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El proyecto pone el foco específicamente «en la prevención de la violencia y en la promoción del buen trato», explicó el titular de la SENAF.

Capacitaciones continuas y obligatorias, campañas de concientización y mayor presupuesto son los ejes del proyecto conocido como Ley Lucio, que busca prevenir las violencias y abusos en la infancia, impulsado tras el caso de Lucio Dupuy, el niño de cinco años asesinado a golpes en La Pampa, por el que son juzgadas su madre y su pareja, un veredicto que se conocerá este jueves.

Tras ser incorporada por el presidente Alberto Fernández en el temario de las sesiones extraordinarias, se espera que la iniciativa, que ya cuenta con media sanción en Diputados, sea tratada en los próximos días en el Senado de la Nación.

El proyecto crea el Plan Federal de Capacitación de carácter continuo, permanente y obligatorio en Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes (NNyA) -plan que le da nombre a la ley- dirigido a todas las personas que se desempeñen en la función pública en todos sus niveles y jerarquías en los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial.

La capacitación prevista puede extenderse a administraciones provinciales y municipales y organizaciones sociales, deportivas, recreativas y culturales.

El titular de la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf), Gabriel Lerner, señaló que el organismo realizó «aportes al texto aprobado» y celebró «el resultado final».

«(Esta Ley) es una buena noticia y esperamos que se apruebe a la brevedad», aseguró.

En diálogo con Télam, el funcionario explicó que dentro de todos los derechos de NNyA, el proyecto pone el foco específicamente «en la prevención de la violencia y de los abusos, en la promoción del buen trato y en la necesidad de esclarecer las obligaciones de comunicar o denunciar y los circuitos para lograr esto».

La Senaf, dependiente del Ministerio de Desarrollo Social, será la autoridad de aplicación de la ley, por lo que tendrá una “obligación inmediata y directa” en las capacitaciones y campañas de concientización que deberán realizarse, en lo que ya cuentan con «cierta experiencia acumulada».

Durante el primer semestre de 2022, la Senaf llevó adelante 612 actividades de formación y promoción, que alcanzaron a más de 36.500 personas destinatarias, entre ellas principalmente agentes de organismos gubernamentales y no gubernamentales.

Entre los principales ejes temáticos abordados se encuentran el sistema de protección integral de derechos, políticas públicas y el cuidado, educación, crianza y desarrollo integral de la primera infancia.

Uno de los artículos de la ley plantea, además, la creación de campañas de concientización para que toda la población se involucre en la promoción y defensa de los derechos de NNyA.

Al respecto, Lerner destacó que la ley mandata al Poder Ejecutivo a “asignar presupuesto específico a la Senaf para desarrollar estas tareas, que es particularmente importante para las campañas de concientización”, al permitir que se realicen “con mayor intensidad y más apoyo presupuestario”.

Asimismo, otro eje central es la protección de los denunciantes en los casos de posible vulneración, procurando «la reserva de identidad del denunciante y la protección de su integridad».

La ley enfatiza en el deber de comunicar una vulneración o amenaza de derechos y el deber de recibir y tramitar una denuncia por parte del funcionario público, conforme lo establecido en la ley 26.061 de Protección Integral de los Derechos de NNyA y la 27.455 de Abuso en la Infancia.

En esa línea, Celeste Cisneros, directora ejecutiva de la organización jujeña Juntas por la Acción e integrante de la Red Federal para las Infancias y Juventudes advirtió que constantemente ven «docentes que tienen miedo de denunciar cuando detectan algún indicador de abuso sexual o violencia en un niño o niña, por temor a recibir alguna represalia o contradenuncia de los progenitores”.

En diálogo con Télam, la especialista resaltó que la ley prevé «la coordinación de protocolos de actuación en áreas como la seguridad, educación y salud», ya que actualmente «las jurisdicciones locales por lo general no actúan de forma interconectada, y ese fue un factor crucial en el desenlace fatal de Lucio» Dupuy.

El proyecto de ley surgió tras el asesinato de Lucio (5) en noviembre de 2021 en Santa Rosa, La Pampa, hecho por el que están siendo juzgadas su mamá, Magdalena Espósito Valenti, y su pareja, Abigail Páez, cuyo veredicto se conocerá este jueves.

El abogado de la familia de Lucio anticipó, además, que denunciará al Ministerio de Salud de la provincia y a los médicos que lo atendieron al menos cinco veces en un lapso de tres meses por politraumatismos en distintos centros médicos de La Pampa y que no advirtieron sobre la situación.

“Todas las leyes en favor de las infancias son bienvenidas, todas hacen su aporte positivo y preventivo, pero en Argentina hace falta un cambio mucho más profundo para poder atacar la problemática desde las raíces y darle a esa problemática la importancia que se merece”, enfatizó Cisneros.

En esa línea, apuntó a la creación de un ministerio nacional de la infancia, ya propuesto mediante un proyecto de ley, con el objetivo de alcanzar «una perspectiva integral en infancias, teniendo en cuenta enfoques interseccionales e intersectoriales» y romper con «los sesgos adultocentristas» de las políticas públicas.

Según Unicef, en un estudio realizado en articulación con la Senaf en 2020, el 59% de las niñas, niños y adolescentes sufre algún tipo de violencia en el ámbito familiar.

En Argentina no hay registros sobre niñas y niños asesinados en contextos de violencia familiar.

Sin embargo, según datos de la Dirección de Estadísticas e Información del Ministerio de Salud, la principal causa de muerte de personas de 1 a 19 años, son causas externas como accidentes, homicidios, suicidios y otros eventos violentos “de intención no determinada”.

Específicamente, el homicidio representa el 2% en la muerte de NNyA de 5 a 14 años y el 7,9% en jóvenes de 15 a 24 años, mientras que las relacionadas a «otras violencias» alcanzan el 6,5% y 14,4% respectivamente.

Fuente: Télam.

Faltan dos días para conocerse el veredicto por el crimen de Lucio Dupuy. En el marco de la finalización del juicio, la abuela del nene pidió a la Justicia que las progenitora de Lucio y su pareja, acusadas del asesinato, “vayan a cárceles separadas”. Magdalena Espósito Valenti y Abigail Páez, podrían ser condenadas por el delito de «homicidio calificado y abuso sexual ultrajante».

“Lo que ellas querían era estar juntas. Por eso Lucio era un estorbo. Lo dicen los chats. Y lo sacaron del medio. Que sigan juntas es como darles la razón, ayudarlas a cumplir su objetivo”, argumentó la mujer que pretende la prisión perpetua como «fallo ejemplar».

El abogado José Mario Aguerrido, que representa a la familia Dupuy, por su parte, explicó que el Tribunal de Audiencia primero dará a conocer si Espósito Valenti y Páez son culpables de los delitos de los que están acusadas y que luego, 15 días después, dará a conocer la pena que deberán cumplir. «Probablemente, allí se exprese la voluntad de la familia Dupuy de que además las acusadas sean separadas», indicó.

Espósito Valenti y Páez, hasta el momento, se encuentran alojadas en la cárcel de mujeres del Servicio Penitenciario Federal de La Pampa.

El abuelo de Lucio Dupuy pidió este martes que la madre de su nieto y la pareja reciban «una condena ejemplar, a prisión perpetua y sin beneficios».

El abuelo de Lucio Dupuy, el niño asesinado en noviembre de 2021 en la ciudad de Santa Rosa y por cuyo crimen se conocerá el jueves próximo el veredicto del juicio, pidió este martes que la madre de su nieto y la pareja reciban «una condena ejemplar, a prisión perpetua y sin beneficios» y reclamó que «sean separadas», ya que actualmente cumplen prisión en el mismo penal.

«Tengo muchas ansias, no pasan las horas para que llegue el día jueves. Para muchos es pasado mañana, para nosotros es eterno lo largo que se nos hacen los días para saber la culpabilidad de estas asesinas. Las expectativas son que, para que esto no vuelva a suceder, tiene que ser una condena ejemplar», dijo Ramón Dupuy en referencia al fallo del tribunal de juicio que determinará la autoría y responsabilidad penal de la madre del niño, Magdalena Espósito Valenti, y de su pareja, Abigail Páez.

El hombre reclamó que ambas sean condenadas «a prisión perpetua, sin beneficios y que sean separadas de una vez por todas», aunque admitió que lo que resuelva la justicia «no reparará nada, porque a Lucio no me lo devuelven con ninguna condena, no me lo devuelve más nadie por más que reciban condena, a Lucio lo asesinaron».

En declaraciones a Radio Con Vos, el abuelo de Lucio explicó que, a su criterio, «la sociedad está pidiendo que ilumine a los jueces para que no vuelvan a suceder casos como el de Lucio. Es lo más lógico, porque no se espera que un ser humano haga las atrocidades que hicieron estas asesinas con el cuerpo de Lucio. Nadie quiere ver un chiquito asesinado».

Luego, el hombre volvió a recordar el hecho y se lamentó: «Hasta el día de hoy me sigo preguntando el por qué, por qué lo asesinaron».

También Ramón Dupuy reclamó a la Justicia por no haber intervenido a tiempo y haberle entregado la tenencia de su nieto a la madre y a su pareja.

«No entiendo por qué la jueza Ana Clara Pérez Ballester se lo entregó (a la madre Espósito Valenti y a su pareja Páez), por qué nos revocó la tenencia si Lucio había nacido acá en General Pico, se había criado durante cuatro años acá, tenía todo acá, no le encuentro explicación hasta el día de hoy».

Al respecto, Ramón indicó que todavía no sabe si presentará una demanda contra el Estado luego de que el sistema de salud de La Pampa omitió las numerosas lesiones que sufrió el menor durante los meses previos a su fallecimiento.

«Eso te lo tendría que responder mi abogado, es muy técnico. Estamos abocados solamente para el 2 de febrero, ese es el pensamiento que tenemos», manifestó.

Por otro lado, el abuelo de Lucio hizo referencia a la imputada Espósito y dijo que «el título de madre le queda enorme».

«Para cualquier ciudadano común, madre es una palabra sagrada, ella es una progenitora o la que lo pario digamos así nomás», dijo, quien insistió en que su nieto «no era un auto que vos chocas y haces un acuerdo para arreglar los daños, Lucio era una vida, un ser humano, si esta jueza hubiese actuado acorde a la ley… ella se basa en que hubo un acuerdo y se lo reconozco que hubo, pero…¿por qué sucedió? Por seis falsas denuncias y una amenaza por teléfono, comprobadas eh, no lo digo yo, está comprobado en el expediente».

«Si hubiese actuado acorde a la ley, a Lucio tendrían que haberle hecho por lo menos a estas asesinas un socio ambiental; preguntarles donde lo iban a llevar a vivir a Lucio, con qué le iban a dar de comer a Lucio, con quién iba a estar Lucio, lo sacaron de acá de General Pico y me lo llevaron a 140 kilómetros, al año y 3 meses me lo trajeron muerto», recordó.

Por último, el abuelo del niño asesinado le pidió a la gente «que sea más empática» ante casos de violencia infantil y «que se comprometa más cuando vea un niño golpeado».

«Es importante para poder salvarle la vida a la criatura. Los niños, siempre se dice lo mismo, son el futuro de Argentina, y los están matando», concluyó.

Sobre las agresiones previas que sufrió Lucio, uno de los fiscales de la causa, Máximo Paulucci, señaló a la prensa que el niño «presentaba lesiones de larga data», las cuales coinciden a partir del momento en el que fue a vivir con su madre.

«Coincidimos en que es un hecho en el que hubo distintos tipos de agresiones hacia el niño, que fueron gravísimas y terminaron como corolario con su muerte», afirmó Paulucci en diálogo con el canal de noticias TN.

Al respecto de la sentencia esperada para el próximo jueves, el fiscal aseguró que durante el debate se logró probar la teoría del caso del Ministerio Público, lo cual «debería dar como resultado la condena a prisión perpetua» para las acusadas.

«Las pruebas más importantes que tuvimos fueron la autopsia y pericias realizadas en el lugar de los hechos: allanamientos y cámaras de seguridad», precisó.

Finalmente, Paulucci opinó que las intervenciones de las imputadas durante el juicio «tuvieron como objetivo posicionarse mejor frente al proceso».

El jueves próximo, el Tribunal de Audiencia de Santa Rosa, integrado por la jueza Alejandra Ongaro y los jueces Andrés Olié y Daniel Sáez Zamora, realizará la audiencia de cesura del juicio, en la que resolverán si las acusadas son «culpables» o «no culpables» del delito de «homicidio calificado y abuso sexual ultrajante».

La pena no se dará a conocer el jueves, sino en una audiencia posterior, aunque si el tribunal acepta los argumentos del Ministerio Público Fiscal (MPF) la única que les corresponderá a las acusadas es la de prisión perpetua, lo que hará irrelevante la segunda parte del juicio de cesura.

En caso de que el Tribunal valore las pruebas de otra manera, tiene 15 días para dar a conocer la sentencia.

Lucio (5) fue asesinado a golpes el 26 de noviembre de 2021 en la vivienda de la calle Allan Kardec al 2300 de Santa Rosa, donde residía con su madre y la pareja de ella.

Fuente: Télam.

La conversación se produjo cuando el nene aún vivía con sus tíos paternos, justo antes de que Magdalena Espósito se quedara con su hijo.

En febrero de 2020, Lucio Dupuy era feliz. En ese tiempo vivía en la casa de sus tíos paternos Maximiliano y Leticia, en el seno de una familia con mucho amor para dar. Hacía ya casi un año que estaba allí, en General Pico, La Pampa; por un acuerdo entre Magdalena Espósito, su madre, y Cristian Dupuy, su padre.

Como ella no tenía dinero para mantenerlo y él vivía en Luján por su trabajo, convinieron que lo mejor para el hijo de ambos era que se quedara con los tíos, según publica Infobae.

Aunque todo marchaba bien, de un momento a otro, Magdalena comenzó a pedir la tenencia de Lucio nuevamente. Quería que su hijo vuelva a vivir con ella a Santa Rosa. Para justificarlo, aseguraba tener trabajo estable, una casa y una novia. Su pareja, justamente, era Abigaíl Páez, quien ahora esta acusada junto a la madre de haber asesinado a Lucio el 26 de noviembre de 2021, cuando el pequeño tenía 5 años.

La mujer reclamaba al pequeño Lucio por vía legal, pero también hablando directamente con Cristian Dupuy. Una de esas conversaciones vía chat quedó registrada y fue expuesta en el juicio oral que terminó en diciembre y que este jueves tendrá su veredicto. A la luz de los hechos, los dichos de Magdalena Espósito en ese intercambio de mensajes resultan hasta cínicos.

“Yo te estoy hablando bien. A Lucio jamás le faltó la cuota alimentaria que yo te daba”, escribió Cristian en la conversación del 25 de febrero de 2020. La mujer le respondió: “Soy la madre, por eso sé muy bien que conmigo va a estar bien. Como cuando lo dejé con ellos (por los tíos), lo dejé porque sabía que iba a estar mejor que conmigo”.

En otra parte de la conversación, la imputada por asesinar a su propio hijo escribió: «Como ya le dije a Leti (la tía de Lucio), yo las cosas las quiero arreglar bien. Si ustedes se ponen en contra, es un tema de ustedes. Yo también estoy re tranquila de que Lucio va a volver conmigo. No tengo más nada que hablar. Suerte”. La charla no finalizó allí.

 Cristian Dupuy dio sus razones y peleó por su hijo, pero lamentablemente eso terminó ante las denuncias falsas que permanentemente hacía Magdalena Espósito y la jueza que homologó un acuerdo, sin hacer ningún tipo de estudio antes de entregarle a Lucio a madr

 “Magui vos firmaste papeles. El día que quieras a Lucio tenés que cumplir con las condiciones. Un trabajo estable, un hogar para Lucio y un montón de cosas más. No te va a ser fácil. Ellos (por los tíos) no te lo van a dar así como si nada. El nene no es un paquete para tenerlo de acá para allá”, escribió Cristian.

La respuesta de Espósito Valenti ahora suena un tanto macabra: “Justamente, (esos requisitos) yo ya los tengo a todos. Por eso, quiero que vuelva conmigo. Y en ningún lugar va a estar mejor que conmigo”. Cristian Dupuy le respondió: “Y, ¿cómo sabes que va a estar mejor? Él ya tiene sus cosas, su pieza, sus amiguitos de jardín. ¿Estás segura de que querés que Lucio pase por todo de nuevo?

 En la conversación no se dice mucho más, aunque el resto de la historia ya se conoce. La jueza Ana Clara Pérez Ballester homologó el 4 de noviembre de 2020, un acuerdo firmado por la madre de Lucio y la tía, Leticia.

Los tíos de Lucio habían sido padres de mellizas recientemente y estaban cansados de que cada vez que Magdalena y su novia Abigaíl visitaban a Lucio lo hacían con la policía por alguna denuncia falsa que realizaban. Por eso, y porque sentían que Lucio sufría ante esta situación, decidieron firmar y darle la tenencia. Creyeron que lo mejor para su sobrino era evitarle esas situaciones tan estresantes.

El acuerdo se firmó el 4 de noviembre de 2020. Exactamente, un año y 22 días antes de que Lucio sea cruelmente asesinado. Por ese delito, su madre y la novia llegaron a juicio presas. Este jueves será el veredicto y la pena en expectativa para el delito que se les endilga -tan extenso como grave- es prisión perpetua.

Más de 124 mil personas adhirieron a una petición en la plataforma online Change.org para pedir “justicia” y que “condenen a toda la cadena de responsables del crimen” de Lucio Dupuy, el niño de 5 años asesinado en su casa materna a golpes el 26 de noviembre de 2021 en Santa Rosa, La Pampa, por cuyo crimen estás siendo juzgadas su madre y su pareja y el próximo jueves se conocerá el veredicto.

El petitorio (Change.org/JusticiaPorLucio), que durante las últimas horas alcanzó las 124 mil firmas, fue iniciado hace más de un año por una mujer de 65 años llamada Graciela Mosqueda, en el cual pidió al Ministerio Público Fiscal de La Pampa que “se juzgue a los policías por mal desempeño, a los jueces que no le quisieron dar la tenencia a su padre, y a los médicos que lo revisaron y vieron a todo lo que era sometido el pequeño y no hicieron nada”.

“El crimen de Lucio Dupuy se podría haber evitado si se hubieran escuchado las voces de los familiares, de los amigos, vecinos reclamando ayuda. Hubo denuncias, hubo internaciones, hubo intervención de la Defensoría del Niño. En 2 meses, lo internaron 5 veces en hospitales zonales por lesiones y nadie actuó”, opinó la creadora de la petición, quien se describió como “médica, madre y abuela”.

A su vez, Mosqueda explicó que creó la solicitud “para que no haya ningún Lucio más”.

“Nadie fue capaz de hacer lo correcto, que no era nada extraordinario: sólo escuchar y actuar en consecuencia para evitar la aberración que cometieron después. Es necesario que se haga Justicia por este niño. Siento impotencia y tristeza por todo lo que fue sometido durante tanto tiempo sin ser escuchado”, remarcó la mujer, que trabaja desde hace 34 años en la industria farmacéutica y que se especializa en la producción de medicamentos para cáncer y enfermedades huérfanas.

Por último, la creadora de la petición concluyó: “La cadena burocrática de responsabilidades es interminable; y todos se echan la culpa y se la pasan de uno a otro: que se encuentre a los culpables y sean juzgados. Hacer silencio es ser cómplice. ¡Justicia por Lucio! Juzguen a todos los cómplices de este brutal asesinato. Salvemos a todos los niños”.

Por último, la creadora de la petición concluyó: “La cadena burocrática de responsabilidades es interminable; y todos se echan la culpa y se la pasan de uno a otro: que se encuentre a los culpables y sean juzgados. Hacer silencio es ser cómplice. ¡Justicia por Lucio! Juzguen a todos los cómplices de este brutal asesinato. Salvemos a todos los niños”.

La sentencia por el crimen de Lucio Dupuy (5), cometido el 26 de noviembre de 2021 en la capital provincial de La Pampa, se conocerá el próximo jueves, cuando el Tribunal de Audiencia de Santa Rosa determine la autoría y responsabilidad penal de la madre del niño, Magdalena Espósito Valenti; y de su pareja, Abigail Páez; ambas acusadas y detenidas por el asesinato.

Más de 124 mil personas adhirieron a una petición en la plataforma online Change.org para pedir “justicia” y que “condenen a toda la cadena de responsables del crimen” de Lucio Dupuy, el niño de 5 años asesinado en su casa materna a golpes el 26 de noviembre de 2021 en Santa Rosa, La Pampa, por cuyo crimen estás siendo juzgadas su madre y su pareja y el próximo jueves se conocerá el veredicto.

El petitorio (Change.org/JusticiaPorLucio), que durante las últimas horas alcanzó las 124 mil firmas, fue iniciado hace más de un año por una mujer de 65 años llamada Graciela Mosqueda, en el cual pidió al Ministerio Público Fiscal de La Pampa que “se juzgue a los policías por mal desempeño, a los jueces que no le quisieron dar la tenencia a su padre, y a los médicos que lo revisaron y vieron a todo lo que era sometido el pequeño y no hicieron nada”.

“El crimen de Lucio Dupuy se podría haber evitado si se hubieran escuchado las voces de los familiares, de los amigos, vecinos reclamando ayuda. Hubo denuncias, hubo internaciones, hubo intervención de la Defensoría del Niño. En 2 meses, lo internaron 5 veces en hospitales zonales por lesiones y nadie actuó”, opinó la creadora de la petición, quien se describió como “médica, madre y abuela”.

A su vez, Mosqueda explicó que creó la solicitud “para que no haya ningún Lucio más”.

“Nadie fue capaz de hacer lo correcto, que no era nada extraordinario: sólo escuchar y actuar en consecuencia para evitar la aberración que cometieron después. Es necesario que se haga Justicia por este niño. Siento impotencia y tristeza por todo lo que fue sometido durante tanto tiempo sin ser escuchado”, remarcó la mujer, que trabaja desde hace 34 años en la industria farmacéutica y que se especializa en la producción de medicamentos para cáncer y enfermedades huérfanas.

Por último, la creadora de la petición concluyó: “La cadena burocrática de responsabilidades es interminable; y todos se echan la culpa y se la pasan de uno a otro: que se encuentre a los culpables y sean juzgados. Hacer silencio es ser cómplice. ¡Justicia por Lucio! Juzguen a todos los cómplices de este brutal asesinato. Salvemos a todos los niños”.

La sentencia por el crimen de Lucio Dupuy (5), cometido el 26 de noviembre de 2021 en la capital provincial de La Pampa, se conocerá el próximo jueves, cuando el Tribunal de Audiencia de Santa Rosa determine la autoría y responsabilidad penal de la madre del niño, Magdalena Espósito Valenti; y de su pareja, Abigail Páez; ambas acusadas y detenidas por el asesinato.

La jueza Alejandra Ongaro y los jueces Andrés Olié y Daniel Sáez Zamora encabezarán a las 12 de ese día la audiencia de cesura, en la que resolverán si las acusadas son «culpables» o «no culpables» del delito de «homicidio calificado y abuso sexual ultrajante».

La pena no se dará a conocer ese día, sino en una audiencia posterior, aunque si el tribunal acepta los argumentos del Ministerio Público Fiscal (MPF), la única que les corresponderá a las acusadas es la de prisión perpetua.

Por su parte, la defensora oficial de Páez, Silvina Blanco Gómez, consideró que no existió un homicidio agravado sino un homicidio preterintencional, es decir que no tuvo intencionalidad.

En tanto, el defensor oficial Pablo De Biasi pidió la absolución de la madre de Lucio por ambos delitos, ya que «en el lugar de los hechos hubo una persona y no dos», al descartar la coautoría del homicidio.

Por otro lado, la familia paterna del niño, representada por el abogado Mario Aguerrido, adelantó a Télam que denunciará al Ministerio de Salud provincial por no haber actuado ante situaciones de violencia previas sufridas por el niño, al tiempo que pidió el juicio político para la jueza Ana Clara Pérez Ballester, quien le dio la tenencia del niño a su madre.

El Tribunal encabezará la audiencia de cesura, en la que resolverán si las acusadas son culpables o no del delito de «homicidio calificado y abuso sexual ultrajante» y, de aceptar los argumentos del Ministerio Público Fiscal, podrían ser condenadas a prisión perpetua.

El juicio por el crimen de Lucio Dupuy, cometido el 26 de noviembre de 2021 en Santa Rosa, La Pampa, tendrá su primera definición el 2 de febrero próximo, cuando el Tribunal de Audiencia determine la autoría y responsabilidad penal de la madre del niño, Magdalena Espósito Valenti; y de su pareja, Abigail Páez; ambas acusadas y detenidas por el asesinato.

La jueza Alejandra Ongaro y los jueces Andrés Olié y Daniel Sáez Zamora encabezarán a las 12 de ese día la audiencia de cesura, en la que resolverán si las acusadas son «culpables» o «no culpables» del delito de «homicidio calificado y abuso sexual ultrajante».

La pena no se dará a conocer ese día, sino en una audiencia posterior, aunque si el tribunal acepta los argumentos del Ministerio Público Fiscal (MPF), la única que les corresponderá a las acusadas es la de prisión perpetua, lo que hará irrelevante la segunda parte del juicio de cesura.

En caso de que el Tribunal valorara las pruebas de otra manera, tiene 15 días para dar a conocer la sentencia.

Fuentes judiciales informaron a Télam que, si bien en Santa Rosa es usual que los veredictos se den a conocer por escrito, en este caso se dispuso leerlo en la audiencia, a la que fueron convocadas las partes y a la que tendrá acceso la prensa.

Todavía no está confirmado si las acusadas estarán presentes en el tribunal pampeano o si aguardarán la decisión en el penal de San Luis donde están detenidas, agregaron los voceros.

Lucio (5) fue asesinado a golpes el 26 de noviembre de 2021 en la vivienda de la calle Allan Kardec al 2300 de la ciudad de Santa Rosa, donde residía con su madre y la pareja de ella.

Su mamá, Espósito Valente, fue acusada por el equipo de fiscales integrado por Walter Martos, Verónica Ferrero, Mónica Rivero y Máximo Paulucci, de los delitos de «abuso sexual gravemente ultrajante con acceso carnal, agravado por haber sido cometido por la ascendiente (progenitora), con el concurso de dos personas y aprovechando la convivencia con la víctima menor de 18 años, todo como delito continuado; en concurso real con homicidio calificado por ser la ascendiente, por ensañamiento y alevosía».

A Páez, en tanto, el MPF le imputa el «abuso sexual gravemente ultrajante con acceso carnal, agravado por haber sido cometido por la guardadora, con el concurso de dos personas y aprovechando la convivencia con la víctima menor de 18 años, todo como delito continuado; en concurso real con homicidio calificado por ensañamiento y alevosía».

La defensora oficial de Páez, Silvina Blanco Gómez, consideró por su parte que no existió un homicidio agravado sino un homicidio preterintencional, es decir que no tuvo intencionalidad, ya que la imputada -que admitió haberle pegado a Lucio- no buscó asesinarlo.

Por ese motivo, en su alegato, enumeró siete conductas que la imputada ejecutó para evitar la muerte del niño: la práctica de RCP para reanimarlo, su traslado a la posta sanitaria del barrio Atuel, la búsqueda de ayuda en la policía y haberlo llevado al hospital Evita, entre otras.

«Son conductas que deben ser valoradas como que no quiso matar», les manifestó la defensora a los jueces el tribunal, ante quienes, a su vez, cuestionó las conclusiones de la autopsia practicada a Lucio.

La defensa aseveró que «ninguna de las tres agravantes» planteadas por el MPF para el homicidio quedaron probadas y agregó que en el peor escenario pudo existir un homicidio simple con dolo eventual.

Con respecto a la acusación de abuso sexual, Blanco Gómez, pidió la absolución de Páez por el beneficio de la duda, al tiempo que aseveró que la mediatización del caso provocó un «estado de indefensión» en la imputada.

Por su parte, el defensor oficial Pablo De Biasi pidió la absolución de la madre de Lucio por ambos delitos, ya que «en el lugar de los hechos hubo una persona y no dos», al descartar la coautoría del homicidio.

«La única testigo fue Abigail», acotó, al tiempo que descartó cualquier responsabilidad de la madre por omisión.

En su alegato, el defensor planteó que, en forma subsidiaria, si la madre de Lucio fuera hallada culpable, solo podría imputársele una conducta preterintencional.

También manifestó que la fiscalía y la querella efectuaron «muchos recortes» a los hechos para encuadrarlos en sus teorías y agregó que durante el proceso se diluyó la responsabilidad del padre en el cuidado de Lucio.

El 7 de diciembre de 2022, al declarar en el juicio, Páez reconoció que golpeó a Lucio y dio detalles de la agresión: «Cuando llegué a la casa, lo vi a Lucio que se estaba mandando un moco. No importa qué, porque no viene al caso. Entonces lo tomé del brazo y le pegué varias pataditas en la cola. Fue todo muy rápido, no sé. Le pegué y no medí donde la verdad, ni sé por qué tampoco», contó, al tiempo que comenzó a llorar.

«No le encuentro una explicación todavía. Sé que lo lastimé, me di cuenta en el momento e intenté remediarlo. Luego, lo alcé y lo llevé a la ducha porque pensé que iba a reaccionar. Él intentaba hablar, estaba consciente todavía», agregó.

Luego dijo que vio que el niño «se estaba debilitando o desvaneciendo» por lo que lo tapó con su toallón y lo llevó a su pieza: «Lo senté en la cama y me fui a buscar ropa a su pieza para cambiarlo, lo más rápido posible porque era una situación muy desesperante en la que no sabía cómo reaccionar, ni que hacer para que él se recomponga», continuó.

Ante el silencio de toda la sala, Páez contó cómo Lucio perdió el conocimiento: «Cuando voy a buscar ropa para cambiarlo escucho un golpe y cuando vuelvo lo veo que están él estaba tirado en el piso, sin reacción. De cara al piso. Ni siquiera había apoyado las manos. Como si estuviese desmayado, no sé. Entonces yo por el mismo temor lo toqué con el pie para ver si reaccionaba y vi que no tenía respuesta de él, entonces me acerqué y lo di vuelta, lo puse boca arriba», resaltó.

Páez dijo que intentó hacerle RCP, aunque no sabe si lo hizo bien o si pudo haberlo lastimado, tras lo cual lo llevó a la salita médica y desde allí al hospital, donde le dijeron que Lucio había fallecido.

Por su parte, Espósito Valenti apuntó al padre de Lucio, Christian Dupuy, al declarar en la última jornada del juicio: «Se me critica a mí, pero no al progenitor, porque decirle padre le queda grande. A él se lo justifica cuando la responsabilidad era de los dos. Sin embargo, en todo momento se desentendió de la criatura».

Durante su declaración, en la que no aceptó preguntas, la mujer recordó que esa mañana dejó a su hijo «con vida» al cuidado de su novia, y que «al día de hoy» sigue «sin poder creer» lo que le ocurrió.

Tras ello, afirmó que a su hijo lo «llora en privado» porque es «más humano que hacerlo delante de personas que no lo conocieron» y que dijeron «un montón de cosas» sobre su «supuesto rechazo a la maternidad».

El médico forense que hizo la autopsia al cuerpo de Lucio contó antes del juicio que «en 27 años de profesión» y tras haber intervenido en «32 casos de niños golpeados» nunca vio algo así.

En tanto, la familia paterna del niño, representada por el abogado Mario Aguerrido, adelantó a Télam que denunciará al Ministerio de Salud provincial por no haber actuado ante situaciones de violencia previas sufridas por el niño y atendidas en hospitales de la provincia, al tiempo que pidió el juicio político para la jueza Ana Clara Pérez Ballester, quien le dio la tenencia del niño a su madre a pesar de que estuvo ausente dos años.

A raíz del caso de Lucio, a fines de noviembre pasado, un plenario de comisiones de Legislación General, Educación y Cultura, y Población y Desarrollo Humano del Senado dio dictamen favorable a un proyecto de ley que crea un Plan Federal de capacitación para el personal del Estado sobre derechos de niñas, niños y adolescentes.

Y el 26 pasado, mediante la publicación en el Boletín Oficial, el Gobierno nacional decretó la ampliación del temario de las sesiones extraordinarias para incluir el tratamiento del proyecto, denominado «Ley Lucio».

Fuente: Télam.

Cámaras de seguridad registraron los movimientos de la madre del nene de 5 años y su pareja tras la feroz golpiza. La mentira de un supuesto robo, la autopsia, los chats de WhatsApp, abusos sexuales y más mentiras, el decálogo de un asesinato cruel.

El próximo 2 de febrero, a las 12, los jueces Alejandra Ongaro, Andrés Olié y Daniel Sáez Zamora darán a conocer el veredicto con respecto al asesinato de Lucio Dupuy. Su madre, Magdalena Espósito, y la novia, Abigaíl Páez, son las principales acusadas y enfrentan la posibilidad de una prisión perpetua. Las chances de que sean condenadas son sumamente altas por la cantidad de pruebas que se presentaron durante el juicio oral que finalizó en diciembre del año pasado.

LOS ULTIMOS MINUTOS DE LUCIO

El viernes 26 de noviembre de 2021 en Santa Rosa, La Pampa, la madrastra de Lucio, Abigail Páez, salió de su casa, ubicada en Allan Kardec 2385, con Lucio en brazos a las 21.26. Así lo muestra la cámara de seguridad de una vecina.

Se dirigió a la posta sanitaria del barrio Río Atuel: estaba cerrada. La mujer acudió, entonces, a policías apostados en la sede la Unidad Regional de la capital pampeana, frente a la salita. Los efectivos se negaron a atenderlo y a trasladarlo.

La gravedad del estado de salud de Lucio era evidente. Ante la negativa de la policía, vecinos le hicieron reanimación: hizo una arcada, cuando lo atendió una mujer, una enfermera profesional. Otros vecinos lo llevaron al hospital Evita, según reveló Clarín.

Llegaron poco después de las 21.30 al centro de salud, donde el médico Hugo Argüello recibió al niño. Tenía vómito y sangre en la boca, un gran moretón en el glúteo derecho y golpes por todo el cuerpo. Intentó reanimarlo, pero ya era tarde. Argüello certificó la muerte a las 21.45. Es decir, 19 minutos desde que Páez salió de su casa cargando al niño.

Cuando le informaron que Lucio murió, Páez fue a buscar a Espósito a su trabajo: las cámaras la registraron en el hotel Casino Club -donde trabajaba la madre de Lucio- a las 21.59. Había entrado a trabajar a las 19.57. Ambas fueron al hospital Evita y fueron detenidas horas más tarde, la madrugada del 27 de noviembre, en la propiedad en la que vivían con el menor.

Cuando la Policía llegó al lugar había un televisor tirado en la cama y la ropa revuelta. Se trataba de una escena preparada, confirmó la investigación. La acusación sostiene que Páez y Esposito Valenti, entre las 17:30 y las 19:40 del viernes 26 de noviembre de 2021 agredieron físicamente y sexualmente a Lucio. La autopsia evidencia la atrocidad de la paliza a la que sometieron a Lucio.

AUTOPSIA

La más importante, quizás, de las pruebas presentadas en el juicio fue la autopsia. Estuvo expuesta por Juan Carlos Toulouse, el médico que realizó el estudio del cuerpo de Lucio, en la cuarta audiencia del debate oral.

Ante los magistrados, Toulouse reafirmó que el niño falleció a causa de una ‘feroz golpiza’ y que presentaba ‘lesiones en varias partes del cuerpo’, según informaron fuentes judiciales.

Aseguró que había sido víctima de abusos sexuales ‘recientes y de vieja data’, al mismo tiempo que presentaba ‘un fuerte golpe que le afectaba la cadera, el glúteo y la pierna, con una data de 7 a 8 días’”.

“Hubo una agresión puntual que le provocó la muerte”, según la autopsia presentada en la causa. Lucio murió a raíz de una hemorragia interna provocada por una paliza. Además de los signos de abuso, presentó quemaduras y mordidas.

El documento de autopsia también evidenció que, al igual que Fernando Baéz Sosa, Lucio tenía la suela de una zapatilla marcada en la espalda. Gracias a una pericia scopométrica, se determinó que el calzado le pertenecía a Abigaíl Páez, la novia de la madre.

“Abigail Páez lo pisó con tanta fuerza en su espaldita que, probablemente, le reventó el corazón junto a distintos órganos”, revelaron los médicos que hablaron en el juicio.

ABUSO SEXUAL

Uno de los puntos más aberrantes expuestos en el juicio, tuvo que ver con el abuso sexual que sufrió Lucio. Su cuerpo evidenciaba, según los especialistas, “signos compatibles con abuso sexual”. Pero no fue lo único.

En el allanamiento realizado a la casa de la imputadas, ubicada sobre la calle Allan Kardec de Santa Rosa, luego del asesinato se secuestraron distintos elementos. Además de la ropa de la víctima y las acusadas, los investigadores se llevaron una serie de juguetes sexuales.

Los estudios de ADN posteriores sobre esos elementos arrojaron que contenían rastros genéticos de la madre del nene y su novia, pero, además, de Lucio.

CHATS

Tal como reveló Infobae, las conversaciones que tuvieron las imputadas, entre ellas, a través de WhatsApp los meses previos al asesinato se convirtieron en una prueba esencial. Básicamente porque allí relataban los castigos que le propinaban al nene.

“Qué no se te vaya la mano que nos vamos a mandar una cagada”, fue uno de los mensajes que le mando la mamá de Lucio a su novia cuando faltaban pocos días para el homicidio. “Estoy harta. Yo tengo que estar todo el día con este pendejo”, era una respuesta habitual en Abigaíl Páez.

Ante un episodio, de octubre del 2021, en el que Lucio vomitó, las imputadas hablaron entre ellas del castigo que se le aplicó al nene. “¿Cómo le pegaste? Ya van dos veces que vomita”. Luego de eso La novia de la madre escribió: “No lo quiero ni ver a Lucio porque me amarga la vida”.

UNA MENTIRA

El 26 de noviembre por la noche, cuando Lucio Dupuy ya estaba muerto y era llevado por Abigaíl Páez al hospital, la mujer se cruzó con un hombre que intentó ayudarla. Era un vecino de la zona que intentó hacerle RCP al nene. En esa oportunidad, el hombre le preguntó qué había pasado y la novia de la madre le respondió que habían “entrado ladrones” y que le “habían pegado” al chiquito. Por supuesto, era toda una mentira. El testigo luego declaró esa situación ante la justicia. Abigaíl no fue la única que dijo eso, también la progenitora de Lucio, Magdalena Espósito, repitió la misma mentira

Cuando tuvieron oportunidad de declarar en el debate oral, intentaron aclarar esa situación. “Yo nunca dije eso de manera oficial. Se lo dije al hombre que nos ayudó por vergüenza, para no contarle lo que había pasado”, señaló. Por su parte, Magdalena dijo que “ya estando en la comisaría” había escuchado que “alguien mencionó algo de un robo”.

DIBUJOS

Algunos días después del asesinato de Lucio, la fiscalía de instrucción que investigó el caso desde el principio, secuestró los dibujos que el nene había realizado en el colegio y los hizo analizar por especialistas.

Las conclusiones fueron contundentes. Una de las psicólogas, Lorena Roggero, dijo en el juicio que, mediante los dibujos, Lucio “gritaba su dolor”.

La psicóloga explicó que las personas dibujadas, no tenían ojos y que eso tenía que ver con la necesidad de Lucio de “no ver” la violencia familiar que sufría en su casa.

En el mismo sentido, los dibujos de Lucio, en su mayoría, no tenía parte inferior del cuerpo. Estaban dibujados hasta la cintura. Eso, según la especialista, en un signo claro del abuso sexual que sufría.

MAS MENTIRAS

Magdalena Espósito Valenti y Abigaíl Páez decidieron declarar en el juicio oral. Según cree la fiscalía en base a las pruebas expuestas, mintieron alevosamente.

Entre las dos relataron cómo fue su día y aseguraron que fue una jornada “normal”. También señalaron que a las 19.40, Abigaíl llevó a Magdalena a su trabajo y ambas dejaron sólo a Lucio. “Lo despedí y él todavía estaba con vida”, declaró la madre.

Luego Abigaíl relató que volvió y le dio “unas pataditas en la cola” por un “moco” que se había “mandado Lucio” y que por eso murió.

Para la justicia, esto es lisa y llanamente mentira. Y esa presunción está apoyada, principalmente en la autopsia.

Es que el examen al cuerpo de Lucio arrojó que, en realidad, su muerte se había producido tres horas antes del momento en que lo llevaron al hospital. Por lo tanto, Lucio murió, o por lo menos estaba agonizante, al momento en que su mamá todavía estaba en la casa. Y, desde ya, no por unas “pataditas en la cola”.

Los testimonios en el juicio

Si bien fueron más de cien los testigos que pasaron por la sala de audiencias, entre ellos el papá y los abuelos de Lucio, existieron algunos relatos que llamaron mucho la atención porque desnudaron, aún más, el horror al que estuvo sometido el nene.

Por un lado, una vecina contó que escuchaba los golpes, que llamó a la policía y nadie hizo nada y que, un día, oyó a las acusadas decirse entre ellas: “sacale la ropa y cagalo a palos, dejalo marcado porque lo mato yo”.

Por el otro, las madres de los amiguitos de Lucio contaron cómo quedaban asombradas, cada vez que la víctima era invitada a almorzar, por la cantidad de comida que ingería. “Eso se daba porque Lucio pasaba hambre. Además de todo lo que le hacían, no le daban alimento”, señaló el abogado de los Dupuy, José Mario Aguerrido.

INGRESOS RECURRENTES AL HOSPITAL

Lucio Dupuy entró a distintos hospitales una cantidad de veces insólita para un nene de 5 años. Entre finales del 2020 y su asesinato el 26 de noviembre del 2021, fue atendido decenas de veces. Las causas eran siempre las mismas: golpes y fracturas en su cuerpo. Ningún médico, insólitamente, sospechó nada.

Algunos ejemplos de las atenciones que recibió Lucio. Las fechas marcan la asiduidad con la que lo llevaban su madre y la novia de ella.

El 15 de diciembre del 2020 el chiquito fue atendido en el Hospital Evita de Santa Rosa por traumatismos en miembro superior. Tres días después, el 18 de diciembre, volvió a ser atendido en el Hospital Molas por Fractura de muñeca y mano.

El 22 de enero ya del 2021, Lucio fue atendido en una posta de salud del barrio Río Ateuel, nuevamente por un traumatismo en uno de sus brazos. El 1 de febrero ingresó otra vez al Hospital Evita de Santa Rosa por traumatismos en el cuerpo. Menos de dos meses luego de esa atención, el 23 de marzo, volvió a entrar al Evita, esta vez por deformidad en un dedo a raíz de una fractura ósea. En este último caso, alguien le había tirado el dedo para atrás hasta rompérselo.

Todos estos elementos, y más, son los que por estas horas analizan los jueces que deberán dictar sentencia el 2 de febrero a las 12 del mediodía. Un país entero estará pendiente de esa decisión.

Fuente: Infobae

El juicio por el crimen de Lucio Dupuy, cometido el 26 de noviembre de 2021 en Santa Rosa, La Pampa, tendrá su primera definición el 2 de febrero próximo, cuando el Tribunal de Audiencia determine la autoría y responsabilidad penal de la madre del niño, Magdalena Espósito Valenti; y de su pareja, Abigail Páez; ambas acusadas y detenidas por el asesinato.

La jueza Alejandra Ongaro y los jueces Andrés Olié y Daniel Sáez Zamora encabezarán a las 12 de ese día la audiencia de cesura, en la que resolverán si las acusadas son «culpables» o «no culpables» del delito de «homicidio calificado y abuso sexual ultrajante».

La pena no se dará a conocer ese día, sino en una audiencia posterior, aunque si el tribunal acepta los argumentos del Ministerio Público Fiscal (MPF), la única que les corresponderá a las acusadas es la de prisión perpetua, lo que hará irrelevante la segunda parte del juicio de cesura.

En caso de que el Tribunal valorara las pruebas de otra manera, tiene 15 días para dar a conocer la sentencia.

Fuentes judiciales informaron a Télam que, si bien en Santa Rosa es usual que los veredictos se den a conocer por escrito, en este caso se dispuso leerlo en la audiencia, a la que fueron convocadas las partes y a la que tendrá acceso la prensa.

Todavía no está confirmado si las acusadas estarán presentes en el tribunal pampeano o si aguardarán la decisión en el penal de San Luis donde están detenidas, agregaron los voceros.

Lucio (5) fue asesinado a golpes el 26 de noviembre de 2021 en la vivienda de la calle Allan Kardec al 2300 de la ciudad de Santa Rosa, donde residía con su madre y la pareja de ella.

Su mamá, Espósito Valente, fue acusada por el equipo de fiscales integrado por Walter Martos, Verónica Ferrero, Mónica Rivero y Máximo Paulucci, de los delitos de «abuso sexual gravemente ultrajante con acceso carnal, agravado por haber sido cometido por la ascendiente (progenitora), con el concurso de dos personas y aprovechando la convivencia con la víctima menor de 18 años, todo como delito continuado; en concurso real con homicidio calificado por ser la ascendiente, por ensañamiento y alevosía».

A Páez, en tanto, el MPF le imputa el «abuso sexual gravemente ultrajante con acceso carnal, agravado por haber sido cometido por la guardadora, con el concurso de dos personas y aprovechando la convivencia con la víctima menor de 18 años, todo como delito continuado; en concurso real con homicidio calificado por ensañamiento y alevosía».

La defensora oficial de Páez, Silvina Blanco Gómez, consideró por su parte que no existió un homicidio agravado sino un homicidio preterintencional, es decir que no tuvo intencionalidad, ya que la imputada -que admitió haberle pegado a Lucio- no buscó asesinarlo.

Por ese motivo, en su alegato, enumeró siete conductas que la imputada ejecutó para evitar la muerte del niño: la práctica de RCP para reanimarlo, su traslado a la posta sanitaria del barrio Atuel, la búsqueda de ayuda en la policía y haberlo llevado al hospital Evita, entre otras.

«Son conductas que deben ser valoradas como que no quiso matar», les manifestó la defensora a los jueces el tribunal, ante quienes, a su vez, cuestionó las conclusiones de la autopsia practicada a Lucio.

La defensa aseveró que «ninguna de las tres agravantes» planteadas por el MPF para el homicidio quedaron probadas y agregó que en el peor escenario pudo existir un homicidio simple con dolo eventual.

Con respecto a la acusación de abuso sexual, Blanco Gómez, pidió la absolución de Páez por el beneficio de la duda, al tiempo que aseveró que la mediatización del caso provocó un «estado de indefensión» en la imputada.

Por su parte, el defensor oficial Pablo De Biasi pidió la absolución de la madre de Lucio por ambos delitos, ya que «en el lugar de los hechos hubo una persona y no dos», al descartar la coautoría del homicidio.

«La única testigo fue Abigail», acotó, al tiempo que descartó cualquier responsabilidad de la madre por omisión.

En su alegato, el defensor planteó que, en forma subsidiaria, si la madre de Lucio fuera hallada culpable, solo podría imputársele una conducta preterintencional.

También manifestó que la fiscalía y la querella efectuaron «muchos recortes» a los hechos para encuadrarlos en sus teorías y agregó que durante el proceso se diluyó la responsabilidad del padre en el cuidado de Lucio.

El 7 de diciembre de 2022, al declarar en el juicio, Páez reconoció que golpeó a Lucio y dio detalles de la agresión: «Cuando llegué a la casa, lo vi a Lucio que se estaba mandando un moco. No importa qué, porque no viene al caso. Entonces lo tomé del brazo y le pegué varias pataditas en la cola. Fue todo muy rápido, no sé. Le pegué y no medí donde la verdad, ni sé por qué tampoco», contó, al tiempo que comenzó a llorar.

«No le encuentro una explicación todavía. Sé que lo lastimé, me di cuenta en el momento e intenté remediarlo. Luego, lo alcé y lo llevé a la ducha porque pensé que iba a reaccionar. Él intentaba hablar, estaba consciente todavía», agregó.

Luego dijo que vio que el niño «se estaba debilitando o desvaneciendo» por lo que lo tapó con su toallón y lo llevó a su pieza: «Lo senté en la cama y me fui a buscar ropa a su pieza para cambiarlo, lo más rápido posible porque era una situación muy desesperante en la que no sabía cómo reaccionar, ni que hacer para que él se recomponga», continuó.

Ante el silencio de toda la sala, Páez contó cómo Lucio perdió el conocimiento: «Cuando voy a buscar ropa para cambiarlo escucho un golpe y cuando vuelvo lo veo que están él estaba tirado en el piso, sin reacción. De cara al piso. Ni siquiera había apoyado las manos. Como si estuviese desmayado, no sé. Entonces yo por el mismo temor lo toqué con el pie para ver si reaccionaba y vi que no tenía respuesta de él, entonces me acerqué y lo di vuelta, lo puse boca arriba», resaltó.

Páez dijo que intentó hacerle RCP, aunque no sabe si lo hizo bien o si pudo haberlo lastimado, tras lo cual lo llevó a la salita médica y desde allí al hospital, donde le dijeron que Lucio había fallecido.

Por su parte, Espósito Valenti apuntó al padre de Lucio, Christian Dupuy, al declarar en la última jornada del juicio: «Se me critica a mí, pero no al progenitor, porque decirle padre le queda grande. A él se lo justifica cuando la responsabilidad era de los dos. Sin embargo, en todo momento se desentendió de la criatura».

Son los dichos de una vecina que declaró en el juicio que terminó el 22 de diciembre. “Al nene se lo escuchaba suplicar para que no le peguen. Y lloraba y gritaba. Se escuchaba cómo le pegaban”, dijo la vecina de Espósito Valenti y de Páez.

A más de un mes de finalizado el juicio por el asesinato de Lucio Dupuy (terminó el 22 de diciembre y se espera que la sentencia sea el 2 de febrero), salen a la luz más declaraciones de los testigos que denunciaron las torturas que vivió el nene de 5 años que vivía en La Pampa en manos de su madre Magdalena Espósito Valenti, y la pareja de ella, Abigaíl Páez.

Entre los más de 100 testigos que pasaron por los Tribunales, ahora se conoció el de una vecina que denunció que escuchaba los gritos del nene cada vez que le daban una paliza. También declaró que dio aviso a la Policía pero que no le dieron atención. La mujer aseguró que en la casa donde vivía Lucio la música siempre estaba a un volumen alto para que no se escucharan los llantos y gritos del nene.

“Al nene se lo escuchaba suplicar para que no le peguen. Y lloraba y gritaba. Se escuchaba cómo le pegaban”, dijo la vecina de Espósito Valenti y de Páez. Al ser consultada sobre las supuestas denuncias a la Policía, la mujer confirmó que había llamado al 911 y a la comisaría en reiteradas oportunidades pero que nunca se presentaron en el lugar.