja en la zona roja del ébola del Hospital Ingende.

«Todos tenemos que tener miedo», dijo el médico de la paciente, el Dr. Dadin Bonkole. «El ébola era desconocido. El covid era desconocido. Tenemos que tener miedo de nuevas enfermedades».

La Enfermedad X, una amenaza para la humanidad
La humanidad enfrenta un número desconocido de virus nuevos y potencialmente fatales que emergen de las selvas tropicales de África, según el profesor Jean-Jacques Muyembe Tamfum, quien ayudó a descubrir el virus del Ébola, en 1976, y ha estado en la primera línea de la búsqueda de nuevos patógenos desde entonces.

«Ahora estamos en un mundo donde surgirán nuevos patógenos», le dijo a CNN. «Y eso es lo que constituye una amenaza para la humanidad».

Cuando era un joven investigador, Muyembe tomó las primeras muestras de sangre de las víctimas de una misteriosa enfermedad que causó hemorragias y mató a aproximadamente el 88% de los pacientes y el 80% del personal que trabajaba en el Hospital de la Misión de Yambuku cuando se descubrió la enfermedad.

Los viales de sangre se enviaron a Bélgica y Estados Unidos, donde los científicos encontraron un virus en forma de gusano. Lo llamaron «Ébola», por el río cercano al brote en el país que entonces se conocía como Zaire.

La identificación del ébola se basó en una cadena que conectaba las partes más remotas de las selvas tropicales de África con laboratorios de alta tecnología en Occidente.

Ahora, Occidente debe confiar en los científicos africanos en el Congo y en otros lugares para actuar como centinelas para advertir contra futuras enfermedades.

En Ingende, los temores de encontrarse con un virus nuevo y mortal siguieron siendo muy real incluso después de la recuperación del paciente que mostraba síntomas que se parecían al ébola. Sus muestras se analizaron en el lugar y se enviaron al Instituto Nacional de Investigaciones Biomédicas (INRB) del Congo en Kinshasa, donde se realizaron más pruebas para detectar otras enfermedades con síntomas similares. Todo salió negativo, la enfermedad que la afectó sigue siendo un misterio.

Hablando exclusivamente con CNN en la capital de la República Democrática del Congo, Kinshasa, Muyembe advirtió sobre muchas más enfermedades zoonóticas, aquellas que saltan de los animales a los humanos, por venir.

La fiebre amarilla, diversas formas de influenza, rabia, brucelosis y la enfermedad de Lyme se encuentran entre las que se transmiten de los animales a los humanos, a menudo a través de un vector como un roedor o un insecto.

Estos han causado epidemias y pandemias antes.

El VIH surgió de un tipo de chimpancé y se transformó en una plaga moderna mundial. El SRAS, el MERS y el virus que causa el covid-19, conocido como SARS-CoV-2, son todos coronavirus que saltaron a los humanos desde «reservorios» desconocidos. Este último es un término que usan los virólogos para los huéspedes naturales del virus, en el reino animal. Se cree que el covid-19 se originó en China, posiblemente en murciélagos.

¿Piensa Muyembe que las pandemias futuras podrían ser peores que el covid-19, más apocalípticas?

«Sí, sí, eso creo», dijo.

Nuevos virus en aumento
Desde que se identificó la primera infección de animal a humano, la fiebre amarilla, en 1901, los científicos han encontrado al menos otros 200 virus conocidos por causar enfermedades en humanos. Según una investigación de Mark Woolhouse, profesor de Epidemiología de Enfermedades Infecciosas en la Universidad de Edimburgo, se están descubriendo nuevas especies de virus a un ritmo de tres a cuatro por año. La mayoría de ellos proceden de animales.

Los expertos dicen que el número creciente de virus emergentes es en gran parte el resultado de la destrucción ecológica y el comercio de vida silvestre.

A medida que desaparecen sus hábitats naturales, los animales como ratas, murciélagos e insectos sobreviven donde los animales más grandes son exterminados. Pueden vivir junto a los seres humanos y con frecuencia se sospecha que son los vectores que pueden transmitir nuevas enfermedades a los humanos.

Un barco de pasajeros se detiene para descansar en las costas de Ingende. Estos barcos pueden tardar semanas en llegar río abajo hasta Kinshasa.

Los científicos han relacionado los brotes de ébola anteriores con una fuerte incursión humana en la selva tropical. En un estudio de 2017, los investigadores utilizaron datos satelitales para determinar que 25 de los 27 brotes de ébola ubicados a lo largo de los límites del bioma de la selva tropical en África central y occidental, entre 2001 y 2014, comenzaron en lugares que habían experimentado deforestación unos dos años antes. Agregaron que los brotes zoonóticos de ébola aparecieron en áreas donde la densidad de población humana era alta y donde el virus tiene condiciones favorables, pero que la importancia relativa de la pérdida de bosques es parcialmente independiente de estos factores.

En los primeros 14 años del siglo XXI, un área mayor que el tamaño de Bangladesh fue talada en la selva tropical de la cuenca del río Congo.

Las Naciones Unidas han advertido que si continúan las tendencias actuales de deforestación y crecimiento de la población, la selva tropical del país puede haber desaparecido por completo para fines de siglo. Mientras eso sucede, los animales y los virus que portan chocarán con las personas de formas nuevas y a menudo desastrosas.

Pero no tiene por qué ser así.

Los costos de la pandemia
Un grupo multidisciplinario de científicos con sede en Estados Unidos, China, Kenya y Brasil ha calculado que una inversión global de US$ 30.000 millones al año en proyectos para proteger las selvas tropicales, detener el comercio de vida silvestre y la agricultura sería suficiente para compensar el costo de prevenir futuras pandemias.

En un artículo de la revista Science, el grupo dijo que gastar US$ 9.600 millones al año en esquemas globales de protección forestal podría conducir a una reducción del 40% en la deforestación global en áreas en el mayor riesgo de propagación del virus. Esto podría incluir incentivar a las personas que viven en los bosques y se ganen la vida con ellos, y prohibir la tala generalizada y la comercialización del comercio de vida silvestre.

Un programa similar en Brasil condujo a una disminución del 70% en la deforestación entre 2005 y 2012, dijeron los científicos.

Si bien US$ 30.000 millones al año puede parecer mucho, los científicos argumentan que la inversión se amortizaría rápidamente. La pandemia de coronavirus le costará a Estados Unidos solamente un estimado de US$ 16 billones durante los próximos 10 años, según los economistas de Harvard David Cutler y Larry Summers, exsecretario del Tesoro de Estados Unidos. El FMI estima que, a nivel mundial, la pandemia costará US$ 28 billones en producción perdida entre 2020 y 2025, en relación con las proyecciones prepandémicas.

Mercado de carne de animales silvestres en el puerto de Kinshasa. Aquí se vende pescado ahumado.

La «Enfermedad X»
La «Enfermedad X» puede estar desapareciendo dentro de cualquiera de estos animales, traídos a la metrópoli por personas pobres que sirven los gustos de los ricos para comidas exóticas y mascotas.

«La carne de animales silvestres aquí, en las áreas urbanas, a diferencia de la idea errónea popular, no es para los pobres, es para los ricos y privilegiados, por lo que hay funcionarios de alto rango que creen en la superstición de que si se consume cierto tipo de carne de animales silvestres, te dará fuerza», dijo Cassinga. También hay personas que lo consumen como símbolo de estatus. Pero también en los últimos 10 a 20 años hemos experimentado una afluencia de expatriados, principalmente del sudeste asiático, que demandan comer ciertos tipos de carne como tortugas, serpientes, primates».

Los científicos han relacionado previamente este tipo de mercados húmedos con enfermedades zoonóticas. El virus de la influenza H5N1, conocido como gripe aviar, y el SRAS emergieron de ellos. No se ha confirmado el origen exacto del coronavirus que causa covid-19. Pero la mayor sospecha sobre su origen ha recaído en los mercados «húmedos» donde se venden y sacrifican animales vivos para obtener carne.

La comercialización de carne de animales silvestres es una ruta potencial de infección. También es un síntoma de la devastación de la selva tropical del Congo, la segunda más grande del mundo después del Amazonas.

La mayor parte de la destrucción es impulsada por los agricultores locales, que dependen económicamente del bosque: el 84% de la tala de bosques es para hacer espacio para la agricultura a pequeña escala.

Sin embargo, las técnicas de tala y quema utilizadas por los lugareños aumentan la exposición humana a este territorio una vez virgen y sus animales salvajes, un factor de riesgo importante para la enfermedad.

«Si vas al bosque … cambiarás la ecología; y los insectos y las ratas dejarán este lugar y vendrán a las aldeas … entonces esta es la transmisión del virus, de los nuevos patógenos», dijo Muyembe.

Descubriendo un virus nuevo
De regreso en el Hospital Ingende, los médicos usan todo el equipo de protección que se puede encontrar: gafas, overoles amarillos de riesgo biológico, guantes dobles cerrados con cinta adhesiva, capuchas sobre la cabeza y los hombros, chanclos sobre los zapatos y máscaras faciales complejas.

Todavía les preocupa que la paciente de la que hablamos al principio pueda estar mostrando síntomas de una enfermedad similar al ébola que no es, de hecho, ébola. Puede ser un virus nuevo, también puede ser una de las muchas enfermedades que afligen a las personas aquí y que ya son conocidas por la ciencia, pero ninguna de las pruebas realizadas aquí ha explicado su fiebre alta y diarrea.

«Recibimos casos que se parecen mucho al ébola, pero luego, cuando hacemos las pruebas, dan negativo», dijo el jefe de Servicios Médicos en Ingende, Dr. Christian Bompalanga.

«Tenemos que realizar exámenes adicionales para ver qué está pasando realmente … en este momento hay un par de casos sospechosos por allá», agregó, señalando la sala de aislamiento donde la joven y sus hijos están siendo tratados. Y semanas después, no queda un diagnóstico claro de su enfermedad.

Una vez que un nuevo virus comienza a circular entre los humanos, las consecuencias de un breve encuentro en el borde de un bosque o en un mercado húmedo podrían ser devastadoras. El covid-19 lo ha demostrado. El ébola lo ha demostrado. Y en la mayoría de las publicaciones científicas se asume que habrá más contagios a medida que los humanos sigan destruyendo los hábitats silvestres. No es un «SI», es un «CUÁNDO».

En la ciudad Andhra Pradesh, India, se registraron numerosos casos de lo que aún no se le puede poner un nombre específico, con síntomas similares al de un paciente epiléptico. Esto alteró e incrementó el esfuerzo sanitario mientras se trata determinar el origen de esta afección, mientras lucha contra el COVID-19, siendo el segundo país con más casos en el mundo.

La enfermedad se detectó el sábado 5 de diciembre por la noche en Eluru, una antigua ciudad famosa por sus productos tejidos a mano. Desde entonces, los pacientes han experimentado síntomas que van desde náuseas y ansiedad hasta pérdida del conocimiento, dijeron los médicos.

La aparición de lo que parece ser similar a un paciente epiléptico llega en un momento muy difícil para la India, quien registró el domingo 36.011 nuevos contagios de coronavirus sumando un total de más de 9,6 millones de casos en el país y 140.182 fallecidos desde que comenzó la pandemia.

Mientras tratan de determinar las causas de esta ola de contagios, por el momento se realizaron estudios bromatológicos como también de sangre. Hasta ahora se registró un fallecimiento, como así también, un porcentaje considerable permanecen internados y otros fueron dados de alta. Así mismo, los especialistas que tratan de dar con el motivo, aseguran que no hay que entrar en pánico.

El primer paciente que falleció fue un hombre de 45 años, hospitalizado con síntomas similares a la epilepsia y náuseas. Murió el domingo por la noche, de acuerdo a lo que informó la agencia de noticias Press Trust of India.

El primer ministro de esta ciudad ubicada al sur del país, YS Jaganmohan Reddy, señaló: “Sí sabemos que esto estaba muy localizado, todas las personas afectadas vivían en la misma ciudad”. Y añadió que “el contagio podría darse a través de los alimentos, el agua, el aire o alguna otra condición. Todas las personas hospitalizadas fueron testeadas por COVID-19 y arrojaron resultados negativos”. Desechando de esta manera el virus pandémico que afecta a millones en todo el mundo.

“Las personas que se enfermaron, especialmente los niños, de repente comenzaron a vomitar después de quejarse de ardor en los ojos. Algunos de ellos se desmayaron o sufrieron ataques “, dijo un médico del Hospital Gubernamental de Eluru al periódico The Indian Express.

El denominador común de los ingresados son los síntomas presentados que van desde convulsiones, náuseas, movimientos espasmódicos, pérdida del conocimiento y la expulsión de espuma por boca. Algunos de los que colapsaron presentaron también ardor en los ojos.

Los funcionarios están tratando de determinar la causa de la enfermedad. Hasta ahora, las muestras de agua de las áreas impactadas no han mostrado signos de contaminación, y la oficina del primer ministro dijo que personas no vinculadas al suministro de agua municipal también se han enfermado. Los pacientes son de diferentes edades y también fueron testeadas para otras enfermedades virales como dengue, chikungunya o herpes.

Para controlar la situación que está viviendo India, un equipo de expertos delegado por el gobierno federal llegó a la ciudad el lunes para investigar la repentina enfermedad.

Fuente: Infobae

El intendente de Comodoro Rivadavia, informó ayer jueves que contrajo Covid-19 y este viernes manifestó a través de la red social Twitter que se encuentra transitando la enfermedad con síntomas leves.

«Mi familia y yo nos encontramos bien y transitando la enfermedad con síntomas leves. Me encuentro trabajando y cumpliendo mis funciones desde casa conectado, como siempre», señaló.

En tanto, integrantes del gabinete municipal de Comodoro se encuentran aislados por estas horas, a la espera de los resultados de hisopados.

El intendente de Puerto Madryn Gustavo Sastre, estuvo recluido en su domicilio luego de dar positivo de coronavirus. Dijo que padeció severos dolores de cabeza y espalda e instó nuevamente a todo la comunidad a tomar conciencia y cuidarse.

En diálogo con Cadena Tiempo, el intendente de Madryn, Gustavo Sastre brindó detalles acerca del proceso de recuperación luego de haber sido diagnosticado como positivo de Covid. El mandatario remarcó que “no es una gripe más” e instó a toda la comunidad a tomar conciencia individual sobre los daños que provoca esta enfermedad.

“El Covid no es una gripe más, todavia hay gente que no entiende las consecuencias de esta enfermedad y cuando tanto reclamamos por la responsabilidad social es porque queremos cuidarlos”, sostuvo Sastre categóricamente.

Y prosiguió: “Tuve dos o tres dias con un dolor de cabeza muy fuerte y tambien con un dolor muy agudo en la parte inferior de la espalda. Afortunadamente en ningun momento se planetó la posibilidad de que me internen”.

En la misma línea, el intedente de Madryn indicó que sus dos hijos y su esposa también fueron diagnosticados positivos por Covid, pero aseguró que “están todos bien. Mis hijos solo tuvieron algunos dolores de cabeza y mi mujer fue asintomática”.

Un bebé prematuro de 23 semanas, oriundo de Perú, con un peso de 580 gramos se contagió del coronavirus y tras luchar contra la enfermedad durante un mes entero, finalmente la venció.

«Los pronósticos no eran alentadores pero hoy por hoy llegamos al mes y estamos acá dando duro la batalla junto con los doctores», señaló Lissy, la madre del bebé.

Tras pasar unos 30 días en una incubadora de la unidad de cuidados intensivos de neonatología, el pequeño -que ahora pesa 930 gramos- pudo reencontrarse con su madre, de 27 años, quien también superó el Covid-19.

Jorge, todavía necesita apoyo respiratorio, nació el 15 de junio con menos de seis meses de gestación a causa de una preeclampsia severa y síndrome de Hellp, que obligó a interrumpir el embarazo.

«Es el bebé más pequeñito nacido de una mamá con diagnóstico positivo al Covid-19 y el más pequeñito que haya recibido nuestra unidad», señaló la médica Marilú Pachas, del Servicio de UCI Neonatal del hospital limeño.