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Si tenés planeado volar en la aerolínea LATAM, atención, porque a partir del próximo lunes 1 de marzo, la compañía prohibirá el uso de barbijos con válvulas (cualquier modelo), protectores bucales, bufandas y bandanas de tela en todos sus vuelos, debido a su baja eficiencia en la filtración de virus y bacterias.

Así, a partir del 1 de marzo, aquellos pasajeros que no cumplan con estas medidas no podrán embarcar, por lo que se recomienda el uso de mascarillas de recambio en vuelos de larga duración, siguiendo las indicaciones de fabricantes en cuanto al uso y tiempo de cada una.

Además, la línea aérea informó que durante febrero se concretó la habilitación de una lámina con propiedades antibacteriales y antivirales que se dispone sobre las mesas ubicadas en cada asiento en uno de los aviones de la flota de LATAM en Chile.

Se trata de una iniciativa piloto que asegura una completa eliminación de virus y bacterias, con una resistencia comprobada a limpiezas repetitivas y al uso por parte de los pasajeros, sin alterar su acción.

Finalmente, y como una forma de apoyar el retorno seguro del transporte doméstico e internacional, el grupo LATAM suscribió convenios con importantes laboratorios clínicos en todo el continente, asegurando el acceso a exámenes PCR para la detección del COVID-19 a una tarifa preferencial.

Los centros que forman parte de esta alianza están disponibles en Chile, Perú, Colombia, Brasil y Estados Unidos.

Desde hace más diez meses el uso del barbijo casero es parte de la vida cotidiana, sin embargo su confección sigue generando dudas y por eso los especialistas recomiendan hacerlos con dos o tres capas y un ajuste que permita que el aire ingrese siempre a través de la mascarilla para mejorar su eficacia.

El debate en relación a la calidad de los barbijos (o mascarillas) se reavivó estas semanas a partir de que Austria y Alemania prohibieron el uso de barbijos caseros en espacios públicos y, en su defecto, indicaron el uso de quirúrgicos o FFP2 (similar al N95), en tanto que Francia emitió una recomendación en el mismo sentido.

«Si las mascarillas tipo FFP2/N95 son las mejores, ¿por qué no las usamos todos y dejamos de complicarnos la vida buscando alternativas?. La respuesta es sencilla: porque no hay mascarillas de ese tipo para todos. Ni las había en marzo, ni las hay ahora, ni las habrá en mucho tiempo», indicó la española María Tapia, doctora en Bioquímica y Biología Molecular y una de las investigadoras que siguió con atención el tema de barbijos.

En diálogo con Télam, Tapia señaló que «hay varias formas de mejorar la eficacia de una mascarilla de tela: con un tejido más tupido y con más capas» en tanto que alertó que «el ajuste es al menos tan importante como el material».

«Una mascarilla de tela bien diseñada debe tener una tela resistente al agua, múltiples capas (al menos dos o tres) y un buen ajuste facial. Es imprescindible incluir un material flexible para ajustarla al caballete de la nariz. También es importante que las puntadas y las costuras sean ajustadas y herméticas», brindó como primeros consejos en su página https://mariaitapia.medium.com/.

Por su parte, las y los investigadores de Conicet que desarrollaron la tecnología de los barbijos Atomp-Protect (con componentes antivirales, fungicidas y antibacterianos) Roberto Candal, Silvia Goyanes, Griselda Polla y Ana María Llois explicaron a Télam que «desde el punto de vista de la filtración, depende del tipo de tela que se use para la fabricación de un barbijo; por ejemplo, las telas no tejidas de materiales como el polipropileno, generalmente tienen una mayor eficiencia de filtración que las telas tejidas».

Y continuaron: «Algunos autores sugieren combinar diferentes telas para mejorar la filtración. Por ejemplo, la combinación de telas sintéticas (idealmente no tejidas) o seda con telas de algodón mejora la capacidad filtrante pero la mejora dura hasta que se descarga la tela sintética o la seda, perdiendo el efecto electrostático».

Además añadieron que «más capas de la misma tela podrían mejorar la capacidad de filtración, pero por otro lado si se ponen muchas capas se hace difícil la respiración. Esto es importante porque un barbijo que afecta mucho la respiración resulta incómodo y el usuario se ve impulsado a acomodarlo con las manos o, directamente, se lo quita. Por eso los barbijos sociales deben cumplir con requisitos de respirabilidad».

En el mismo sentido, Tapia recordó que «si las mascarillas impiden directamente el paso del aire, éste se irá por arriba, abajo o los costados porque el aire siempre busca salir o ingresar donde encuentra menos resistencia por lo que puede ser contraproducente».

Los materiales

A la hora de describir materiales filtrantes, la investigadora española describió que recientemente se compararon 44 barbijos de distintos materiales: «Los mejores fueron los diseñados para filtrar aerosoles (mascarillas médicas y bolsas de aspiradora) y los textiles esponjosos, como, por ejemplo, la felpa, el vellón o forro polar, el fieltro, el algodón con el que se fabrican las vendas y el terciopelo. La muselina de algodón y la microfibra también eran aceptables», contó.

Para medir qué capacidad de filtro tiene un barbijo caseros, Tapia describió una técnica sencilla: llenar una botella con pulverizador con agua de la canilla, sostener el barbijo 8 a 10 centímetros de distancia de un espejo (sin que lo toque) y rociar una vez: «Si el espejo se humedece mucho, el tejido no es adecuado», indicó.

El ajuste

En relación al ajuste, el aire sólo debería pasar a través del barbijo y para lograr eso se pueden utilizar diferentes accesorios como una banda de goma que permita la adherencia completa a la cara o la colocación de una media de nylon sobre el barbijo que por un lado añade una capa de un material electrostático y por el otro mejora la adherencia.

Los barbijos que no están recomendados son aquellos de materiales claramente porosos, como pueden ser los tejidos al crochet, o los que tienen válvulas porque permiten la salida de los aerosoles.

Las recomendaciones de la OMS

Según la Organización Mundial de la Salud, los barbijos caseros deben contener tres capas: una capa interna de material absorbente, como el algodón; una capa intermedia de material no absorbente y que no esté tejido, como el polipropileno, y una capa exterior de material no absorbente, como el poliéster o una mezcla que contenga poliéster.

Cualquiera sea la tela, Candal, Goyanes, Polla y Llois explicaron que «además de cubrir completamente la nariz y la boca los barbijos no debe tocarse ni acomodarse con las manos y si por algún motivo eso sucede (para acomodarlos o removerlo), inmediatamente hay que lavarse o aplicarse alcohol al 70% o alcohol en gel».

«En general el barbijo de tela conviene ser renovado cada cuatro horas y debe ser lavado luego de su uso», señalaron los investigadores argentinos, aunque en el caso de los diseñados por ellos, al tener propiedades autosanitizantes puede lavarse con menos frecuencia.

Si bien al comienzo de la pandemia se pensaba que los barbijos caseros sólo se utilizaban para que el usuario no propague sus gotas o aerosoles, en la actualidad algunos grupos de investigación, como el liderado por la norteamericana Linsey Marr, sostienen la hipótesis de que los barbijos (aún los de tela) -cuando reúnen los requisitos adecuados de materiales y ajuste- «podrían reducir el tamaño del incóculo viral al que están expuestas las personas», y por tanto servir como protección.

El uso de barbijo es sólo una de las herramientas de prevención para el coronavirus que se debe complementar con distancia social a más de dos metros, ventilación de ambientes, lavado frecuente de manos, evitar aglomeraciones y reuniones en espacios cerrados.

Un trabajo observacional de dos investigadores de la Universidad de California plantea una hipótesis que suma puntos al uso del barbijo, ese adminículo que ya se ha vuelto una segunda piel en nuestro rostro al compás de la pandemia. En un artículo publicado en el New England Journal of Medicine, los doctores Mónica Gandhi y George Rutherford, del departamento de Epidemiología y Bioestadística de esa universidad, afirman que las mascarillas no frenan el ingreso del virus SARS-CoV-2, pero sí nos exponen a dosis menores. Y hacen un paralelismo entre la acción del barbijo y la variolización, un procedimiento que se usaba antes de la vacuna contra la viruela para inmunizar a quienes no habían tenido esa enfermedad devastadora.

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«Sin la vacuna será imposible llegar a la inmunidad de rebaño, es decir, a una proporción mayor del 60% de la población con anticuerpos que pueda proteger al resto del SARS-CoV-2. Pero el uso de los barbijos permite el contagio en dosis leves, como ocurría con la variolización. La gente se va contagiando con menos carga viral. No es una estrategia: simplemente, sucede. Y es útil -dice Roberto Debbag, vicepresidente de la Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediatría-. Es la forma en que va avanzando la infección en países que no tienen buenos sistemas sanitarios, donde se van generando infecciones y hay diagnóstico, pero no suficientes testeos y rastreo de contactos».

«La hipótesis de la doctora Gandhi, a quien conozco, es una investigadora muy seria -indica Pedro Cahn, director científico de la Fundación Huésped- se basa en un viejo concepto: el efecto inóculo. En muchas infecciones un paciente con mucha carga viral tiene más posibilidades de transmitir el virus que alguien que tiene baja carga viral. Esto se ve con claridad en el VIH. El trabajo de la Universidad de California es un estudio observacional, porque no sería ético exponer al virus SARS-CoV-2 a personas con y sin barbijo, pero allí se observa que si se usa barbijo correctamente puede haber una alta tasa de infectados asintomáticos pero una baja tasa de gente enferma. Es decir, el barbijo ofrece una protección parcial porque reduce el inóculo del virus».

En el trabajo de Gandhi y Rutherford se dice que en las sociedades donde el uso de los barbijos es casi universal, la proporción de casos asintomáticos es del 80%, mientras que en las sociedades en donde su uso no es generalizado, la proporción de casos asintomáticos es la mitad, el 40 por ciento.

La variolización
La viruela, una enfermedad que generó epidemias que diezmaban a pueblos enteros, fue enfrentada con distintos métodos antes de la llegaba de la vacuna, descubierta por Edward Jenner en 1796, la primera vacuna de la historia de la humanidad.

¿En qué consistía la variolización? Era una técnica que de distintas maneras introducía en el cuerpo de personas sanas pequeños inóculos del virus (a través de el pus de las pústulas frescas, compartiendo ropas de infectados o aspirando costras pulverizadas o disecadas) y esto podía lograr que el receptor sufriera la enfermedad en forma leve, después de lo que quedaba inmunizado.

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«No estoy de acuerdo con el uso del término ‘variolización’ en este artículo del New England Journal of Medicine. Porque la variolización fue la infección intencional con el virus patógeno de la viruela. De viruela se moría mucha gente, entonces se tomaban pequeñas cantidades de ese virus de alguien con viruela, pero que estaba vivo con la idea de que si se aplicaban esas partículas virales a una persona sana esta podría quedar protegida y sobrevivir, pero eso no siempre ocurría, porque se hacía con un virus muy riesgoso», dice Emilio Malchiodi, profesor titular de Inmunología de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA e investigador superior del Conicet.

La práctica se extendió en China, India, África y pueblos de Asia Menor antes de la existencia de la vacuna. «Fue la esposa del embajador británico en Turquía quien introdujo esa estrategia en el mundo occidental», agrega Malchiodi,

Ya conocida la técnica en Europa, Jenner observó que las mujeres que ordeñaban vacas tenían vesículas de viruela bovina en sus manos, pero no se infectaban de viruela humana. «Entonces usó ese virus bovino natural, atenuado, como ocurre con las vacunas, para inmunizar a sus primeros pacientes. Y eligió la palabra ‘vacuna’, porque lo logró a partir de un virus de la vaca», puntualiza el especialista.

En 1796 Jenner hizo su experimento inicial: inoculó a un niño de 8 años, James Phipps, con virus de viruela bovina tomado de la ordeñadora Sarah Nelmes. Unos días más tarde, inoculó al pequeño con gérmenes de viruela humana. Y comprobó lo que esperaba: el virus de la viruela bovina había protegido a James contra la viruela.

La primera vacuna de la historia de la humanidad estaba en marcha, aunque Jenner -como es habitual entre los revolucionarios que cambian paradigmas- fue muy cuestionado por sus pares de época.

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Su majestad, la vacuna
Debbag afirma que las primeras vacunas van a controlar la morbilidad y mortalidad en personas de riesgo y protegerán a los trabajadores de salud, pero no terminarán con la pandemia. «La pandemia se va a controlar seguramente con vacunas mejoradas o con mayor cantidad de gente vacunada con las primeras, pero a partir del segundo semestre de 2021 o 2022», dice el infectólogo.

Por eso, no hay que bajar los brazos con las medidas de protección. «El barbijo es bueno pero no perfecto -agrega Cahn-. Por eso, decimos barbijo con más de dos metros de distancia, lavado frecuente de manos, ventilación de los espacios y preferencia de los lugares al aire libre. No es ‘barbijo y todos juntos’. La idea es que si tenemos que estar en un lugar con gente puede que terminemos aspirando algunos virus a través de las mascarillas, pero que eso produzca un efecto similar al que lograba la variolización: introducir un inóculo menor y causar una enfermedad leve y eventualmente asintomática».

«Los asintomáticos son los que más contagian porque no son los detectados, pero eso no quiere decir que sean los más infectantes. Y, al igual que los sintomáticos, si están con barbijo tienen la probabilidad de que su contagio sea con baja carga viral», cuenta Debbag.

La segunda ola que vive Europa ¿se reproducirá también entre nosotros?»No lo sabemos -añade Cahn-. Europa tuvo un pico, un crecimiento rápido y un decrecimiento rápido también. Aquí, como empezamos con una cuarentena temprana, hemos tenido una meseta sostenida con altas y bajas que ahora parece estar decreciendo claramente en el AMBA y con tendencia a decrecer también en el interior. Existe la posibilidad de que haya una cantidad importante de infectados, no porque alguien oculte los números, sino porque son asintomáticos y nunca fueron detectados. Por estudios realizados en Islandia sabemos que los anticuerpos duran 4 meses como mínimo. Si eso es así tendríamos una cierta protección durante estos meses: si mucha gente está infectada todavía está protegida. Si a eso le agregamos que podemos llegar a tener una o varias vacunas durante el verano, nuestro panorama podría ser diferente».

El intendente Damián Biss agradeció el aporte de mil barbijos que días pasados concretó el SOyEAP Delegación Rawson, con destino al personal que se desempeña en distintas áreas del municipio.

El mandatario local subrayó el gesto de la entidad gremial de colaborar con los trabajadores que desarrollan tareas de control y prevención para frenar la propagación del CoViD-19. “Es muy importante asumir el rol del compromiso social en tiempos de pandemia para salir adelante entre todos”, definió el intendente capitalino.

La responsable de la Delegación Rawson del SOyEAP, Liliana Delgado, comentó que “entregamos los barbijos que pudimos gestionar ante Empleo de provincia. Hay una necesidad por la situación de la emergencia sanitaria, por ello serán utilizados por los empleados para el resguardo de su integridad”.

La dirigente gremial señaló que “también hablamos de varios temas y problemáticas laborales y le pedimos aunar esfuerzos para que, ante esta situación, el empleado esté protegido”.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó que los niños a partir de los 12 años utilicen tapabocas en las mismas condiciones que los adultos, como en lugares con aglomeraciones, para evitar contagios de coronaviurs, según un documento publicado en las últimas horas.

«Los consejos sobre el uso de mascarillas en niños y adolescentes de 12 años o más deben seguir las recomendaciones de la OMS para el uso de mascarillas en adultos y/o las directrices nacionales sobre máscaras para adultos», indicó el texto.

«Incluso cuando se aplican las directrices nacionales, hay que especificar consideraciones adicionales para entornos especiales como escuelas, durante el deporte o para niños con discapacidades», indicó la OMS.

En el documento, la OMS junto al Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) no recomendó que los tapabocas sean utilizados en niños de hasta 11 años, pero sí solicitó que se los considere cuando menores de entre 6 y 11 años transiten en una zona con «transmisión intensa de virus» o en entornos como escuelas.

Sin embargo, ambas agencias explicaron que hay situaciones en las que ese tipo de protección facial «puede interferir significativamente con el proceso de aprendizaje y tener un impacto negativo en las actividades escolares críticas».

Por ello, señalaron que no se debe obligar a los niños más pequeños a usar tapabocas, principalmente porque no pueden ponérselos y quitárselos correctamente por sí mismos.

De hecho, recomendaron que los niños de hasta cinco años que, por el motivo que sea, tengan un tapabocas colocado, estén bajo supervisión constante de un adulto.

«Los niños también deben ser escuchados con respecto a sus percepciones y cualquier preocupación sobre el uso de una máscara», indicó el documento, que sostuvo que los tapabocas de tela son la mejor opción de protección facial por entender que las viseras transparentes «ofrecen menos protección».

Sobre la incidencia del virus entre los jóvenes, la OMS indicó que «según la limitada evidencia disponible, los niños pequeños pueden tener una menor susceptibilidad a la infección en comparación con los adultos», pero puntualizó que «los datos disponibles sugieren que esto puede variar según la edad entre los niños»

«Los estudios de transmisión sugieren que los niños mayores (por ejemplo, adolescentes) pueden desempeñar un papel más activo en la transmisión que los niños pequeños», señaló Télam.

Por la pandemia global de COVID-19, miles de personas, empresas y hospitales debieron modificar buena parte de sus rutinas de higiene para prevenir y evitar el contagio del virus. En este contexto, científicos argentinos crearon unos barbijos con triple capa protectora con activos antivirales, bactericidas y antihongos. Fue desarrollado por científicos del Conicet, de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), con el apoyo de la PyME textil Kovi S.R.L.

Los barbijos Atom-protect están fabricados con nanotecnología: cuentan con telas tratadas con activos antivirales, bactericidas y fungicidas. Su acción fue testeada con éxito en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y en el Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). Un barbijo equivale a 15 barbijos descartables.

Las propiedades antivirales y fungicidas del producto fueron testeadas en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial y obtuvieron resultados sorprendentes en muy poco tiempo: “Nuestro grupo de trabajo asesoró y acompañó a las empresas destinatarias en la implementación de las buenas prácticas de fabricación, la confección del registro maestro del producto y la gestión del riesgo”, dijo Griselda Polla, investigadora del desarrollo.

El «superbarbijo» ya cuenta con la licencia necesaria para ser comercializado. La pyme Kovi está a cargo de la producción y comercialización de los barbijos: según la empresa, podrán producir 4 millones de barbijos por mes. Pueden comprarse en la fábrica al por mayor o en la tienda online. Cada barbijo cuesta $324 pesos y 40 unidades $10 mil. También ofrecen una caja “máster” de 320 unidades.

El delegado del Gobierno en Madrid, José Manuel Franco, aseguró hoy que se sancionará «con la máxima dureza» permitida por la ley el incumplimiento del uso de tapabocas en la concentración de críticos con las medidas de protección frente a la pandemia de coronavirus celebrada ayer en la Plaza de Colón de la capital.

«Siempre hay algún descerebrado, en este caso bastantes, por desgracia, que incumple las normas, pero lo que sí quiero dejar perfectamente claro es que se sancionará con la máxima dureza que nos permita la ley», dijo el funcionario a la Cadena Ser, citada por Europa Press.

Franco explicó que en el escrito de los organizadores para comunicar la convocatoria de la manifestación a la Delegación del Gobierno «no se reivindica la oposición a la mascarilla», si bien «hablan de instrumentalización, de censura de prensa, de la instrumentalización de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, pero en ningún momento se dice nada en contra de la mascarilla».

«Es más, ellos nos garantizan en su escrito la distancia social, incluso dicen que habrá personas recordándolo con carteles», agregó Franco, para defender que «en principio no debería haber ningún motivo para prohibir dicha concentración».

El delegado dijo además que las autoridades no se plantearon disolver la manifestación ante la ausencia de mascarillas entre los asistentes, porque «el remedio podía ser peor que la enfermedad», y defendió la necesidad de actuar «con objetividad, con mesura, con sentido común y, sobre todo, con proporcionalidad».

«Yo creo que la Policía actuó con la proporcionalidad que se le exige y con la que suele actuar siempre y hubiera sido peor, a mi juicio, una carga por disolver esa manifestación», agregó Franco, quien precisó que se impusieron más de 30 denuncias y que entre las personas identificadas se encuentran los propios organizadores.

Tras reconocer que «estas situaciones siempre son discutibles», Franco señaló que no quiere ni pensar lo que podría haber sucedido si se hubiera producido una carga y los manifestantes se hubieran dispersado por las calles de Madrid.

Algunos participantes intentaron tomar el Paseo de la Castellana y la Policía Nacional se lo impidió.

Durante la concentración de ayer en Plaza Colón -el mismo lugar que suele utilizar el partido ultraderechista Vox para sus concentraciones-, de la que participaron unas 2.500 personas, algunos intentaron tomar el Paseo de la Castellana y la Policía Nacional se lo impidió.

En tanto, el viceconsejero de Salud Pública de la Comunidad de Madrid, Antonio Zapatero, informó hoy que «ya están muy avanzadas» las modificaciones para la prohibición de fumar en espacios públicos en la Comunidad así como el cierre del ocio nocturno, algo que podría entrar en vigor «mañana o pasado».

El Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCAM) tiene que publicar las medidas acordadas el viernes por el Ministerio de Sanidad y todas las comunidades autónomas en el Consejo Interterritorial.

«Hemos estado revisando las modificaciones de esta orden, y a lo largo de esta semana estarán publicados, ya está muy avanzadas. Estarán mañana o pasado, pronto», dijo Zapatero en una entrevista en ‘Onda Madrid’.

Además, aseguró que la vuelta a las aulas es «un desafío importante, francamente preocupante», por lo que entiende que «es un tema que hay que estudiar y plantear», señaló Télam.

Las mascarillas se convirtieron en el elemento imprescindible para protegerse durante la pandemia. En ese sentido, cada vez más personas adaptan sus tapabocas a su estilo personal. Hay de todo tipo, desde los modelos más simples de tela de algodón, hasta creaciones realmente extravagantes de oro y diamantes.

En este sentido, los dueños y creadores de la joyería Yvel, Orna e Isaac Levy, situada en las afueras de Jerusalén, trabajan intensamente en estos días en un pedido muy particular: el diseño del tapabocas anti COVID-19 más costoso del mundo, valuado en 1,5 millones de dólares.

Según los propietarios de la lujosa joyería, el cubrebocas y cubre nariz proporciona el más alto nivel de filtración (N-99) y cumple con los más estrictos estándares de protección. Lo que lo diferencia de los convencionales son nada más y nada menos que los diamantes y el oro que lo adornan convirtiéndolo en uno de los tapabocas más lujosos del mundo.

Pesa 279 gramos, casi 100 veces más que una mascarilla quirúrgica típica

La reluciente mascarilla puede darle algo de dinamismo al equipo de protección que ahora es obligatorio en los espacios públicos en muchos países. Compuesto por 250 gramos de oro puro de 18 quilates y engastada con no menos de 3.608 diamantes negros y blancos naturales. Pesa 279 gramos, casi 100 veces más que una mascarilla quirúrgica típica.

Por el momento, la identidad del comprador se encuentra en el anonimato. Sin embargo, el diseñador argentino-israelí adelantó que se trataba de un empresario de origen chino que reside actualmente en Estados Unidos y que la condición más importante que le delegó al diseñador es que la termine antes de fin de año.

Así quedará el producto final

La producción de la mascarilla ha sido confiada a 25 joyeros y engastadores de diamantes de la empresa, especialmente seleccionados para esta tarea, que trabajan por turnos para llegar a la fecha límite del 31 de diciembre.

El diseñador señaló que él no usaría un objeto así, pero dijo que sí agradece que se lo hayan encargado. “Bajo ningún concepto se retrasará la fecha de entrega. En estos días tan difíciles, cada pedido que recibimos es crítico para preservar las operaciones diarias de la empresa por un lado y, por el otro, traer divisas a este país que necesita toda la ayuda de empresarios como nosotros”, enfatizó el joyero.

El joyero junto a alguna de las piezas

“El dinero quizás no compra todo, pero sí puede comprar una máscara COVID-19 muy cara y el que quiere usarla, caminar y llamar la atención debería estar contento con eso”, enfatizó en diálogo con AP.

Una máscara tan ostentosa también podría afectar a algunos en un momento en que millones de personas en todo el mundo están sin trabajo o sufriendo económicamente. Levy dijo que estaba agradecido por la oportunidad: “Estoy feliz de que esta máscara nos haya dado suficiente trabajo para que nuestros empleados puedan realizar sus trabajos en tiempos tan desafiantes como los actuales”.

La función del tapabocas para proteger a las personas del nuevo virus:

– Son una barrera protectora para el aislamiento de las gotas que se despiden al hablar, estornudar o toser.

– Estas gotas son grandes (más de 5 micrones) y caen a una distancia de más de 90 cm y 2,5 cm. El COVID-19 contenido en las gotas cae sobre las superficies y no permanece suspendido en el aire.

– El personal de salud, personal de seguridad y otros trabajadores que durante la pandemia están realizando actividades que lo exponen a potencial contacto con pacientes infectados deben utilizar barbijos descartables.

– Los barbijos protectores triple capa son los indicados, ya que brindan un 99% de eficacia de bloqueo y filtración.

La empresa se llama Eliho Textil, es de Buenos Aires, tiene una trayectoria de más de tres décadas, y luego de un mes y medio cerrada por las restricciones del COVID-19 comenzó a producir los barbijos para Pan American Silver, que lo distribuye entre sus trabajadores.

Hace poco menos de dos años, en octubre de 2018, la Cámara Industrial de Puerto Madryn (CIMA) fue escenario del evento “Usos industriales de la plata”. Uno de los exponentes fue Horacio Duek que, como gerente general de la fábrica de medias Eliho Textil, ubicada en CABA, habló de los novedosos usos de la plata en la industria textil. Es que esta Pyme, con más de tres décadas en el mercado, ya contaba, desde hacía varios años, con la licencia oficial del hilo de plata XSTATIC, cuyo único productor en el mundo es la empresa Noble Biomaterials, ubicada en la ciudad de Scranton, Pensilvania, EEUU.

Esa exposición inició un contacto que se consolidó con la innovadora fabricación en la Argentina de barbijos elaborados con hilo de plata. Así, en plena pandemia y luego de cerca de un mes y medio cerrada por las restricciones de la cuarentena, Eliho Textil se convirtió en proveedora de esos productos para la minera Pan American Silver, para la cual lleva entregados unos 10.000 barbijos, y se encuentra en proceso de producción una cifra similar.

Damián Duek, director de la textil e hijo del gerente general que expuso en Madryn, contó en una entrevista los variados beneficios del hilo de plata en la industria textil. Y de la relevancia de Pan American Silver en el desarrollo y reconversión, en plena pandemia, de una empresa que tiene, entre sus clientes, a varias marcas deportivas, medicinales, y de indumentaria, como la ya clásica Pampero.

– ¿Cuántos barbijos han elaborado?

– Estamos fabricando aproximadamente unos 20.000 barbijos para Pan American Silver. Ya entregamos 10.000. Estamos fabricando otra tanda de 6.000-7.000, y esperamos seguir. Tenemos tela, tenemos stock. Y el barbijo, de alguna manera, por lo pronto llegó para quedarse. Nosotros proyectamos unos 35.000 en el transcurso de estos próximos meses, hasta fin de año.

– ¿En 2018 tu empresa participó en un evento organizado por CIMA en Puerto Madryn sobre los usos de la plata?

– Sí, estuvo Horacio Duek, mi papá y gerente general de la empresa. Allí fue cuando empezó a rondar nuestro nombre en minería, y en nosotros empezó a rondar el nombre Pan American Silver. Así comenzó esta alianza. Nos conocemos hace poco, pero nos sorprendió el interés y las ganas de hacer algo distinto. Tuvimos un feedback muy bueno. Es una empresa muy importante, líder. Y a raíz del acuerdo firmado comenzamos estudios, ensayos, mandamos incluso las muestras al INTI. Fue algo desafiante, porque no sabíamos bien los resultados, pero terminó siendo un trabajo de primera. La empresa se comprometió mucho, con información institucional, entregando barbijos a las comunidades. Es un crecimiento importante para nosotros trabajar con empresas de este calibre. Nivela mucho para arriba y terminás generando conceptos de productos.

– ¿Cómo surgió entonces la posibilidad de hacer los barbijos para la industria minera?

– Surgió en primera instancia porque nosotros venimos hace 11 años trabajando con esta tecnología de hilo de plata XSTATIC, que lo fabrica la empresa Noble Biomaterials, de Scranton, Pensilvania, EEUU. Es la única empresa en el mundo que fabrica esta tecnología. Y nosotros somos una licencia oficial. Estamos autorizados para importar y fabricar con esta fibra. Cuando surgió el problema de la pandemia, con la cuarentena, estuvimos en marzo y mitad de abril con la fábrica cerrada, y ahí se nos ocurrió empezar a probar con barbijos con una tela que ya teníamos, y que utilizamos para cortinas y textiles hospitalarios. En mayo fue como obligatorio el uso del barbijo, y ahí trajimos a nuestras costureras y a nuestra gente, con permisos y autorizaciones para empezar a hacer pruebas. Empezamos a hacer el barbijo, retomamos el contacto que había surgido en 2018 con Pan American Silver, y empezamos a trabajar fuertemente con la industria minera. Después de haber acordado con Pan American Silver empezamos también con Barrick, que se interesó y nos hizo una compra. Así fue que se nos abrió la puerta con los barbijos en la minería. Por otra parte, también veníamos trabajando con la industria porque somos licencia oficial de la marca Pampero. Pero con los barbijos, Pan American Silver fue la primera y la empresa con más interés. Después de tres meses seguimos trabajando y desarrollando nuevos productos con esta tecnología.

– ¿El uso de la plata en productos textiles es nuevo?

– No es nuevo. Nosotros hace 11 años que estamos en la Argentina. Es poco tiempo, pero en Europa, en EEUU y en Asia, obviamente en China, ya existe esta tecnología. Hay marcas grandes a nivel deportivo y médico que trabajan con esta fibra. A la Argentina, las innovaciones y las novedades llegan un poco más tarde. Pero ya hace 15 o 20 años que se viene trabajando a nivel mundial, sobre todo con la idea de generar textiles que sean sustentables, que tengan beneficios, que puedan ser utilizados en salud, en industria, en minería, que generen un plus y un confort. Como fábrica de medias tradicionales, ya hace años que hubiéramos estado fundidos: la competencia, la importación y los productos commodities te destruyen los precios. Ante la necesidad de diferenciarnos buscamos innovaciones en textil y llegamos al hilo de plata que ya venía con ritmo, pero en países de primer mundo, sobre todo por una cuestión cultural y de costos. Los productos con hilo de plata no son económicos. Pero ahí está el aspecto cultural: entender el beneficio. En economías más cerradas o más chicas es más difícil llegar.

– ¿Cuáles son las principales ventajas del hilo de plata?

– Son muchas, pero las principales son que la base es una fibra textil, un nylon, que se recubre, por un proceso químico, de plata pura. Y eso permite generar todo tipo de textiles. El beneficio principal es que es un agente antibacterial. Y en base a los estudios recientes, también es antiviral. En las medias, por ejemplo, ayuda a regular la temperatura del pie y la circulación. Es un elemento muy importante para las personas que tienen diabetes o pies sensibles. Si tenés los pies lastimados ayuda a que no se infecten y a que la herida sane mucho más rápido. Tenemos varias líneas de producto, y en cada una resaltamos diferentes beneficios. En el barbijo es importante que es antibacterial y antiviral. En las medias elimina los hongos, las bacterias, el mal olor. En los textiles hospitalarios resaltamos la efectividad ante las bacterias y se elimina la contaminación cruzada. Tenemos bóxers, camisetas y calzas térmicas con hilo de plata que se usan mucho para industria y para minería en particular. Ahí resaltamos el confort, la regulación de la temperatura, que elimina el mal olor del sudor, que mantiene el cuerpo seco. Son infinitos los beneficios. También tenemos la línea de apósitos y curativos, donde se usa para quemaduras y heridas profundas. Todos los beneficios del hilo de plata son permanentes. Y no se alteran con los lavados.

El Ministerio de Salud del Chubut, que conduce Fabián Puratich, recibió un importante envío del Ministerio de Salud de la Nación, con insumos específicos para la protección de los equipos sanitarios de la provincia, en el actual contexto caracterizado por la pandemia de COVID-19.

La remesa llegó este lunes a Rawson e incluye 200.000 guantes de látex, 12.500 camisolines descartables, 1.000 litros de desinfectante para superficies, 480 unidades de alcohol en aerosol y 400 mamelucos.

Además, la cartera sanitaria provincial también recepcionó 200.000 barbijos quirúrgicos, que fueron adquiridos por el Gobierno del Chubut con fondos propios.

Acompañamiento permanente de Nación

Consultado al respecto, el ministro de Salud provincial, Fabián Puratich, expresó que “este material que recibimos en el día de ayer (lunes) evidencia el apoyo y el acompañamiento permanente que tenemos por parte del Gobierno Nacional, desde un primer momento, y nos permite seguir cuidando a nuestros trabajadores de la salud”.

Distribución semanal

Asimismo, el titular de la cartera sanitaria explicó que “una gran parte de los insumos recibidos ya fueron enviados a los distintos Hospitales y Áreas Programáticas de la provincia, y el resto los iremos repartiendo a través de envíos semanales, de forma tal de poder asegurar el debido abastecimiento en todos los rincones de Chubut”.

Compra con fondos propios

Por otra parte, Puratich destacó también la adquisición de 200.000 barbijos quirúrgicos, “a los cuales pudimos acceder gracias al compromiso del señor gobernador, Mariano Arcioni, quien puso a nuestra disposición fondos especiales en el marco de la emergencia sanitaria”.

“Con esos mismos fondos realizamos una compra directa de 2.500 barbijos N95, cuyo valor en una primera instancia era de 1.500 pesos por cada unidad, pero gracias a las gestiones realizadas por el equipo del Ministerio de Salud provincial pudimos conseguirlos finalmente a un precio de 250 pesos cada uno”, agregó.