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La Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido (HSA, en inglés) ha designado un sublinaje de Ómicron, conocido como BA.2, como variante bajo investigación, con algunos casos ya detectados, adelantó a la agencia EFE un portavoz de ese organismo.

Hasta el pasado día 10 de enero, 53 secuencias de esta nueva subvariante habían sido identificadas en el Reino Unido, pero ahora se harán más análisis, según pudo saber la cadena «Sky News».

Un portavoz de la HSA indicó que prevén dar a conocer más detalles sobre esta nueva variante bajo investigación «en breve».

«La naturaleza de los virus es evolucionar y mutar, por lo que es de esperar que sigamos viendo surgir nuevas variantes», dijo la doctora Meera Chand, directora de incidentes de HSA.

Hay algunas indicaciones de que BA.2 puede ser más transmisible, pero los expertos dicen que todavía no hay evidencia concluyente. No se sabe si BA.2 causa una enfermedad más grave que la variante Omicron original.

No obstante, unos estudios preliminares realizados en Dinamarca muestran que no hay diferencia en el número de hospitalizaciones entre los que tienen BA.1 (original) y la variante BA.2., según esa cadena de televisión. Se estima que las vacunas son efectivas a la hora de prevenir una enfermedad grave causada por la variante BA.2.

«Se espera que las vacunas también tengan un efecto contra la enfermedad grave tras la infección BA.2», dijo el jueves el Statens Serum Institut de Dinamarca en un comunicado. BA.2 tiene mutaciones similares a BA.1, pero también muchas diferencias. BA.2 muestra positivo para el gen S mientras que BA.1 no. El hecho de que BA.1 careciera del gen S fue clave para detectar y rastrear la propagación de Omicron desde el principio, ya que lo distinguió de Delta. Eso significa que BA.2 podría ser más difícil de rastrear, aunque los científicos dicen que aún se puede detectar en ciertas pruebas.

Tom Peacock, un virólogo del Imperial College de Londres, dijo en su cuenta de Twitter que puede haber alguna evidencia de que se está propagando más rápido, pero se necesita más investigación.

 

Científicos advierten que en el futuro podrían aparecer variantes de covid-19 más preocupantes o contra las cuales las vacunas existentes no funcionen debido al avance de la ómicron por el mundo, una cepa que, según estudios, es al menos el doble de contagiosa que la delta y al menos cuatro veces más contagiosa que la versión original del virus.

«Cuanto más rápido se propague ómicron, más oportunidades hay para la mutación, lo que podría conducir a más variantes», explicó Leonardo Martínez, epidemiólogo de enfermedades infecciosas de la Universidad de Boston, a AP.

Una variante también podría replicarse si las personas infectadas que desarrollen síntomas leves inicialmente propagaran el virus al interactuar con otros y enferman gravemente más tarde, detalló el Dr. Stuart Campbell Ray, experto en enfermedades infecciosas de la Universidad Johns Hopkins. Por otra parte, aclaró que no hay ninguna razón para que el virus se vuelva menos letal con el tiempo.

Asimismo, el agente infeccioso podría evolucionar mediante la incubación en animales, los cuales podrían liberar nuevas mutaciones, así como por la posibilidad de que las personas contraigan infecciones dobles que podrían generar lo que Campbell Ray denomina «variantes de Franken», es decir híbridos con características de las variantes delta y ómicron.

«El virus todavía tiene el control»

Para frenar la aparición de nuevas mutaciones del covid-19, los científicos insisten en continuar con las medidas de salud pública, como el uso de mascarillas y la vacunación, la cual aún ofrece protección.

Los expertos aseguran que el covid-19 no se volverá endémico como la gripe mientras las tasas mundiales de vacunación sean tan bajas. «Las enormes franjas no vacunadas en EE.UU., África, Asia, América Latina y otros lugares son básicamente fábricas de variantes», dijo el Dr. Prabhat Jha del Centro de Investigación de Salud Global del Hospital St. Michael, en Toronto.

Louis Mansky, director del Instituto de Virología Molecular de la Universidad de Minnesota, observó que, con tantas personas sin vacunar, «el virus todavía tiene el control de lo que está pasando».

Científicos estadounidenses y brasileños alertaron que la demora en la vacunación y el aumento del contacto social puede generar una tercera ola de coronavirus en Brasil a partir de junio, luego del colapso sanitario experimentado entre febrero y abril.

De acuerdo con el diario O Globo, el Instituto de Métricas de Salud y Evaluación de la Universidad de Washington proyectó que Brasil puede llegar a los 750.000 muertos el 27 de agosto, teniendo en cuenta que el 95% de la población use barbijo.

El mismo cálculo indica que al 21 de septiembre -fin del invierno- se pueden registrar 973.000 muertes, más del doble que los 436.000 decesos acumulados hasta el momento.

Según dijo a O Globo Cláudio Struchiner, médico y profesor de Matemática Aplicada de la Universidad Fundación Getulio Vargas, el cálculo de sus pares de Estados Unidos es «posible», aunque hay variantes que aún se desconocen como las vacunas o nuevas cepas.

Brasil frenó el colapso hospitalario que dejó, mezclado con la variante P1 o cepa de Manaos, un récord de muertos en marzo y abril, alterando incluso el orden demográfico del país, con más fallecimientos que nacimientos.

Brasil se encuentra actualmente con un promedio de 1.900 muertos por día y las proyecciones indican que el 21 de julio, si es que existe una tercera ola, podrá volver a un promedio diario de 3.300 fallecidos.

Solamente el 30 por ciento del país se encuentra actualmente respetando el distanciamiento social, el nivel mínimo en toda la pandemia, según una encuesta de Datafolha.

Lo mismo que indicó la Universidad de Washington fue alertado la semana pasada por el laboratorio federal Fiocruz, que desarrolla localmente la vacuna AstraZeneca.

«Evitar la tercera ola dependerá mucho de la vacunación, que ya se muestra efectiva en la reducción de muertes e internaciones. El idea es vacunar 2 millones de personas por día», dijo Ethel Maciel, profesora de la Universidad Federal de Espirito Santo y doctora por la Universidad John Hopkins.

Brasil vacunó al 9 por ciento de la población con las dos dosis desde el 17 de enero, de acuerdo al último balance oficial.

Una investigación de científicos franceses asegura que la pérdida de olfato en infectados de coronavirus se produce por una infección de las neuronas sensoriales, que «provocan una inflamación persistente» del sistema nervioso olfativo. Así lo manifestó el Instituto Pasteur de París en la revista Science Translational Medicine.

De esta manera, la pérdida de olfato no se produciría por «un edema transitorio al nivel de la hendidura olfativa que impide el paso del aire que lleva las moléculas del olor a las células nerviosas olfativas», como se creía, en lo que sería la típica congestión nasal. En el estudio participaron otras tres instituciones francesas: la Universidad de París, el CNRS e Inserm.

La investigación halló «una infección de neuronas sensoriales» entre los pacientes y el aumento de células inmunitarias en el órgano sensorial. Todo ello puede constituir «una inflamación persistente del epitelio olfativo y del sistema nervioso olfativo» que conduce a la pérdida temporal del olfato.

«Hemos constatado que las neuronas sensoriales resultan infectadas por el SARS-CoV-2, así como el nervio olfativo y los centros nerviosos olfativos en el cerebro», explicó el investigador Pierre-Marie Lledo, coautor del estudio, que fue publicado en la revista Science Translational Medicine.

Este trabajo descubrió también «de manera inesperada» que las pruebas clásicas nasofaríngeas PCR entre los pacientes sin olfato pueden fallar en la detección del virus, porque el patógeno puede «persistir al fondo de las cavidades nasales». Por tal motivo, «un cepillado nasal (otra técnica de recogida de muestras) puede considerarse para completar el frotado nasofaríngeo del test PCR en los pacientes que presentan una pérdida de olor».

Por último, el estudio alerta de que «la infección de las neuronas olfativas puede constituir una puerta de entrada al cerebro». Así, recomienda realizar nuevas investigaciones para saber «por qué ciertos pacientes covid desarrollan manifestaciones clínicas de orden psicológico, como ansiedad o depresión, o neurológicos, como susceptibilidad de desarrollar una enfermedad neurodegenerativa».

Fuente; Página 12

Un grupo de científicos de la Universidad de Texas A&M (EE.UU.) ha descubierto un modo de neutralizar el coronavirus causante del covid-19 en menos de un segundo, según queda recogido en un artículo publicado este martes en el agregador de noticias Phys.org.

Los investigadores han diseñado un sistema experimental que demuestra que la exposición del SARS-CoV-2 a altas temperaturas, incluso si dura menos de un segundo, puede bastar para neutralizar el virus de modo que ya no pueda infectar a otro huésped humano.

«Potencial impacto enorme»

Los expertos calentaron a casi 72 grados Celsius la sección de un tubo de acero inoxidable, a través del cual pasaba la solución que contenía el coronavirus, durante aproximadamente medio segundo, enfriándola justo después.

De este modo, se dieron cuenta que el proceso térmico puede reducir la cantidad del virus en la solución en 100.000 veces, lo que bastaría para neutralizarlo y prevenir la transmisión en un tiempo significativamente más corto de lo que hasta ahora se creía posible (entre uno y veinte minutos).

«El potencial impacto es enorme», explicó Arum Han, profesor del Departamento de Ingeniería Eléctrica e informática de la Universidad de Texas A&M y coautor del estudio. «Tenía curiosidad por saber cuán altas son las temperaturas que podemos aplicar en un período de tiempo tan corto y ver si, de hecho, podíamos inactivar por calor el coronavirus en muy poco tiempo», añadió.

¿Y ahora qué?

Con el objetivo de averiguar si podían hacer algo para mitigar la actual emergencia sanitaria, el profesor cree que el método hallado podría implementarse con los sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado existentes.

En este sentido, Han señaló que podría utilizarse para combatir otros virus como el de la influenza, que también se propaga por el aire, en caso de que logren desarrollar un sistema de purificación de aire a partir de ese descubrimiento.

El objetivo de estos investigadores ahora pasa por construir un chip de prueba a escala de microfluidos que les permita tratar con calor los virus durante períodos de tiempo mucho más cortos, por ejemplo decenas de milisegundos, con la esperanza de identificar una temperatura que permita dejarlo inactivo incluso con un tiempo de exposición tan corto.

Fuente: RT

La exposición del SARS-CoV-2 a altas temperaturas, incluso en poco tiempo, puede inactivar el virus de tal forma que ya no pueda infectar a otro huésped humano.

Un grupo de científicos de la Universidad de Texas A&M (EE.UU.) ha descubierto un modo de neutralizar el coronavirus causante del covid-19 en menos de un segundo, según queda recogido en un artículo publicado este martes en el agregador de noticias Phys.org.

Los investigadores han diseñado un sistema experimental que demuestra que la exposición del SARS-CoV-2 a altas temperaturas, incluso si dura menos de un segundo, puede bastar para neutralizar el virus de modo que ya no pueda infectar a otro huésped humano.

«Potencial impacto enorme»

Los expertos calentaron a casi 72 grados Celsius la sección de un tubo de acero inoxidable, a través del cual pasaba la solución que contenía el coronavirus, durante aproximadamente medio segundo, enfriándola justo después.

De este modo, se dieron cuenta que el proceso térmico puede reducir la cantidad del virus en la solución en 100.000 veces, lo que bastaría para neutralizarlo y prevenir la transmisión en un tiempo significativamente más corto de lo que hasta ahora se creía posible (entre uno y veinte minutos).

«El potencial impacto es enorme», explicó Arum Han, profesor del Departamento de Ingeniería Eléctrica e informática de la Universidad de Texas A&M y coautor del estudio. «Tenía curiosidad por saber cuán altas son las temperaturas que podemos aplicar en un período de tiempo tan corto y ver si, de hecho, podíamos inactivar por calor el coronavirus en muy poco tiempo», añadió.

¿Y ahora qué?

Con el objetivo de averiguar si podían hacer algo para mitigar la actual emergencia sanitaria, el profesor cree que el método hallado podría implementarse con los sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado existentes.

En este sentido, Han señaló que podría utilizarse para combatir otros virus como el de la influenza, que también se propaga por el aire, en caso de que logren desarrollar un sistema de purificación de aire a partir de ese descubrimiento.

El objetivo de estos investigadores ahora pasa por construir un chip de prueba a escala de microfluidos que les permita tratar con calor los virus durante períodos de tiempo mucho más cortos, por ejemplo decenas de milisegundos, con la esperanza de identificar una temperatura que permita dejarlo inactivo incluso con un tiempo de exposición tan corto.

“Creemos firmemente que el reinicio de la escuela ha sido el factor principal en el aumento exponencial de Covid-19, especialmente en conexión con el transporte público utilizado por los estudiantes”, aseveraron especialistas en virología de Italia en un artículo publicado por la revista científica especializada Viruses.

La reanudación de la actividad escolar presencial jugó un “un papel importante” en el aumento de los nuevos casos de coronavirus detectados en Italia durante el último tramo de 2020, concluyó un artículo publicado por especialistas en virología de ese país y difundido por internet en noviembre por la revista científica especializada Viruses.

“Creemos firmemente que el reinicio de la escuela ha sido el factor principal en el aumento exponencial de Covid-19, especialmente en conexión con el transporte público utilizado por los estudiantes”, subrayaron en una de las conclusiones los firmantes, el físico Giovanni Sebastiani y el virólogo Giorgio Palù, que preside la Agencia Italiana del Medicamento (AIF).

En relación a la reapertura de clases presenciales en Italia, los autores recordaron que “las escuelas reabrieron el 14 y 24 de septiembre para 8 millones de estudiantes” y luego recalcaron que “la incidencia de Covid-19 comenzó a aumentar ligeramente a principios de agosto, pero la curva realmente se convirtió exponencial a finales de septiembre”.

Además, en el artículo de Sebastiani y Palù se citó un paper científico con datos de contagios en la ciudad británica de Southampton donde “se produjo un aumento significativo en la circulación de rinovirus (patógeno que causa el resfrío común) observado alrededor de 2 semanas después de la reapertura de las escuelas en septiembre de 2020, y una ocurrencia similar se asumió para el SARS-CoV-2 (coronavirus)”.

Sobre las acciones que llevó a cabo Italia para enfrentar la pandemia en 2020, en el artículo se reseñó que el 12 de marzo se adoptó un bloqueo generalizado, con el objetivo de disminuir la curva de contagios, y las actividades se reanudaron gradualmente del 4 de mayo al 15 de junio de 2020, fecha en la que además se reabrieron las fronteras.

Durante ese período, consignaron los autores, “las escuelas de todos los niveles, desde jardín de infantes hasta las universidades, se mantuvieron cerradas, mientras que la docencia se llevó a cabo por medios telemáticos”.

Sin embargo, las actividades laborales retornaron a su faceta habitual recién “a principios de septiembre, es decir, dos semanas antes de que comenzaran las escuelas”. Las clases presenciales se reiniciaron el 14 de ese mes.

Tras repasar en detalle cómo fue retornando la actividad de Italia en el último cuatrimestre de 2020, los dos científicos analizaron cuál fue la razón para que surgieran nuevos contagios de Covid-19, y en ese sentido apuntaron sobre los movimientos de “millones de estudiantes”.

“Por todos los hechos anteriores, se puede suponer que los estudiantes estaban propagándose el virus entre ellos, principalmente fuera de las escuelas, y la mayoría de ellos eran asintomáticos. Luego, en casa, los estudiantes contagiaron a otros miembros de su familia. Esto aumentó progresivamente la presión sobre los hospitales”, analizaron.

Por último, Sebastiani y Palù estimaron que “para que las escuelas funcionen de manera segura, de manera normal y no mediante el aprendizaje a distancia, el problema del transporte debe resolverse y el horario escolar debe ser muy diferente al horario laboral”.

Fuente: Política Chubut

El encuentro se realizará a las 18 en el Salón de los Científicos y contará con la participación de ministros y secretarios, quienes buscan determinar medidas de acción concretas para mitigar la segunda ola.

El jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, encabezará este lunes una reunión con científicos en la Casa Rosada, como parte de las reuniones que viene llevando adelante el Gobierno para definir acciones de prevención y mitigación de la segunda ola de coronavirus, al tiempo que avanza el plan oficial de vacunación sobre el personal de salud y la población vulnerable.

Del encuentro, fijado para las 18 en el Salón de los Científicos, participarán también la vicejefa de Gabinete, Cecila Todesca Bocco; las ministras de Salud, Carla Vizzotti, y de Seguridad, Sabina Frederic, y los ministros del Interior, Eduardo «Wado» De Pedro, y de Desarrollo Social, Daniel Arroyo; además de la asesora presidencial Cecilia Nicolini.

También asistirán la secretaria Legal y Técnica, Vilma Ibarra, y el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Beliz, según informó Presidencia.

El Gobierno apuesta a que el estricto cumplimiento de las nuevas restricciones, con vigencia hasta el 30 de abril próximo, ayuden a controlar la curva de contagios de coronavirus durante las próximas tres semanas para acelerar el ritmo de vacunación y enfocar en ese período la inoculación de la población de riesgo, mientras se aceleran las negociaciones para la llegada de nuevas remesas de vacunas desde China y Rusia.

«Queremos vacunar a toda la población mayor de 70 años. Allí debemos enfocar la vacunación en las próximas 3 semanas», había señalado Cafiero este fin de semana.

Según reveló el funcionario, los datos preliminares que analiza el Gobierno muestran cómo las curvas de contagio -si bien altas- son distintas en su conformación respecto a las del año pasado.

«Los mayores de 70 que recibieron la vacuna se contagian menos y hay más casos en otros grupos etarios, y se está viendo una baja de la mortalidad en los mayores de 60. Son datos muy promisorios», destacó el ministro coordinador.

Con esos informes en la mira, y con las medidas anunciadas por el presidente Alberto Fernández que fueron refrendadas en el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) publicado el jueves último, el Gobierno busca bajar la circulación de personas y vacunar a la mayor cantidad de mayores de 70 años.

El DNU determinó la suspensión en todo el país de los viajes grupales y las actividades en bingos, casinos y discotecas; y en los lugares de «alto riesgo epidemiológico y sanitario» -como el Área Metropolitana Buenos Aires (AMBA)- la restricción de circular entre la medianoche y las 6 de cada día.

Además se dispuso la prohibición de reuniones sociales en domicilios particulares; y la disminución de los aforos en lugares cerrados -bares, restaurantes, cines, teatros y gimnasios, entre otros- del 50 por ciento al 30%.

En tanto, el ministro de Salud bonaerense, Daniel Gollan, remarcó este domingo la importancia de «seguir vacunando a un promedio diario muy alto» hasta que disminuya la cantidad de casos de coronavirus, al analizar la situación sanitaria del AMBA, y advirtió que la provincia de Buenos Aires tiene un nivel de ocupación de camas de terapia intensiva «como en el peor momento del año pasado» .
Ante ese escenario, Gollan consideró que la «única» opción del Gobierno de Axel Kicillof es «seguir vacunando a un promedio diario muy alto mientras esperamos que bajen los casos», aunque por ahora, alertó, «va más rápido el virus que la vacunación».

Sin embargo, el funcionario se mostró conforme porque ya está vacunado «el 97% del personal de salud y el 67% de mayores de 70 años», además de que se está inoculando a «muchos a mayores de 60 con comorbilidades», un sector sobre el que se avanzará en estos días.

Mientras tanto, directores de hospitales bonaerenses llamaron a la «responsabilidad ciudadana para salvar miles de vidas», al alertar que el país está en el «peor momento» de la pandemia.

Los firmantes hicieron «un llamado a la solidaridad y a la responsabilidad ciudadana para salvar miles de vidas», a la vez que advirtieron que es necesario que «todos los habitantes de la provincia de Buenos Aires sepan lo que está pasando en cada hospital provincial y municipal».

Además, indicaron que se trata de «un momento crítico» porque en los últimos 15 días se multiplicaron la cantidad de personas que requirieron hisopados, hicieron consultas o necesitaron internación de «una manera que ni siquiera vimos en todo el año pasado».

Las autoridades sanitarias afirmaron que, a pesar de las mejoras que hubo en el sistema de salud de la provincia, «si los casos siguen subiendo nada va a alcanzar».

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) tuvieron que salir ayer formalmente a desdecir los polémicos comentarios de su propia directora, Rochelle Walensky, que había dado a entender que los vacunados contra el coronavirus no podían contraer el virus ni transmitírselo a otros.

La afirmación de la funcionaria iba a contramano de las precauciones que el organismo a su cargo les había encarecido a los vacunados hace apenas un mes, como seguir usando barbijo y reunirse acotadamente con otros vacunados.

“Durante aquella entrevista, la doctora Walensky habló de manera general”, comunicó ahora un vocero de los CDC. “Es posible que una persona vacunada con ambas dosis contraiga Covid-19. Y la evidencia no deja en claro si pueden contagiarles el virus a otros. Seguimos analizando la evidencia disponible.”

La agencia salió así a responder a las críticas de algunos científicos que señalaron que el estado actual de las investigaciones está muy lejos de permitir asegurar que los vacunados no esparcen el virus.

“Los datos científicos sugieren que es mucho más difícil que las personas vacunadas se infecten, pero que nadie piense ni por un segundo que es imposible”, dice Paul Duprex, director del Centro de Investigación de Vacunas de la Universidad de Pittsburg.

La entrevista

En una entrevista con Rachel Maddow, de la cadena MSNBC, Walensky citó datos publicados por los CDC que muestran que una dosis de la vacuna de Moderna o de Pfizer tenía una efectividad del 80% en impedir que la persona vacunada se infectara, y que con dos dosis esa efectividad era del 90%.

Por supuesto que esos datos permiten pensar que contagiarse de un vacunado sería muy improbable, pero los comentarios de Walensky daban a entender que esa inmunidad era total. “Nuestros datos actuales en los CDC sugieren que los vacunados no son portadores del virus, no se enferman”, dijo textualmente Walensky. “Y no solo en los datos de los ensayos clínicos, sino en datos de la vida real”.

ESTADOS UNIDOS: El farmacéutico Todd Gharibian, a la derecha, administra una dosis de la vacuna Moderna COVID-19 a Toshiko Sugiyama, a la izquierda, en una sucursal de CVS Pharmacy el lunes 1 de marzo de 2021 en Los Ángeles.

A continuación, Walensky enfatizó la importancia de seguir usando barbijo y cumplir con los protocolos, incluso los vacunados. Sin embargo, ese comentario al pasar fue interpretado por todo el mundo como una afirmación de que la vacuna protege totalmente tanto de contagiarse como de contagiar.

La respuesta de los expertos

En una pandemia donde malentendidos científicos son recurrentes, los expertos dicen solidarizarse con Walensky y su evidente deseo de que los estadounidenses se sigan cuidando.

“Si la doctora Walensky hubiera dicho que la gran mayoría de las personas vacunadas no son portadoras del virus, no estaríamos teniendo esta discusión”, dice John Moore, virólogo del Centro Médico Weill Cornell, Nueva York.

“Lo que sabemos es que las vacunas son sumamente efectivas contra la infección, y cada vez hay más datos que lo confirman, pero nada es 100% seguro”, agrega Moore. “Es un mensaje de salud pública muy importante, que debe comunicarse correctamente.”

Estudio alentador

Todas las vacunas contra el coronavirus son increíblemente exitosas en prevenir los cuadros graves y la muerte por Covid-19. Lo que no estaba tan claro es hasta qué punto impedían contagiarse.

Los ensayos clínicos de las vacunas fueron diseñados únicamente para evaluar si las vacunas impiden que la persona enferme gravemente y muera. La investigación de los CDC difundida el lunes arrojó la grata conclusión de que las vacunas también son extremadamente efectivas para impedir que el vacunado se infecte.

Para el estudio fueron reclutados 3950 trabajadores de la salud, personal de emergencia y otras personas con alto riesgo de contagio. Los participantes se hisoparon ellos mismos cada semana y enviaron las muestras para su análisis, así que los investigadores de los CDC podían detectar todos los contagios, sintomáticos o no. El estudio reveló que dos semanas después de la vacunación, la inmensa mayoría de las personas vacunadas estaban libres del virus.

Los datos de seguimiento de los ensayos clínicos respaldan ese hallazgo. En los resultados publicados el miércoles por Pfizer y BioNTech, por ejemplo, 77 personas que recibieron la vacuna se infectaron de coronavirus, frente a los 850 contagiados entre quienes recibieron el placebo.

“Queda claro que algunas personas vacunadas se infectan”, dice Duprex. “Mantenemos a raya los síntomas y a la gente fuera de los hospitales, pero no somos totalmente resistentes al contagio.”

Las tasas de infección también podrían ser más altas entre las personas expuestas a una variante del virus capaz de eludir al sistema inmunológico.

Rebrote

En Estados Unidos, la cantidad de casos está creciendo nuevamente y existe la amenaza de un rebrote. El comentario de Walensky llegó justo un día después de su emotiva apelación a la opinión pública norteamericana para que se siguiera cuidando.

“Les pido que aguanten un poco más, que se vacunen en cuanto puedan, para que todos nuestros seres queridos sigan estando con nosotros cuando termine esta pandemia”, Había dicho Walensky.

Dado el aumento de casos, los expertos dicen que es especialmente importante que las personas vacunadas sigan cuidando a los que todavía no lo están.

“Que los vacunados no tiren el barbijo”, dice Moore. “La pandemia no terminó.”

La técnica utiliza lo que se conoce como ADN ambiental (eDNA), fragmentos de material genético que se han desprendido de un organismo hacia el medio ambiente.

Por primera vez, los científicos han demostrado que el ADN animal y humano se puede extraer directamente de las muestras de aire. Aunque la investigación todavía se encuentra en su etapa inicial, el nuevo método podría allanar el camino hacia desarrollos importantes en ciencias forenses, ecología e incluso en medicina.

La técnica utiliza lo que se conoce como ADN ambiental (eDNA), fragmentos de material genético que se han desprendido de un organismo hacia el medio ambiente, sobre todo piel y cabello, pero también orina y otros desechos.

En los últimos años, el eDNA se ha convertido en una herramienta importante para ayudar a los científicos a identificar especies que se encuentran en diferentes entornos. Sin embargo, aunque se ha propuesto una variedad de muestras ambientales, incluidos el suelo y el aire, como fuentes del eDNA, hasta el momento, la mayoría de los estudios se han centrado en su recolección del agua.

Ahora, un equipo dirigido por Elizabeth Clare, profesora de la Universidad Queen Mary de Londres (Reino Unido), ha proporcionado la «primera demostración de prueba de concepto de que las muestras de aire son una fuente viable de ADN para la identificación de especies en el medio ambiente», según un estudio publicado en la revista PeerJ.

Experimentos con roedores

En el marco del experimento de captura de ADN, el equipo usó una habitación que contenía un grupo de ratas topo desnudas. Esta colonia sirvió como un sujeto de prueba ideal para el eDNA ya que habían vivido en el mismo lugar durante mucho tiempo, lo que permite que las células desprendidas se acumulen en el medio ambiente.

Como lo indica el nombre de la especie, las ratas topo desnudas no tienen pelo, lo que aumentó las probabilidades de que arrojen células de la piel, consideradas como una mejor fuente de eDNA.

Clare y sus colegas utilizaron el mismo tipo de filtros de presión Sterivex-HV disponibles comercialmente que son comunes en los estudios de eDNA acuáticos. Para sorpresa del equipo, estos dispositivos recogieron con éxito las muestras de eDNA de los roedores tanto en el aire dentro de sus madrigueras, como de la habitación misma, sin necesidad de adaptarse en absoluto a un medio diferente.

Además, el experimento también detectó el eDNA humano que los investigadores y cuidadores de las ratas habían desprendido a lo largo del tiempo.